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 Si me tiene a mí ¿Por qué se masturba?
10 de abril de 2007 16:16

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Masturbación, pareja, amor, sexo
 
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¿Te masturbas aún con pareja?

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TERRA España


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Aunque con menor frecuencia, también es posible encontrar el mismo asunto en la literatura “masculina”, pero visto desde el otro lado: el hombre que descubre que su pareja afectiva y sexual practica el sexo personal.

En ambos casos, quien hace el descubrimiento o bien se lo toma con la tranquilidad que da conocer la verdadera naturaleza de la masturbación, o bien entra en estado de choque y, con frecuencia, articula un mudo reproche, o desencadena una discusión acalorada.

¿Existe sinceridad en la pareja?

Este tipo de descubrimiento tiene que ver mucho con el grado de sinceridad que guarden las parejas respecto a sus hábitos autoeróticos. Si mienten y dicen que no lo hacen y luego se descubre que no es cierto, el desencanto de quien se siente engañado es comprensible; del mismo modo que lo es la fuerte discusión que puede generar hasta que las cosas terminen aclarándose del todo.

El fantasma que sobrevuela sobre quien hace ese descubrimiento, ignorando que su pareja se masturbaba, es el temor a no estar haciendo todo lo posible por mantenerla sexualmente satisfecha, o a haber perdido parte de su encanto inicial, o todo él.

Con no poca frecuencia, los miembros “descubridores” actúan algo hipócritamente en este asunto cuando hacen reproches a la pareja por algo que ellos mismos practican aunque lo oculten.

Las estadísticas contradicen los tópicos

Lo cierto es que los datos que se acumulan sobre el tema indican con toda claridad que lo habitual (y, por tanto, normal) es que las personas casadas lo hagan: entre el 70% y el 80% de los hombres y entre el 75% y el 91% de las mujeres continúan masturbándose después de iniciarse en las relaciones sexuales, aunque éstas sean estables y resulten plenamente satisfactorias.

También está comprobado que más de la mitad de los hombres reducen su frecuencia autoerótica (57%) cuando tienen pareja y que las mujeres la mantienen igual (22%) que antes de tener relaciones sexuales o la aumentan (35%). Como puede apreciarse, son datos que contradicen los tópicos que existen sobre el tema en la mente popular que atribuye esta actividad más a los hombres emparejados que a las mujeres en la misma situación.

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¿Por qué persiste este hábito?

Con independencia de que resulte comprensible que una persona se masturbe en ausencia de su pareja ¿por qué se mantiene la masturbación aunque se tengan relaciones sexuales y tengas a tu pareja al lado?

Es posible que haya casos donde el placer solitario sustituya a una relación de pareja sexualmente insatisfactoria. También lo es que sirva para aplacar un quantum de tensión sexual que la relación de pareja no satisface por la diferencia de “temperamentos” sexuales entre ambos miembros de la pareja.

Del mismo modo, puede suceder que existan problemas psicológicos que hagan que una persona prefiera masturbarse a compartir las relaciones sexuales.

Cada actividad satisface necesidades diferentes

Pero, lo más frecuente, es que ambos tipos de actividades coexistan normalmente porque cada una de ellas satisface necesidades diferentes, tanto en los hombres como en las mujeres.

La masturbación

La masturbación es el primer encuentro que tienen las personas con su sexualidad. Su práctica les ayuda a canalizar las sensaciones eróticas del cuerpo y a satisfacer las tensiones sexuales y no sexuales que sienten a lo largo de la vida.

También constituye una forma de intimidad a la que se recurre cuando se necesita disponer de un espacio propio en el que encontrarse consigo misma. Aunque no siempre que se desee estar a solas se recurre a la masturbación, como es lógico. Hay veces en las que se prefiere leer un libro, ver la tele o, simplemente, perderse en los propios pensamientos.

En otras ocasiones, no se trata de buscar gratificaciones solitarias, la persona siente deseos sexuales, pero, bien por carecer de tiempo, por no desear molestar a la pareja, por no sentirse segura de que va a ser bien recibida por ella, o por cualquier otra razón, prefiere en ese momento satisfacerse a solas y esperar una mejor ocasión en la que buscar la relación con el otro.

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Las relaciones sexuales

Las relaciones sexuales satisfacen otro tipo diferente de necesidad individual. La de compartir la propia intimidad con la persona amada (o simplemente deseada), incluso la sexual.

Se busca no sólo satisfacer los propios deseos en compañía del otro, sino de brindarle ese placer y procurarle el goce también al otro y disfrutar de él. Configuran una forma de intimidad compartida más, aunque especialmente cálida y emocionalmente entrañable.

Constituyen, así, una poderosa arma de refuerzo positivo para la relación de la pareja, aunque no sea la única que existe. En ocasiones, resulta extremadamente placentero para la pareja mostrarse al otro en esa actividad íntima que es masturbarse, para que el otro disfrute observando. Es un momento en el que se hacen coincidir ambos tipos de actividades sexuales: la propia, y la de complacer al otro.

Está comprobado que ver a un miembro del sexo opuesto masturbándose es la escena sexual que más excita a hombres y mujeres. Si se trata de la persona amada, esa actividad sirve para reforzar aún más los lazos que los unen.

¿Por qué se masturba la otra persona si te tiene a ti? Porque es normal, satisface una necesidad de intimidad especial que nada tiene que ver contigo, y no hace nada diferente a lo que haces tú en situaciones similares.

Un acto normal

Por estas razones puede entenderse que coexistan las relaciones sexuales y la masturbación. Si ésta estuviera verdaderamente normalizada en nuestras mentes no haría falta ocultar a los demás que se recurre a ella.

Al no ocultarse y encontrar normal que todos se valgan de ella cuando lo necesiten (aunque sea sin nosotros), no habría lugar a descubrimientos sorprendentes, ni a las dudas o a la irritación que pueden sufrir las personas poco avezadas que hacen ese hallazgo.