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¿Lo sigo queriendo?: Una duda clavada

 
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Cuando las dudas invanden tu mente
 
A veces los problemas en la pareja se ven agravados por las tensiones, el estres y la obsesión, esto nos meten la duda de si el amor sigue vivo o ha terminado.
 
 
¿Te ha pasado por la cabeza dejar a tu pareja, creyendo que ya no la quieres?
 
 
Existen momentos en la vida de la pareja que pueden generar dudas respecto al futuro de la relación. Hay que valorar si estas dudas son inusuales y si aparecen por primera vez o bien piensa cuántas veces han ocurrido.

El tratamiento de ambas situaciones se hará partiendo de puntos de vista distintos, pero con un análisis pormenorizado de los posibles motivos y con un intento de buscar una solución, ya sea en una dirección o en otra.

Si las dudas han aparecido desde el inicio de la relación, puede hacernos sospechar que ésta no ha funcionado desde un principio y que debemos terminar cuanto antes.

Aunque algunas veces pueda ser así, también puede formar parte de un sistema de creencias intrínseco a la persona que le hace ser insegura y dubitativa ante las decisiones importantes.

Igualmente, una baja autoestima va a provocar en la persona sentimientos de duda ante cualquier cosa, y más ante una relación de pareja que, supuestamente, implica un futuro a largo plazo.

El miedo al compromiso y al fracaso puede provocar que aparezcan estas dudas.

También se ponen en marcha una serie de mecanismos que pueden facilitar que esto ocurra:

"Visión de túnel"

A través de un mecanismo psicológico llamado "filtraje" o "visión de túnel", podemos generar una visión negativa de nuestra pareja.
 
 
Dudar, amor, pareja, novio, sexo

Terra © Derechos Reservados
 
Consiste en que filtramos en nuestra mente, como con un colador, cualquier situación, dejando que se vaya por el desagüe la parte positiva y centrándonos única y exclusivamente en las impurezas que quedan, recreándonos en ellas, mirándolas una y otra vez, olvidando todo lo bueno que había y que hemos dejado que se fuera.

El problema surge cuando este mecanismo se produce una y otra vez a diario, lo que generará un malestar hacia nuestra relación porque somos incapaces de ir más allá.

Personalidad obsesiva

Por otro lado, una personalidad obsesiva o con tintes de serlo va a ayudar también a que se produzca una negatividad continuada hacia nuestra relación.

Las ideas recurrentes son muy típicas de este tipo de personas, que se centrarán en rememorar una y otra vez los pequeños defectos de su pareja, agrandándolos y llevándolos a los extremos.

Si la pareja no consigue controlar esta tendencia, se encontrará dentro de una relación completamente inadecuada para los dos, y las ideas de ruptura y las inseguridades no les dejarán disfrutar de los buenos momentos.

En estas situaciones también ocurre que la persona se centra sólo en sus necesidades y en el deseo de que sean cubiertas, dejando de lado las posibles necesidades del otro. Egoísmo puro y duro.

Estrés o ansiedad

Si la persona está pasando por una fase de estrés o de ansiedad, y si además cursa con componente depresivo, está claro que la visión de sí misma y de la vida en general estará distorsionada y negativizada en exceso.

Esto repercute también en la pareja, que se verá inmersa en esta negatividad compulsiva y sin salida. La persona visualiza continuamente todos los momentos negativos de su vida conyugal, y los verbaliza con tristeza, lo que se convierte en algo insoportable para su pareja.
 
 
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