Los familiares en primer grado de pacientes de cáncer de pulmón tienen un riesgo de desarrollar el mal que es 2 a 3,5 veces mayor que el de la población general.
Según un estudio, publicado en la revista "Journal of the American Medical Association (JAMA)", si bien el tabaco sigue siendo el factor principal en el cáncer de pulmón, existe aparentemente un componente genético en la propensión a ese mal.
El de pulmón es la causa principal de muerte por cáncer entre hombres y mujeres en muchos países occidentales. Las muertes debidas al cáncer de pulmón son más numerosas en Estados Unidos que las muertes por cáncer de mama, próstata y colon combinadas.
Stein Jonsson y un equipo de investigadores del Hospital Universitario Landspitali de Reikjavik, en Islandia, examinaron la contribución de los factores genéticos al riesgo de desarrollo del cáncer de pulmón entre la población de ese país insular.
Para su estudio, los investigadores rastrearon los vínculos genéticos de los 2.756 pacientes a quienes se diagnosticó cáncer de pulmón entre el 1 de enero de 1955 y el 28 de febrero de 2002.
Se remitieron al árbol genealógico de todos los islandeses vivos y la mayoría de sus antepasados desde el asentamiento humano del país a fines del siglo IX y comienzos del siglo X.
El riesgo de cáncer de pulmón por tabaquismo también se calculó con el uso de un grupo de población tomado al azar de 10.541 fumadores con datos del Estudio Cardiaco de Reykjavik, quienes habían fumado por más de 10 años.
De estos fumadores, 562 desarrollaron cáncer de pulmón.
"El banco nacional de datos genealógicos que usamos en nuestro estudio proporcionó los medios para descubrir el componente familiar mediante la determinación de las conexiones entre pacientes, algo que ha pasado desapercibido en la mayoría de las poblaciones", indica el artículo.
Los investigadores encontraron que un factor familiar para el cáncer de pulmón se extiende más allá de la familia nuclear -padre, madre, hijos- como lo demostró el incremento de riesgo para los familiares en primer grado o cosanguíneos.
Para los parientes (padre y madre) el riesgo aumenta 2.7 veces; para los hermanos y hermanas 2.02 veces, y para los hijos e hijas 1.96 veces.
En el caso de los parentescos en segundo grado los riesgos aumentaron 1.34 veces para tíos y tías, y 1.28 veces para sobrinos y sobrinas. Para los familiares en tercer grado (primos) el riesgo aumentó 1.14 veces.
Este efecto, según el estudio, fue más fuerte para los familiares con un comienzo temprano de la enfermedad, esto es antes de los 60 años de edad. Para sus padres el riesgo aumentó 3.48 veces, para los hermanos y hermanas, 3.3 veces, y para sus hijos subió 2.84 veces.
"Este incremento del riesgo en los familiares en primer grado de pacientes con cáncer de pulmón es el resultado de una combinación de factores ambientales y genéticos", señalaron los autores.
"Con el uso de la genealogía nuestro estudio va más lejos que otros en la demostración de que este factor familiar se extiende más allá de la familia nuclear, según lo muestra el riesgo incrementado para los familiares en segundo y tercer grado", añadieron.
