Cuando las temperaturas empiezan a descender, la chimenea es un valor seguro. En el invierno, es imprescindible un hogar cálido para disfrutarlo en su plenitud, por eso estos elementos aportan un apetecible toque hogareño y también de actualidad.
Aunque en principio las chimeneas evocan escenas familiares de generaciones pasadas cuando no existía otra forma de calentar el hogar, actualmente los tipos de calefacción se han sofisticado uniendo estética y funcionalidad.
Existen dos tipos de calefacción, de gas o eléctrica, que, a través de radiadores convencionales, se encargan de calentar el hogar, en estos casos las chimeneas pasan a ser algo decorativo y aportan unas notas de confort extras. Así aportan un toque de personalidad muy especial y sugerente a la estancia. Al estar unida a los conceptos de descanso y relax, lo normal es ubicarlas en la zona de los sillones para dar un calor directo.
Para la construcción de una chimenea lo más importante y para que funcione correctamente, es el tiro de la misma, es decir, el hueco que tiene para absorber el humo. Si el tiro es bueno, absorberá más humo, pero también más calor, por eso existen otras opciones de chimenea llamadas de casete, que están cerradas. Este tipo de chimeneas pueden utilizarse también para calentar agua, varias habitaciones o como cocina.
La clasificación de las chimeneas se hace en función de su combustión, ya sea a base de leño o si se trata de gas.
La ubicación de la chimenea ha cambiado a lo largo de los años, en principio era el motor del hogar, donde se reunía la familia a comer, charlar y contar las historias que se iban a transmitir de abuelos a hijos y a nietos. Actualmente lo habitual es situarla en las salas de estar donde la distribución del mobiliario gira en torno a ella.
Pero gracias a la tendencia de suprimir muros y unificar espacios, también se puede situar en el centro de la zona de estar, uniendo zonas de comedor, cocina o estar. Aunque lo habitual es encontrarla apoyada en un muro, también puede colocarse sobre una columna con un extractor sobre ella, estas son ideales en ambientes diáfanos y de líneas puras y rectas.
Acerca de los materiales para construirla, como siempre, dependen del presupuesto que se tenga. La opción más económica es el cemento, pero se pueden realizar de madera, hierro lacado, piedra o mármol. Asimismo el mantenimiento de la misma es muy importante para el correcto funcionamiento de la chimenea, es recomendable que queden cerradas para evitar accidentes. Existen unas normativas que el especialista en chimeneas que la realice debe cumplir.
Con información de Terra España
