El periodo en que los niños dejan de necesitar panales, denominado "etapa de control de esfinteres", es critico en su desarrollo, por lo cual es importante que los padres estén enterados de cómo se da este proceso para ayudarlos a lograr sus metas de la mejor manera.
En este articulo contestamos algunas de las preguntas más frecuentes de los padres cuando sus hijos alcanzan dicha edad.
1.- ¿Qué es el proceso de control de esfínteres?
Para que un niño esté en posibilidad de dejar los pañales es necesario que controle la salida de orina y heces fecales, lo cual logra cuando es capaz de abrir y cerrar dos músculos localizados en el ano y en la parte inferior de la vejiga, conocidos como esfínteres.
Este control se logra paulatinamente, y está relacionado con la adquisición de habilidades motoras y cerebrales como caminar, agacharse, brincar; hacer señas y; sobre todo, con la obtención de un lenguaje sencillo, con palabras relacionadas con el acto de orinar o defecar.
Es importante saber que el control de esfínteres inicia cuando el niño logra tener conciencia de que se ha mojado o manchado su pañal y lo comunica a sus padres, y termina hasta que es capaz de acudir solo al baño, desvestirse, sentarse en el retrete, orinar y/o defecar; limpiarse, jalar el agua del excusado, vestirse y lavarse las manos; alcanzar este proceso a la perfección puede tardar dos o tres años.
2.- ¿A qué edad debe iniciarse?
No existe una edad ideal para iniciar el control de esfínteres; el momento adecuado depende de la madurez de cada niño, sin embargo, es importante que los padres estén alertas a las señales de madurez e interés que el niño les envía, las cuales pueden aparecer desde los 18 meses de vida, pero es más común encontrarlas a partir de los dos años de edad.
A continuación, se detallan las señales o habilidades con que el niño debe contar para iniciar el entrenamiento del control de esfínteres:
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Estas señales no se presentan todas a la vez, pero mostrar más de dos simultáneamente es un buen indicio de que el niño esta preparado para el entrenamiento de esfínteres.
Es importante resaltar que existen niños que, aún contando con un lenguaje completo, buena coordinación muscular que les permite brincar, caminar y vestirse, y conociendo incluso las indicaciones para ir al baño, se resisten a controlar sus esfínteres. Es posible que estos menores padezcan un síndrome conocido como 'rechazo al baño' del que hablaremos más adelante. No obstante, se recomienda que aún teniendo ya edad para que los chicos no usen pañales, es mejor tenerles paciencia y reintentar mas tarde. Este problema suele aparecer en niños mayores de 2 años y medio, con quienes el entrenamiento no haya iniciado antes por circunstancias asociadas con el ambiente familiar.
3.-¿Cómo se lleva a cabo este proceso?
El control de esfínteres se obtiene mediante el desarrollo de habilidades especiales para ir al baño, adquiridas sucesivamente y variables dentro de ciertos intervalos de tiempo. Para algunos niños, logros como el decir 'pipi' son más tempranos que el aprender a bajarse el calzón, pero en otros infantes sucede lo contrario.
En la gráfica se ilustran las probables etapas de aparición de las distintas habilidades; debe recordarse que no es obligatorio que surjan en una edad exacta, y que sólo señalamos un periodo probable de ocurrencia, sin que deba preocupamos la mayor lentitud de nuestro hijo. Si esta dentro de las barras de tiempo en que el desarrollo es esperable, las cosas van bien; si no ha alcanzado más de tres habilidades ubicables dentro de su edad, le recomendamos que consulte a su médico.
4.- ¿Es igual en niños y niñas?
El desarrollo psicomotor es muy semejante en niños y niñas; sin embargo, para el control de los esfínteres existen diferencias. Como todos sabemos, es más fácil para un varoncito encontrar lugares donde orinar, y pese a que una niña de dos o tres años aún no conoce el pudor, parte de la educación social es irle inculcando éste, por lo que a las niñas se les enseña a contener más su orina, o bien se les deja más tiempo el pañal; ambas condiciones retrasan algunas de sus habilidades por unos dos o tres meses. Por otro lado, las niñas suelen contar con más vocabulario que los niños alrededor de los dos años, lo cual les aventaja en la obtención de habilidades para el control de evacuaciones. Sin embargo, pese a estas diferencias, el periodo de control de esfínteres es básicamente igual en ambos sexos. Como se muestra en la grafica.
Otra diferencia importante es el control de las micciones nocturnas; hasta los cinco años de edad, es más común que los niños mojen la cama a que lo hagan las niñas.
5.-¿Cómo puedo ayudar a mi hijo(a) a controlar esfínteres y dejar el pañal?
Como todo aprendizaje infantil, la obtención de logros en la materia debe ser motivo de alegría por parte del niño y de los padres. Para ello es necesario tanto que el niño muestre interés como que los padres o cuidadores dediquen el tiempo necesario para la enseñanza.
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Debe considerarse que todo entrenamiento tiene momentos de respuesta rápida, o logros, y de respuestas lentas, o equivocadas. No se desespere: tanto la alegría frente a los avances como la preocupación que experimente serán percibidas por su hijo. Para iniciar el entrenamiento tenga en cuenta las siguientes recomendaciones:
a) El ambiente
b) Condiciones del niño(a)
c) Capacitación (éxitos y fracasos)
que su hijo evacua, pues la orina es más variable; generalmente, las evacuaciones se asocian a la ingesta de alimentos, y las micciones a la toma de leche. Por ello, se recomienda llevar al niño(a) al baño a los 30 o 45 minutos de haber comido.
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d) Condiciones especiales
6.- ¿Qué debo evitar para retrasar este proceso?
Normalmente, si hay buena comunicación entre padres y menor, el aprendizaje del control de esfínteres ocurre en forma continua y sin problema. Sin embargo, deben considerar las siguientes recomendaciones para evitar conflictos.
Si por el contrario, los padres manifiestan gran preocupación porque controle sus esfínteres y ponen excesiva atención en dicha actividad, este ve la oportunidad para manipularlos; esto es, para demandar atención, se mojará o ensuciará; si quiere que la madre este junto a él permanecerá jugando en el retrete sin evacuar: Si el niño ve en este proceso el cumplimiento de sus deseos, es posible que ello frene su desarrollo emocional.
7.- ¿Cuándo me debo preocupar porque mi niño no controla sus esfínteres?
Si el proceso de control de esfínteres no se está llevando a cabo en los periodos señalados en la gráfica, es necesario que lleve a su hijo a consulta pediátrica. La ausencia de control de esfínteres puede deberse a problemas médicos como infecciones, alteraciones en vías urinarias o en el aparato digestivo. Algunas de estas enfermedades se caracterizan por la presencia de excretas anormales, como orina de color oscuro, olor desagradable o con presencia de sangre. Las excretas duras, muy gruesas o de color blanco o negro no son normales. En ocasiones hay niños con manchado y dolor de vientre continuos, así como con moco en sus evacuaciones; ello puede significar un problema de estrenimiento que requiera evaluación médica.
Por último, si el niño muestra claro rechazo a evacuar u orinar sin ninguna sintomatología como las comentadas, es posible que experimente un clima emocional que favorezca tal situación. En estas condiciones es importante la valoración psicológica del ambiente familiar, y en su caso, un tratamiento psicoterapéutico.
