HEADER MARKUPS

 
 

vida y estilo » Mujer » Soy Mujer

 Cómo disfrutar en el trabajo
10 de abril de 2007 17:24

Comentarios
 
Trabajo
 
Encuesta

¿Sientes insatisfacción laboral?

Votar
 
Terra España


Suscríbete al boletín y recibe los artículos más interesantes de la semana

Si hay suerte, puede que consigamos un puesto de trabajo que nos gusta, bien remunerado y acorde a lo que estábamos buscando. Sin embargo, esto no es fácil de encontrar y a menudo tenemos que comenzar desde otro lugar para ir acercándonos poco a poco a lo que queremos.

A veces se consigue y a veces nos quedamos en el camino. Es entonces cuando tenemos que buscar las armas necesarias que nos permitan vivir con un trabajo poco satisfactorio o que no se ajusta a lo que esperábamos.

Tu trabajo no te satisface

Desde luego, tendremos que pasar muchas horas al día en nuestro lugar de trabajo y aunque no nos guste demasiado, tal vez estemos muchos años en esta situación. A menudo las obligaciones y responsabilidades no nos permiten cambiar tan alegremente y más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer.

Si no te arriesgas a mejorar laboralmente, tendrás que buscar las estrategias necesarias para mantenerte en tu lugar actual de la forma más satisfactoria y motivada posible. Cuando nos enfrentamos día a día a un trabajo insatisfactorio al que dedicamos muchas horas, su influencia negativa puede repercutir en otros aspectos de nuestras vidas y hacer que nuestro estado de ánimo general se deteriore.

Estaremos deprimidos, malhumorados, negativos en general, mantendremos una actitud de victimas que no nos dejará disfrutar del tiempo de ocio y de las amistades. Al comenzar tu etapa laboral comenzaste en un trabajo más inferior y poco a poco fuiste cambiando para mejor.

Ahora te encuentras con una casa, una hipoteca, dos niños y un perro, ¿qué puedes hacer por ti y por tu trabajo? ¿Cómo motivarte día a día a pesar de que no es tu trabajo ideal? ¿Es difícil cambiar con tantas responsabilidades? ¿Puedes hacer algo o aceptar tu situación?

Continúa en la siguiente página


Suscríbete al boletín y recibe los artículos más interesantes de la semana

Analiza tu situación

En primer lugar necesitas un análisis exhaustivo de tu situación actual, de los cambios que puedes realizar o de las actitudes que te gustaría cambiar. Realiza un listado en el que especifiques cuales son los pros y los contras de tu situación laboral. ¿Hay algo que puedas cambiar por ti mismo? ¿Se puede negociar algo con tus superiores? ¿Se puede proponer algún cambio para mejor?

Infórmate en la empresa sobre si esto se ha hecho alguna vez, si puede ser viable, etc. Saca provecho a los aspectos positivos e intenta cambiar los negativos. Si esto último no es posible tendrás que buscar la forma de hacerlo llevadero y de aceptarlo tal y como es. A veces las cosas no son como nos gustarían y no podemos cambiarlas.

Aprende a expresar tus temores y angustias a otros compañeros de trabajo, tal vez ellos estén en tu misma situación y puedan darse apoyo mutuo. Intenta involucrarte en cosas nuevas que surjan en la empresa: nuevos proyectos, viajes, etc.

Así conseguirás más motivación debido a algo novedoso con lo que no contabas.
Tal vez sea una vía de escape y puedas abrirte camino en otro lugar. Aprovecha para relacionarte con nuevas personas y tantea el terreno para ver si hay posibilidad de cambio.

Colabora en nuevos proyectos dando tus ideas e intentando que sean aceptadas. Comienza a hacer las cosas de distinta manera y coméntalo con compañeros y superiores, tal vez sean aceptadas y tú estarás ocupado en buscar nuevas formas de solucionar los problemas, tal vez más rápidas y eficaces o tal vez no, lo que importa es que te motives con novedades.

Convive en un ambiente agradable

Realiza sin más tardar una lista de cosas positivas que te puede aportar el trabajo y el ambiente en el que te mueves: pueden ser desde conocimientos, experiencia, amistades, etc., cualquier cosa vale.

Coloca este lista en el espejo del baño y reléela todas las mañanas para motivarte cuando te estás arreglando. Esfuérzate por ampliar la lista cada día buscando cosas buenas que han ocurrido o los objetivos cumplidos, alguna venta bien hecha, o algún compañero que te felicitó, etc.

Si el trabajo propiamente dicho no se puede cambiar, tendrás que buscar la estimulación en el ambiente que te rodea. Compañeros, proveedores, clientes, etc. Promueve las relaciones interpersonales entre todos ellos y facilita las amistades. Puedes proponer salir juntos a comer, quedar a ultima hora para tomar algo, comidas y cenas de navidad no son las únicas, pueden hacerse otras a lo largo del año.

Continúa en la siguiente página


Suscríbete al boletín y recibe los artículos más interesantes de la semana

Busca aficiones que te alivien

Tus actividades fuera del trabajo te ayudarán a sobrellevar la carga de agobio que llevas encima a diario. Sabes que una actitud positiva es lo mejor para sobrellevar cualquier situación que no te agrade; lo peor que se puede hacer en estos casos es negativizar; te amargarás a ti mismo con tus comentarios y aburrirás a compañeros y allegados que se cansarán de oírte quejarte y de no hacer nada.

Busca en tu interior tus verdaderas aficiones e intenta ponerlas en marcha ¿a qué te hubiera gustado dedicarte? Comparte tus impresiones con tu pareja y amigos, tal vez estén de acuerdo contigo y el cambio será más fácil con apoyo.

Puedes hacer un curso por las tardes sobre un tema que te interese de verdad, informarte, únete en grupos que se dediquen a lo que tu quieres. Tendrás que acudir a tu trabajo igualmente, pero por supuesto, te resultará mucho más placentero aguantar hasta las seis de la tarde sabiendo que a las siete estarás haciendo algo que te agrada y que siempre te gustó.

Sé más positivo

Otro aspecto a tener en cuenta a la hora de estar satisfechos en nuestro trabajo, es la forma natural que tenemos nosotros mismos a la hora de interpretar las cosas. Puede que tengas una tendencia negativa y acostumbres a exagerar o a catastrofizar demasiado algunos acontecimientos.

Cuando estás valorando tu lugar de trabajo tendrás que esforzarte porque tus razonamientos sean diferentes, si sigues con la negatividad puesta, puedes provocarte un estrés laboral o una depresión, ya que éstos son problemas derivados de una interpretación negativa de las cosas y de un hundimiento personal debido al ambiente por supuesto, pero sobre todo a la actitud de la persona que lo vive, sino ¿porqué otros compañeros están contentos?

Deberás también analizarte para averiguar si eres tú mismo quien tiene el problema, busca en tu vida anterior problemas de insatisfacción, de autoexigencia personal, de minusvaloración.

Si encuentras otros ejemplos que te indiquen que no sueles estar contento con cualquier cosa y que siempre quieres más y mejor de todo, el problema está en ti y no en el trabajo.
Tus ideas perfeccionistas o rígidas sobre como consideras que deben ser las cosas no te dejan disfrutar de tu puesto de trabajo y vivirlo con normalidad.

Trabaja mucho tu autoestima y la valoración que tienes de ti mismo. Busca ejemplos en el día a día que te demuestren que lo haces bien y que eres valorado, realiza otra lista con tus logros personales diarios en todas las facetas de tu vida y repásala cada vez que puedas para que aprendas que todo no es tan malo ni tan catastrófico.