HEADER MARKUPS

 
 

vida y estilo » Mujer » Tu cuerpo

 Ventajas de mejorar hábitos alimenticios
10 de abril de 2007 10:51

Comentarios
 
Prepara tu misma tus alimentos

Cada vez se hace más hincapié en la cantidad de enfermedades que si bien no pueden evitarse, por lo menos mejorarían mucho si se modifica el hábito de las comidas.

Y esto es lo que están intentando hacer el Instituto Nacional de la Salud, La Sociedad Americana del Cáncer y La Asociación Americana del Corazón a través de una campaña para informar a la población de EU de las ventajas de modificar su dieta.

La campaña busca persuadir a la gente para que cambie las comidas abundantes en grasas y frituras por otras más saludables como las frutas y las verduras.

Hace tiempo que se conoce los beneficios que tiene para la salud el consumo de frutas y verduras por la cantidad de vitaminas, fibra, agua y oligoelementos que poseen.

En el caso de las enfermedades cardíacas, de las más frecuentes y que tienen el índice de mortalidad más alto, disminuirían su incidencia si aumenta el consumo de frutas y verduras que no tienen grasa ni sal, enemigos de la presión arterial.

Este cambio también sería beneficioso para quienes padecen diabetes y tienen que seguir unas dieta estricta, a la cual las frutas y verduras contribuirían en su logro, pero sin exagerar en el consumo de papas, bananas y uvas que tienen un alto contenido de hidratos de carbono, el equivalente a un veneno para los diabéticos.

Está bien fundamentada la relación que existe entre la dieta y el cáncer de colon, el tercer tipo de cáncer en incidencia tanto entre mujeres como hombres en Estados Unidos.

Debido al alto contenido de fibra en frutas y verduras, éstas favorecen la evacuación del intestino y evitan que los residuos tóxicos permanezcan mucho tiempo allí.

De paso, las personas que sufren de problema de la digestión se verían aliviadas, ya que las frutas y verduras en general aceleran el tránsito por el aparato digestivo y muchas de las enfermedades -como los divertículos o la constipación- pudieran mejorar.

Pero la lucha es desigual. En un mundo donde la gente vive apurada y sin un minuto para nada, cómo se hace para lograr los objetivos de esta campaña si a la verdura y la fruta hay que lavarla, cortarla o cocinarla.

Otro gran interrogante lo constituyen los niños, que en su mayoría almuerzan en las escuelas. Una parte de ellos lleva la comida de su casa, que rara vez contiene verduras y alguna que otra fruta.

Y al resto de los niños que come en los comedores escolares, les resulta poco apetitoso el desagradable aspecto que por lo general presentan las verduras hervidas.

Además hay que tener en cuenta que más de la mitad de la población estadounidense padece de sobrepeso y de esa cifra el 25 por ciento es obeso según el índice de masa corporal.

Hasta 30 hablamos de sobrepeso y más allá de los 30 entramos en el terreno de la obesidad

El desafío está planteado: cómo hacer para que una población que está mal acostumbrada a comer, modifique sus hábitos alimenticios en favor de las frutas y verduras y que estos hábitos puedan transmitirse a los hijos.

Por ahora no hay una respuesta. Pero ciertamente es paradójico observar en el mundo prácticamente la misma cantidad de gente que padece problemas por falta de alimentación que la que los sufre por exceso de "mala comida".