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Terra.- “Si a mi novia le hiciera sentir mejor o tuviera algún complejo importante, la apoyaría si quisiera operarse”, dice Santi, un abogado de 29 años. “Pero yo ni me enamoré de ella por su físico -aunque me encanta- ni a los hombres nos importa tanto el cuerpo como ellas piensan”, añade.
Según los últimos datos publicados, México es el país americano con mayor demanda de intervenciones de cirugía estética. Se ha convertido en el paraíso de la cirugía estética.
Recientemente saltaba a los medios de comunicación la noticia sobre los nuevos viajes a resorts turísticos donde el “todo incluido” también permite disfrutar de una operación de cirugía: te vas de vacaciones y vuelves con el pecho más grande o los muslos más finos.
¿Qué posición debemos adoptar frente a la cirugía? ¿Rechazarla o utilizarla con cabeza? Según los cuatro chicos con los que hemos hablado “la cirugía está bien si nos ayuda a sentirnos mejor”. Ellos no se oponen pero tampoco la fomentan, dejan la decisión en nuestras manos. Pero nos contaron mucho más en el Nasty, el local donde quedamos para charlar: "así podemos opinar sobre las chicas mientras las vemos".
La Preisler sí, Yola no
Según Enrique, un publicista de 29 años, “a nosotros no nos importa que una chica esté operada o no si el resultado es para mejor”. “Por ejemplo, todo el mundo sabe que Isabel Preisler lleva años operándose y es una mujer muy guapa; en el polo opuesto estaría Yola Berrocal, que es todo silicona y tiene una cara que asusta”.
O sea, que si está bien hecha, la cirugía estética nos parece bien… “Sí, por qué no -dice Hernán, un realizador de 30 años-, si alguien se quita un complejo operándose o mejora su imagen, me parece bien”. Santi vuelve a recalcar que la cirugía estética debería servir para hacer que la gente se sienta mejor consigo misma y siempre que se haga con un buen cirujano para no arriesgarse”.
Para Ángel, un comercial de 31 años, “lo bueno de la cirugía es que no se note mucho, que el resultado sea lo más natural posible, porque a muchas se les va la mano con la silicona y eso da pena”. “Angelina Jolie tiene unos labios de escándalo, pero a otras no les quedan tan bien; hay chicas que tienen la cara como de plástico y otras que seguro que están operadas pero ni te enteras, como Penélope Cruz y muchas modelos ¿no?”.
Pecho grande sí, pero mejor natural
La operación de aumento de pecho, junto con la rinoplastia y la liposucción, sigue siendo la más demandada por las mujeres. ¿Tan importante es para nosotros un pecho grande?
“A la mayoría de los hombres les gustan las mujeres con mucho pecho y con curvas, pero no es algo ni mucho menos fundamental para fijarse en una chica”, dice Santi. “A mí me encanta el cuerpo de mi novia -todo curvas naturales- pero tener sólo eso no sirve de nada: la forma de moverse, la sonrisa, su comportamiento y, por supuesto, su personalidad, son lo que hacen sexy a una chica”.
“Mi ex novia me habló alguna vez de ponerse pecho y yo siempre le dije que no, que por mí ni se lo planteara”, dice Ángel. “Claro que me gusta el pecho grande, pero no es lo que más me atrae de una mujer, me importa mucho más que sea inteligente, divertida y sexy”.
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¿Han comprobado la diferencia entre las operadas y las naturales? “Sí, dice Hernán, y es mucho mejor el tacto de las naturales, además de que las chicas operadas pierden algo de sensibilidad”. “Vestida, una mujer con pecho operado es increíble, pero a la hora de la verdad me quedo con las naturales”.
“A todos los hombres nos da morbo tocar un pecho operado, no conozco a ninguno que no tenga curiosidad por saber cómo es, qué tacto tiene -dice Enrique-, pero una vez que lo compruebas, te quedas con el natural”.
¿Y si tu novia quisiera hacerse un arreglo?
“Si se siente acomplejada por algo, después de tener hijos o al cumplir años se le estropea el cuerpo, lo entendería y la apoyaría -dice Santi-, pero dejándole claro que yo la voy a querer igual si no lo hace”.
“Ya he dicho antes que mi ex novia se planteó operarse el pecho y fui yo quien le quitó la idea de la cabeza, dice Ángel. “Si no es porque tenga un defecto grande o de verdad lo necesite, no creo que una mujer necesite operarse, se puede mejorar el cuerpo haciendo deporte o cuidándose más”.
“No puede negarse que a primera vista un hombre puede fijarse antes en una mujer con un buen cuerpo o unos labios carnosos, pero el exceso de silicona produce el efecto contrario; yo me quedo con una chica que no esté operada, aunque no entre dentro de los cánones de belleza actuales”, dice Hernán.
“A mí me gusta mi novia tal como es, no creo que necesite operarse de nada, yo también voy a cambiar con el tiempo y no pienso en recurrir a la cirugía estética, dice Enrique. “Pero me imagino que hay un montón de mujeres operadas de nariz, labios, pecho, liposucción y otras cosas a las que no le nota; sí estoy a favor de eso si sirve para mejorar el aspecto de una forma coherente”.
¿Y si vuestra hija quisiera operarse?
“Tendría que explicarme muy bien los motivos por los que quiere hacerlo, si se trata de un complejo físico que le impide relacionarse bien, como una nariz grande, o es un capricho”, dice Santi. “Si éste fuera el caso tal vez le permitiría operarse siendo menor de edad y consultando a su médico de cabecera y a un buen cirujano; en otros casos al menos intentaría que esperase a ser mayor de edad”.
“Intentaría convencerla para que no lo hiciera, que comprendiese que no es necesario operarse para gustarle más a los demás” -dice Ángel-. “Tendría que esperar a los 18 años porque antes no tendría mi consentimiento”.
“Creo que me sorprendería mucho, en nuestra época nuestras amigas no se operaban, tal vez alguna de nariz o algo así, pero me opondría a una operación de pecho o una liposucción”, dice Enrique.
“Me daría pena que una niña quisiera operarse, a no ser que tuviera algún defecto físico importante”, dice Hernán. “Intentaría convencerla de que puede mejorar su cuerpo de otro modo y hacerle ver que es mucho más importante cultivar su inteligencia y su cultura”. “Pasados los 18 tendría que respetar su decisión”.
Con información de Terra España
