Encuesta
Las cariocas son las mujeres más infieles de Brasil y el machismo de muchos jóvenes de Río de Janeiro es una amenaza a la salud pública, según las principales conclusiones de los estudios sobre estos comportamientos hechos en el país.
Respecto a la fidelidad de las brasileñas, una encuesta llevada a cabo por la Universidad de Sao Paulo señala que un 34,8 por ciento de las habitantes de la "ciudad maravillosa" admitió ser infiel, el mayor índice en todo el país.
El menor porcentaje fue encontrado en el estado de Paraná (sur), donde un 19,3 por ciento señaló que mantiene un comportamiento semejante a las mujeres de Río de Janeiro, destaca la encuesta que respondieron 7,301 personas de las principales regiones de Brasil.
Pero, un 42.8 por ciento de los hombres de Paraná admitió que traiciona a su esposa o novia, pese a que en ese distrito se registra el mayor respeto al compromiso matrimonial en el país.
Entre los hombres, se identificó la mayor infidelidad en el estado de Bahía (nordeste), con un 64 por ciento que manifiesta débil frente a las tentaciones carnales.
Por otro lado, en cuanto a la actividad sexual de los 175 millones de habitantes de Brasil, la encuesta coordinada por la psiquiatra Carmita Abdo revela que son los habitantes del estado de Pernambuco (noreste) quienes mantienen más relaciones por semana.
De la contestación de hombres y mujeres de ese estado se desprende que entre el lunes y el domingo tienen una media de 3,55 relaciones, 1,2 puntos porcentuales más que el promedio adjudicado a los habitantes de Río de Janeiro, que son al parecer el grupo nacional con menor apetito sexual.
"Eso muestra madurez en relación al sexo. Los cariocas se dicen más exigentes y, por lo tanto, quieren relacionarse con personas que estén preocupadas con el bienestar y la belleza física. La cantidad es lo que menos importa", consideró la psiquiatra Abdo.
Aunque la investigación detectó que los hombres de Río de Janeiro tienen un supuesto mejor "control de calidad" en sus relaciones sexuales, otra encuesta mostró brechas en ese celo.
Un estudio hecho por la organización no gubernamental Promundo, supervisado por la Organización Panamericana de Salud (OPS), señaló que entre los jóvenes de las zonas pobres cariocas el machismo compromete su precaución y, consecuentemente, lleva a que su salud y la de terceros corran riesgos.
Convencidos de que "las chicas que llevan condones en sus carteras son sinvergüenzas" y que "sólo se debe usar preservativo con novias o esposas y que no hay que preocuparse con las amantes", entre otras declaraciones recogidas por la encuesta, la entidad advirtió de que esa actitud contribuye al aumento de enfermedades venéreas.
La ONG respalda esa conclusión en el hecho de que tres meses después de haber identificado actitudes machistas entre los 780 jóvenes que encuestó y que fueron sometidos a clases de educación sexual, un 45 por ciento presentó síntomas de enfermedades de transmisión sexual.
"Forma parte del modelo machista de masculinidad esa idea de que el hombre no se debe proteger, ni tampoco ir al médico. Es un comportamiento arriesgado que torna más vulnerable tanto al hombre como a la mujer", informó Gary Barker, representante de Promundo, que hizo el estudio durante los últimos doce meses.
Advirtió, además, de que el machismo "también existe en la clase media, ya que no se trata de una cuestión propia de una u otra clase social".
