Si la aromaterapia es capaz de curar enfermedades y desequilibrios físicos, la aromacología puede mejorar tu estado de ánimo. Cada día está más claro que los perfumes producen efectos beneficiosos sobre el bienestar físico y mental.
Es un hecho comprobado científicamente que el poder de los aromas consigue inducirte un estado mental más agradable.
Algo así como si estuvieras ligeramente hipnotizada o flotando en una nube...
Perfumarse, además de un arte, puede convertirse en toda una terapia con propiedades seleccionadas por la ciencia de la aromacología para tu mayor satisfacción.
Prueba de ello son los estudios que han realizado diferentes firmas como Armani, Shiseido o Estée Lauder. Todos demuestran el enorme potencial que tienen las diferentes esencias sobre los estados de ánimo.
Los experimentos han comprobado y medido el impacto que el perfume tiene sobre la hormona del estrés "cortisol" y sobre el sistema inmunológico, demostrando su capacidad para aumentar tus niveles de relajación o excitación, según la esencia percibida.
¿Cómo te apetece sentirte hoy?
Te advertimos muy seriamente de que los perfumes de última generación tienen poderes casi mágicos y puedes ser hechizada por ellos en cualquier momento.
Las propuestas de los últimos lanzamientos se dirigen a buscar sensaciones tan deseadas como evasión, felicidad, placer, amor o paz interior.
A pulso de vaporizador
Los nuevos lanzamientos del mundo de la perfumería apuestan por cócteles aromáticos tan refrescantes como un paseo en velero o un sorbete de frutas, o tan dulces como el azúcar caramelizado.
También puedes elegir, si lo prefieres, entre esencias inspiradas en notas de flores blancas o de especias exóticas con poder para estimular o relajar tu mente.
Déjate arrastar por la nueva corriente de fragancias cítricas y ligeras que llegan rebosantes de personalidad, pero sin perder su transparencia y ligereza.
Empieza a disfrutar con ellas cuanto antes: calmarán tu sed igual que un refresco de verano.
Ligeramente seductoras
Ligereza, frescor y suavidad con un punto sexy. La perfumería actual consigue compatibilizar dos aromas hasta ahora imposibles de conjugar con éxito: por un lado, frescor, y por el otro, seducción.
Todo se resume en una insinuación que no recarga el ambiente de notas excesivas pero que se mantiene a lo largo del día o de las largas noches de verano.
Flores escogidas y con denominación de origen. Todas y cada una de las materias primas elegidas para formar parte de una composición son seleccionadas con exquisitez y casi con lupa, traídas de paraísos perdidos o encontradas en la quietud de un invernadero.
Un ramillete de flores frescas con aroma a rocío de la mañana. Rosas, jazmines, lirios del valle o embriagadores nardos de la India (léase Michael Kors) en su punto justo de concentración.
Lo suficiente para excitar el olfato sin empalagar demasiado. La última fragancia de Max Mara mezcla cítricos con azúcar tostado y flores blancas y representa, de alguna manera, el frescor actual.
Últimamente, las notas florales se han refrescado apostando por la ligereza. Este fenómeno aromático se ha conseguido gracias a la tecnología "living", capaz de reproducir el verdadero aroma de la flor viva. Por eso, el resultado final es menos intenso y más fácil de llevar.
Así es la nueva generación de perfumes florales transparentes que encierran frescor y personalidad en el mismo frasco.
Con información de Terra España
