.
 Portada Mujer
  Soy Mujer 
  Belleza 
  Cocina 
  Familia y Hogar 
  Horóscopos 
  Imágenes 
  Moda 
  Salud 
  Sexualidad 
 
 
Pareja
Buscar en Mujer
 
  

¿Somos tan distintos hombres y mujeres?

 
página  1  2  »

Pareja, género, enojados

Terra España © Derechos Reservados
Falsas diferencias sexuales
 
Quizá haya diferencias en la metabolizacion de proteínas y grasas, en el cuerpo calloso del cerebro y en la oxigenación de los músculos.
 
 
¿Cuál crees que sea la mayor diferencia entre hombres y mujeres?
 
 
El origen de las diferencias entre hombres y mujeres responde más a estereotipos culturales que a auténticas diferencias. Los últimos datos científicos al respecto muestran con claridad que ni en inteligencia, ni en capacidad perceptiva, ni en sociabilidad, ni en sugestionabilidad, hay diferencias entre sexos.

Quizá haya diferencias en la metabolizacion de proteínas y grasas, en el cuerpo calloso del cerebro y en la oxigenación de los músculos, pero ninguna de estas diferencia afecta a la manera de enfrentarnos con los problemas y de resolverlos.
Sin embargo, la diferencia en el rango social no hace justicia a la igualdad de potenciales.

Testosterona en ambos sexos

En lo que respecta a la conducta sexual, la testosterona, que es la hormona responsable del deseo sexual, recibe este nombre porque se consideraba que nacía en los testículos y sólo los hombres la producían, quedando, por lo tanto, el deseo en sus manos.

Visto así, la misión de las mujeres sería solamente la de ser objetos de deseo de los hombres o “bellas durmientes” esperando a que la testosterona masculina las despertara.

En la actualidad, está comprobada su presencia en ambos sexos. En el hombre, la producción diaria de testosterona es de seis a ocho miligramos (más de dos tercios se producen en los testículos y el resto en las suprarrenales). Las deficiencias de esta hormona suelen generar falta de deseo y su exceso puede aumentar el deseo sexual pero también la violencia.

En las mujeres, la cantidad de hormona es la misma y su función es también la misma. En los hombres, esta hormona interviene en el deseo sexual y en la producción de espermatozoides, pero en las mujeres no tiene nada que ver con la ovulación, por lo que su función es exclusivamente sexual.

Así pues, las diferencias en la frecuencia del deseo entre hombres y mujeres casi siempre tiene su origen en la educación y con muy poca frecuencia en la carencia de hormonas.
 
 
Pareja

 
Estereotipos distorsionadores

En general, podemos decir que lo que consideramos diferencias son estereotipos culturales que tienen un efecto distorsionador de la conducta sexual y que afecta a todos los miembros de una cultura, ya sean homosexuales o heterosexuales.

Estos son algunos ejemplos de esa distorsión en el comportamiento sexual:

  • Hombre hipererótico. Mujer frígida

  • El sexo fue creado para complacer el deseo masculino. Las mujeres sólo son madres y por ello, han de complacer a su pareja, para que no se vaya con otras.

  • El “débito conyugal” es una prescripción religiosa que se corresponde con este modo de pensar y que, aunque parezca mentira, todavía está vigente. Recordemos la canción de Soto “Déjate querer, mujer cruel”.

  • Hombre activo. Mujer pasiva

  • Los hombres pueden sentirse confusos y posiblemente interpreten erróneamente la situación cuando una mujer se muestra activa con ellos.

  • Pero es probable que el estereotipo sea tan fuerte que las mujeres también se sientan confusas o hagan una interpretación despectiva si ven que una mujer toma la iniciativa.

  • Esto es así porque la socialización, es decir, el aprendizaje de los usos, modos y costumbres de la cultura, ha llevado a que sea el hombre el que tenga que tomar la iniciativa en la demanda de relaciones sexuales.

  • Hombre experto. Mujer ignorante

  • Las mujeres creen que los verdaderos hombres deben de ser muy hábiles en la cama y, de hecho, en el siglo pasado se permitía que los muchachos “la corrieran” como rito de iniciación para saber comportarse cuando se casaran.

  • Esto era impensable en una mujer. Se suponía que el iniciador tenía que ser el marido, para que la mujer no adquiriera más vicios o conocimientos que los que su marido le enseñara. Esto permitía al hombre sentirse seguro de su desempeño y de la “inocencia” de su mujer.

    En la actualidad, la mayoría de aquellos presupuestos han desaparecido. Hombres y mujeres se inician en el sexo a través de su propia experiencia, pero algo del antiguo modelo queda y todavía muchas mujeres se sienten mal si no cumplen con los deseos de sus compañeros.

    También, muchos hombres se sienten estresados porque se comparan con los anteriores compañeros sexuales de su pareja, creen que tienen que seguir ejerciendo la docencia en la cama y no quieren que su compañera les enseñe nada.

    Continúa 'Falsas diferencias sexuales' y más...
  •  
     
    página  1  2  »
    Tu Nombre:     Tu mail:  
    Su nombre:     Su mail:  
    Comentario:
    Comenta este artículo
    Nombre: Mail:
    Comentario:

    subir
     
     
     
      
     Otros Artículos
     
     
     » Cuando practicas sexo con un desconocido
     » El miedo al compromiso
     » ¿Por qué son infieles las mujeres?
     » Tienen conocimiento, pero no se cuidan
     » Eyaculaciones impiden cáncer de próstata
     » Sexo evita riesgo de cáncer de próstata
     » Un orgasmo para cada día de la semana
     » Se vuelcan al Tantra para mejorar sexo
     » Epidemia del sida amenaza la paz mundial
     » Sexo y comida, dos placeres muy unidos
     » Uno de tres reconoce fallos de erección