HEADER MARKUPS

 
 

vida y estilo » Mujer » Tu cuerpo

 Mejórate, adelgaza y llénate de energía
10 de abril de 2007 16:58

Comentarios
 
Uvas, cuidado de cuerpo, dieta, comida
TERRA España

Adelgaza, depúrate y prepara tus defensas para el otoño. Te hemos preparado una dieta postvacaciones con la ayuda de una nutricionista. Volver a la rutina diaria después de un período de vacaciones no resulta nada fácil, y mucho menos si venimos con unos kilos de más y estamos faltos de energía.

Según Elena Merino, nutricionista del centro Pilates Body & Soul, “en verano es normal comer a deshora y saltarnos nuestra dieta habitual, por lo que lo ideal a la vuelta es preparar el cuerpo para afrontar el ritmo de trabajo y el cambio de estación mediante un buen plan dietético".

Para comenzar con energía la nueva temporada y recuperar la figura, esta nutricionista nos da las claves para seguir una dieta equilibrada que nos permita “cargar pilas”, bajar los kilos de más que hayamos subido y hacer más saludable nuestro estilo de vida. Afirma Elena Merino, para comer de forma saludable hay que seguir dos reglas de oro.

Come mejor

“La clave de una buena dieta es comer mejor, lo que no supone comer menos o hacer una dieta estricta o restrictiva. No existen alimentos buenos o malos sino alimentos más saludables y menos calóricos, y estos son los que deben predominar en nuestra alimentación diaria. Date algún capricho esporádicamente, es preferible que te permitas algún desliz, que prohibirte esos pequeños bocados irresistibles (una galletita con el café, una bola de helado, un pellizco de tortilla, etc.) que no puedes evitar y que tarde o temprano pueden provocar que ataques el refrigerador. Pero recuerda: saborea pequeñas porciones.

Una dieta variada es una dieta saludable, y porque en la variedad esta el gusto, te recomiendo que incluyas alimentos de todos los grupos, eligiendo los de temporada porque están más frescos, sabrosos y a muy buen precio. En esta época triunfan las verduras como la calabaza, los jitomates, pepino, lechuga, la berenjena, los pimientos; los pescados azules (sardinas, boquerones, atún, etc); los mariscos y moluscos; las aves; y entre las frutas: el melón, la sandía, los melocotones, ciruelas, uvas, etc. Estos alimentos, todos ellos muy saludables, nos brindan grandes y variadas posibilidades culinarias.

Cocina más sano

“Algunas formas de cocinado pueden convertir un alimento ligero y equilibrado en un plato pesado, hipercalórico e indigesto. Las técnicas culinarias más recomendables son aquellas que aportan menos grasa al alimento y que mantienen su valor nutricional y organoléptico. Entre ellas: a la plancha, al horno, al vapor, en wok, en papillote, etc.

Elegir la condimentación adecuada también es importante: Debemos evitar salsas a base de aceite, nata, mantequilla, concentrados de carnes, y preferir aceite de oliva virgen, zumo de limón, vinagre balsámico y variar el sabor de los platos sazonando con hierbas aromáticas (perejil, eneldo, orégano, albahaca, etc.) y especies (comino, pimentón, pimienta, curry, etc.).

Continúa en la siguiente página

Recetas de temporada

  • Sardinas a la provenzal.- Ásalas en el horno limpias y sin espinas, cubiertas de una mezcla de pan rallado, ajo y perejil picado con un chorrito de aceite de oliva. Colócalas ya asadas sobre una base de rodajas de jitomate sazonadas.
  • Ensalada de verduras.- Sobre una masa de pan, coloca cuadritos finos de calabaza, berenjena, jitomate y cebolla. Asa en el horno.
  • Pinchos del mar.- Intercala en los pinchos de brochetas dados de atún, langostinos y jitomates cherry, y asa a la parrilla.
  • Jitomates rellenos.- Admiten casi cualquier relleno: maíz, atún, pollo, aceitunas, queso fresco, etc.
  • Sopa fría de melón.- Con taquitos de jamón, gazpacho de sandía, etc.

    Para completar estos menús debes incluir un acompañamiento equilibrado. Por ejemplo, en el caso de las sardinas a la provenzal, deberías añadir un alimento que nos aporte hidratos de carbono como pan, pasta o arroz; en la ensalada de verduras uno proteico: carne, pescado o huevo, etc.

    ¿Es bueno comer ligth o precocinado?

    Según Elena Merino, un estudio realizado recientemente ha demostrado que un tercio de los alimentos tipo “light” no pueden ser considerados como tales, porque la reducción del aporte calórico respecto de su alimento de referencia convencional no alcanza el 30%. Del mismo modo, otros cuyas denominaciones son "bajo en grasa", "integrales”, “menos grasa", "sin azúcar", "6,5% materia grasa", "0% materia grasa", "diet", "ligero/a" o "desnatado/a" o "bajo en calorías", generalmente no reducen su aporte calórico. Algunos ejemplos son: cereales 'tipo línea' para desayuno, chocolates, patatas fritas light, galletas, etc.

    Además, la mayoría de estos alimentos son más caros. Lo más importante en este sentido es que tengamos claro que aunque un alimento lleve el denominativo “light” no significa que no sea muy calórico y, por lo tanto, no se debe aumentar la cantidad consumida habitualmente. Son alimentos “light” aconsejables los lácteos que reducen su aporte calórico.

    ¿Y los precocinados?¿Existen opciones más saludables? Debemos huir de aquellos que vienen prefritos, con rebozados, salsas, adición de grasas, etc. Sin embargo, están emergiendo en los supermercados una gama de productos precocinados que cumplen con los parámetros de una alimentación equilibrada. Entre ellos se encuentran los salteados de verduras y arroz, algunas elaboraciones de pescado, conservas de legumbres y cremas envasadas, etc.

    Ejemplo de dieta tipo

    La nutricionista de Pilates Body & Soul nos ha preparado un ejemplo de dieta tipo que puede servirte para elaborar tu propio plan dietético:

  • Desayuno.- Un vaso de leche semidesnatada (200 ml), café o infusión endulzados con sacarina; un yogur desnatado o 60 g de queso fresco; 30 g de pan (con mermelada, aceite de oliva o pavo) ó 40 g de cereales o 4 galletas tipo María; una pieza de fruta.
  • Media mañana y merienda.- Café o té endulzados con sacarina, un vaso de leche desnata o un refresco ligth más una pieza de fruta, un yogur desnatado, una rebanada de pan con una rebanada de pavo, jamón york o serrano, dos quesitos de dieta, un puñito de almendras, una lata de atún al natural, o 3 galletas María.
  • Comidas y cenas.- En cada una de estas comidas debes incluir una ración de: verduras (de 150 a 200 g), hidratos (unos 60 g en crudo, 80 g si son legumbres), proteínas (120 g de pescado blanco, 100 g de pescado azul o carne, 2 huevos o 50 g de jamón cocido o serrano magro, o conservas de pescado).
  • Postre.- Una pieza de fruta. Si quieres bajar de peso evita las uvas, higos y chirimoyas.
  • Aceite.- Siempre de oliva: utilizar 30 ml (3-4 cucharadas) para aliñar o cocinar cada comida.

  •