El desfile de Kenneth Cole ha tenido como principal novedad el estreno de Jennifer López en las pasarelas, pero no como modelo sino como diseñadora.
La semana comenzó con la proyección de un vídeo antes del desfile de Cole, que, en clave de humor y bajo el lema "siempre hay espacio para el cambio", promueve diversas causas sociales como la ayuda a los indigentes o a las víctimas del maremoto que sufrió hace mes y medio el sudeste asiático, o bien la lucha contra el Sida.
Kenneth Cole presentó una colección estructurada, natural, en armonía con el cuerpo, dominada por amplios suéteres de cuellos envolventes que transmiten sensación de calor.
Con el negro y los grises oscuros predominando entre los colores, su propuesta para el otoño próximo incluye algunos granates, ciruelas y verdes, realmente minoritarios.
Los pespuntes y cortes dejan sensación de orden en modelos femeninos, que apuestan por los cuellos chimenea, los talles altos en vestidos, y bajos en las faldas, los pantalones-leotardo por dentro de las botas y los jersey de punto doble, con grandes bolsillos.
Algunos de esos elementos son también visibles en los modelos masculinos, uno de los cuales lució el cantante y actor Harry Belafonte, un activista que, en alianza con Cole, apoya la lucha contra el hambre y las desigualdades sociales.

