Los días largos y soleados del verano podrían aumentar el riesgo de que la mujer contraiga una enfermedad venérea, por considerar que la luz del sol afecta su sistema inmunológico, según un estudio.
Investigadores que examinaron las estadísticas de un estudio holandés encontraron que en los exámenes realizados durante agosto en el sur de ese país llegaron al máximo los casos de detección del virus del papiloma.
Los expertos sospechan que la luz del sol tiene efectos poderosos sobre la tendencia del cuerpo humano a desarrollar una serie de enfermedades, incluidos ciertos tipos de cáncer.
El ejemplo más conocido es el riesgo de que una exposición excesiva a los rayos solares ocasione cáncer de la piel.
No obstante, muchos sospechan que la luz del sol puede tener influencias menos evidentes, y puede incluso afectar la susceptiblidad de virus comunes como el papiloma.
Ese virus se propaga por contacto sexual y es la causa más común del cáncer cervical, una dolencia que ocasiona cada año la muerte a unas 10.000 pacientes estadounidenses.
"El sol es un tipo de droga, una droga que influye si se establece o no una infección de papiloma en un organismo", dijo el doctor William Hrushesky, un especialista en la fluctuación de las enfermedades al paso del tiempo.
Hrushesky, que está basado en el Centro Médico de Veteranos de Columbia, Carolina del Sur, presentó sus conclusiones el martes en una reunión de la Asociación Estadounidense de Investigaciones del Cáncer en la localidad floridana de Orlando.
El investigador presentó los resultados de más de 900.000 análisis de Papanicolau, realizados en el sur de Holanda, entre 1983 y 1998.
La prueba no detecta directamente el virus del papiloma, pero revela la existencia de pruebas anormales ocasionadas típicamente por la infección.
Hrushesky halló que mientras más soleados son el año y el mes, mayor es la incidencia del virus del papiloma humano.
Agosto es el mes más soleado del sur de Holanda, y las pruebas citológicas arrojaron el doble de infecciones del virus del papiloma durante ese mes, comparado con los meses de invierno.
La incidencia del virus cayó bruscamente en septiembre.
