HEADER MARKUPS

 
 

vida y estilo » Mujer » Pareja

 Kamasutra, 100% de partido al sexo
10 de abril de 2007 19:42

Comentarios
 
relaciones sexuales, hacer el amor, sexo
 
Encuesta

¿Tu pareja te satisface sexualmente?

Votar
 


Suscríbete al boletín de Mujer y recibe los artículos más interesantes de la semana

La rutina sexual supone la primera causa de infidelidad e infelicidad en la pareja. De ahí la importancia de mantener viva la pasión y la imaginación. Para ello nada como acudir a un clásico: el Kamasutra. Éste gran libro, escrito hace más de 2.000 años en la India, es uno de los tratados más antiguos del amor y la sexualidad que existen. Su gran virtud reside en su resistencia al paso del tiempo.

Esto, sumado al derecho que se le otorga a la mujer a disfrutar del sexo fuera del concepto de procreación cristiano, no reconocido en la sociedad occidental hasta los años sesenta (bajo sexlogs como “Haz el amor y no la guerra” o “Peace & Love”), convierten al Kamasutra en el perfecto libro de cabecera conyugal. Una brújula que te ayudará a descubrir todos los recovecos del laberinto de amor y pasión que es el sexo.

Abre tu mente y dejar que fluya el placer por todos los poros de tu piel.

Un orgasmo cada día de la semana

Un clásico del Kamasutra son las posturas sexuales. De pie, de rodillas, sentados, de espaldas. Unas clásicas, otras acrobáticas y muchas imposibles. Un sinfín de formas de penetración, apoyadas con unas bellas ilustraciones orientales que no dejan impasible a nadie.

Estas habilidades eróticas no están pensadas para instruir, sino para inspirar. Simplemente tendrás que ir probando cada una de ellas, adaptándolas a tus capacidades y las de tu compañero, para descubrir sin inhibiciones con cuáles disfrutan más. Aquí te proponemos siete posturas diferentes, un orgasmo para cada día de la semana.

  • La doma.- Has de encajarte sobre el pene erecto de tu compañero, que te esperará sentado. Puedes juguetear con su miembro antes de introducírtelo. Después la cercanía de sus cuerpos les permitirá desarrollar la pasión a través del abrazo profundo o los besos intensos, el camino perfecto hacia un orgasmo intenso e inolvidable. Otra variante perfecta, si él está cansado, que te espere tumbado y se deje llevar por ti.

  • La libélula.- Tendidos de costado, tú de espaldas a él, flexiona la pierna apoyándote en su cadera para abrir la puerta al placer. Él te ha de penetrar haciendo palanca con tu pierna. Mientras más profunda sea la penetración, más fácil será que estalle el orgasmo. Además, él te podrá susurrar al oído, para que la excitación sea mayor.

    Continúa en la siguiente página


  • Suscríbete al boletín de Mujer y recibe los artículos más interesantes de la semana

  • Salvaje.- Conocida popularmente como "perrito", esta posición es muy bien acogida por las parejas por lo que tiene de salvaje y apasionada. La postura es sencilla: los dos a cuatro patas, él por detrás de ti. Las ventajas son numerosas: es cómoda para ambos, permite gran variedad de movimientos, él puede acceder fácilmente a tu clítoris y tú a sus testículos, su pene queda atrapado entre tus glúteos, lo que aumenta su excitación, además, es perfecta para el sexo anal, si gustan de esta práctica.

  • Súper abrazo.- Esta postura se desarrolla de pie, por lo que resulta perfecta cuando la pasión aparece en el momento más inesperado (en el ascensor, en un centro comercial, en un restaurante…). Para ello has de abrazar el cuerpo de tu compañero con las piernas. Él deberá tomarte por los glúteos y atraer tu cuerpo hacia el suyo para poder realizar el movimiento, de arriba hacia abajo o de adelante hacia atrás. La excitación de la situación garantizará el orgasmo.

  • El molde.- Si careces de capacidad orgásmica, ésta es la postura perfecta para que puedas alcanzarlo. Para ello tiéndete de costado con las piernas juntas y recogidas. Él realizará la penetración por detrás de forma suave, pero profunda. Al tener las piernas en esta posición, el clítoris quedará presionado por los labios vaginales y el pene por los glúteos, por lo que el clímax será muy intenso para ambos.

  • La profunda.- Para conseguir una penetración total nada como esta postura, variante del tradicional misionero, pero mucho más intensa y excitante. Tumbada en la cama hacia arriba, recibes a tu compañero con las piernas sobre su hombros. Sus testículos se posarán entre tus glúteos y el clítoris se encontrará presionado por la inclinación de tus piernas. Además, al permanecer cara a cara, podrán ver las reacciones de placer en el otro, lo que les hará aumentar el suyo.

  • La acrobática.- Él se acuesta relajado y erecto y tú sobre él con tu espalda sobre su pecho. Has de flexionar tus rodillas e inclinarte para atrás para que el pene no se salga de tu vagina. El movimiento se activará con tu vientre, levantándolo y relajándolo. La clave del orgasmo reside en que él tiene fácil acceso al clítoris y los pechos. Es una de las ‘imposibles’, pero si tienes flexibilidad suficiente, no hay más que intentarlo. Puede resultar muy excitante.

    Con información de Terra España

  •