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Las esperanzas de estas últimas se basan en alguna literatura sexológica que afirma que todas las mujeres pueden tener orgasmos múltiples. Se entiende por multiorgasmo a la obtención de varios orgasmos consecutivos en la misma sesión de estimulación; uno detrás de otro.
Ser capaces de enlazar varias sesiones de sexo con pocos minutos de diferencia y obtener un orgasmo en cada una de ellas no es multiorgasmo, sino orgasmos secuenciales.
La obtención de ambas cosas depende no sólo del propio temperamento sexual sino, también, de circunstancias especiales con una gran excitación sexual de por medio.
Los orgasmos múltiples dependen más del temperamento y los secuenciales son más fáciles de obtener por cualquiera a poco que la situación lo permita.
Hay que diferenciar
¿Qué quiere decir eso? Que todas las mujeres podrían ser orgásmicas secuenciales, pero sólo algunas son multiorgásmicas. Hay que añadir que la mayor parte de las mujeres alcanzan un solo orgasmo cada vez, y a muchas las deja tan exhaustas, satisfechas y sin deseos de más que no añoran ser multiorgásmicas.
El secreto de la felicidad consiste en no pedirle una a su naturaleza más de lo que ésta le puede dar. Y conviene no olvidar que lo óptimo es enemigo de lo bueno. De modo que si disfrutas siendo monoorgásmica, no te compliques la vida, ni te la amargues, llorando por no disfrutar de orgasmos múltiples.
Tan sólo un 7% son multiorgásmicas
Los datos existentes señalan que sólo existe un 7% de mujeres multiorgásmicas en cualquier tipo de actividad sexual. Pero, lo frecuente, es serlo sólo con alguna y no con otras. Así, existe otro 33% de mujeres que sólo son multiorgásmicas, a partes más o menos iguales, o masturbándose, o cuando son masturbadas, o únicamente en el coito.
Depende del estereotipo de mujer
Porque también existen investigaciones indicando que las mujeres autodefinidas como multiorgásmicas son diferentes de las monoorgásmicas.
Las multiorgásmicas
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¿Puedes transformarte en multiorgásmica?
Conviene tener en cuenta todos estos datos para conocer las verdaderas posibilidades que se tienen de transformarse en multiorgásmica.
Cambia tu actitud frente al sexo
Si no eres así, no parece que tengas muchas posibilidades de conseguir tener orgasmos múltiples. Aunque puedes intentarlo si verdaderamente estás interesada, pues es posible que tú seas de ese modo, pero aún no lo sabes. No es una tarea fácil.
Todo eso no es más que el principio. Pues se trata de preparar el terreno con un cambio de tus actitudes frente al sexo, de hacerte más aficionada al erotismo, de aprender a enardecer todos tus sentidos sin inhibiciones. Tardará un tiempo en que esa nueva forma de abordar estos temas se consolide.
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La verdadera búsqueda
Después está la parte más mecánica: la búsqueda material del orgasmo múltiple.
Primero, tú sola
Quizás sea más fácil intentarlo primero tú sola. Rodéate de una atmósfera sensual, piensa mientras estás en el trabajo lo que vas a hacer (sexual) cuando llegues a casa para ir “calentando motores”, date un baño caliente con espuma al llegar, o masajéate el cuerpo con leche corporal (recuerda tus pezones), excítate profundamente con una película o un libro.
Se trata de intensificar la excitación hasta los límites que tu cuerpo y tu imaginación sean capaces de aguantar.
Después..., mastúrbate. Lento, rápido; otra vez lento..., hasta que llegues al orgasmo. Pero no dejes de estimularte. Lo habitual es parar tras ese orgasmo porque el clítoris se hace demasiado sensible para seguir estimulándolo y puede irritarse o doler. No pares.
Para ello recomienda continuar con el estímulo del clítoris tras ese primer orgasmo, aunque de un modo más suave, mientras se sopla fuerte y seguido, como se enseña a hacerlo a las parturientas.
De ese modo se consigue superar esa sensación inicialmente desagradable y se transforma en otro tipo de placer que te permite obtener otro orgasmo en la misma sesión de estimulación.
Si consigues eso es que...¡ya eres multiorgásmica! Repítelo cuantas veces sean necesarias para afianzar tu nueva condición orgásmica y prueba también a hacerlo con un vibrador.
Después con tu pareja
