Si lo que buscas es integrarla a tu vida familiar, descarta entonces al lagarto, a la tortuga, y al pez; ahora si te gustan los animales que andan sueltos y disfrutas con tan sólo observarlos, descarta al perro, al hurón o al caballo.
Algunas aves exóticas pueden ser muy aptas para la vida familiar si han sido criadas a mano en cautividad; o bien pueden no presentar aptitud alguna, si son ejemplares capturados en su hábitat natural.
Desde luego, cualquier clasificación es susceptible de variación en función de cada animal, por ejemplo, un gato puede resultar cariñoso, apacible o nervioso, o una combinación de las tres cosas, según la situación en que se encuentre; hay algunas razas de perros más apacibles que otras, algunas no son nada cariñosas, otras lo son demasiado.
El lugar donde vivas, te ayudará a determinar qué tipo de animal doméstico puedes tener, ya que debes tomar en cuenta si vives solo o con otras personas.
También hay que tomar en cuenta la edad, si la persona es mayor debe tener en cuenta antes de su elección, sus posibilidades para cuidarlo correctamente y disfrutar de una buena convivencia con él.
Si el animal elegido es un perro, no es lo más adecuado guiarse por motivos estéticos o criterios de moda, sino que hay que buscar una raza que por tamaño y carácter se ajuste mejor a sus condiciones de vida.
En principio, no es muy aconsejable un perro de gran tamaño que pueda arrastrar a su amo cuando lo saque a la calle, a no ser que esté educado para caminar a su lado; para la buena relación con el propietario, no siempre las razas más puras o apreciadas por su belleza son las que reúnen los mejores requisitos.
Si buscas una mascota para un niño; las razas grandes en general son de mejor temperamento, porque son muy tolerantes al contacto con los niños, aceptan que les tiren las orejas y se les suban arriba.
Probablemente el perro es el animal que más satisfacciones puede dar como mascota, ya que su lealtad no se compara con la de ninguna otra especie y además, son capaces de aprender varias órdenes y trucos.
Los gatos, al igual que los perros son capaces de desarrollar un gran afecto, aunque por lo general, lo entregan sólo a su amo; se caracterizan por ser juguetones y cariñosos, además de independientes.
Otras especies domesticadas, como aves, conejos, hamsters, tortugas o peces, tienen menos posibilidades de interactuar y desarrollar afecto por sus amos, pero los niños igual los quieren, los cuidan y disfrutan con ellos.
Tiene mucho que ver el lugar o la casa donde pretendas tener a la mascota, si la persona tiene una vivienda con jardín tiene más posibilidades de tener la mascota que desee; sería el sitio ideal para un perro grande y de paso hasta te sirve de custodia para la casa.
El pastor alemán puede ser un buen ejemplo a tener en cuenta. Y el san bernardo también.
Para las personas que cuentan con una casa más sencilla, la elección resulta más difícil, ya que muchas veces no hay espacio para un inquilino más, así que la decisión puede ser entre un pájaro, tortuga, hámster o gato.
Si se trata de un perro una buena opción puede ser un ejemplar de una raza que acredite un carácter tranquilo. Por ejemplo, un cooker.
Con información cortesía de Terra España.
