Una dieta abundante en lechuga, brócoli, espinaca y aceites de colza, soja y lino, que contienen ácido alfa-linolénico, disminuye el riesgo de males cardiovasculares en las mujeres, según un estudio difundido.
Christine Albert, profesora en la Escuela de Medicina de la Universidad de Harvard (Massachusetts), presentó hoy las conclusiones de un estudio de los casos de 76.763 mujeres que completaron en 1984 un cuestionario sobre alimentación y lo actualizaron cada cuatro años.
La presencia del ácido alfa-linolénico en la dieta aparentemente redujo el riesgo de males cardiacos y muerte repentina por ataque al corazón frente a las mujeres cuya dieta tuvo un bajo contenido de ese ácido graso derivado de vegetales.
"Algunos datos sugieren que ciertos tipos de grasos ácidos pueden ayudar a proteger a las personas de la muerte por males cardiacos previniendo las peligrosas arritmias, o perturbaciones del ritmo cardiaco", dijo Albert en una sesión científica de la Asociación Cardiaca de EEUU, en Nueva Orleans.
El ácido alfa-linolénico se encuentra en una gran variedad de verduras, algunos tipos de frutos secos, los aceites de colza, lino, soja y chía (Salvia hispánica L.), y en algunos aderezos y margarinas para ensaladas.
"En este estudio examinamos si el ácido alfa-linolénico estaba vinculado con un menor riesgo de muerte por mal cardiaco, o muerte cardiaca repentina, que es la que resulta por una pérdida abrupta de la función cardiaca", explicó Albert.
La muerte cardiaca repentina es habitualmente el resultado de una perturbación fatal del ritmo cardiaco.
"Si este ácido graso previniera la muerte cardiaca repentina, sustentaría la hipótesis de que estos aceites pueden prevenir las arritmias fatales", añadió.
"Durante los 16 años del seguimiento, las mujeres que tuvieron dietas con contenido más alto de ácido alfa-linolénico tuvieron un riesgo significativamente menor de muerte cardiaca repentina o enfermedad coronaria", explicó la investigadora.
Durante el período de seguimiento de los casos, 169 mujeres sufrieron muerte cardiaca repentina, 564 murieron por enfermedad de las arterias coronarias, y 1.325 sufrieron ataques cardiacos no mortales.
Los investigadores separaron a las mujeres en cinco categorías, de acuerdo con su ingestión de ácido alfa-linolénico.
La ingesta promedio varió de 0,7 gramos por día en la categoría más baja a 1,5 gramos en la más alta.
Las mujeres en el grupo con mayor ingestión del ácido tuvieron un riesgo 46 por ciento menor de muerte cardiaca repentina comparado con las mujeres en el grupo con la ingesta más baja.
Además, las mujeres que ingirieron más ácido alfa-linolénico tuvieron un 21 por ciento menos probabilidades de morir por enfermedad coronaria que las mujeres en el grupo con la menor ingesta de ese ácido, indicó Albert.
