Encuesta
Suscríbete al boletín de Mujer y recibe los artículos más interesantes de la semana
Cómo evitar caer una y otra vez en relaciones que no nos ayudan a crecer. Seguramente te has sentido increíblemente atraído o atraída por alguien que en el fondo sabes que no te conviene y no te hará ningún bien. Lo peor del caso es cuando tu tormentosa e intensa relación, llega a su fin y te das cuenta de que siempre supiste que no funcionaría. ¿Has pensado que cómo evitar que te vuelva a pasar?
Tal vez no lo sepas, pero cuando una persona te atrae, tu cuerpo y personalidad experimenta múltiples cambios. Las personas que se dedican a la química, dirían que es culpa de tus feromonas. Mientras tanto, los psicoanalistas dirían que es una repetición de tus relaciones primarias, es decir, que todo hombre buscará a una mujer que se parezca a su madre, y toda mujer, a su padre. Esto ocurre a nivel inconsciente y es difícil que nos demos cuenta de ello.
Esto es un poco complicado, pero a grandes rasgos podríamos decir que uno aprende a amar dentro de su propia familia. Es a partir de esquemas y modelos que operan en la familia de origen que la persona aprende a vivir normas sociales, valores morales y culturales específicos, por encima de otros, así como el tipo de relación que es vigente en la sociedad, y los roles de género establecidos. De esta forma, si tuviste una madre exitosa profesionalmente, que no tenía tiempo para la familia y un padre bohemio y soñador, muy probablemente aspires a formar una familia donde se reproduzca este esquema de roles.
El problema es cuando hemos tenido una familia con patrones de relación y roles no muy bien definidos, o cuando estos roles no nos agradan. Conscientemente piensas que por ningún motivo quisieras tener como pareja a un hombre como tu papá o bien, cuando buscas una mujer que sea todo lo opuesto a lo que era tu mamá.
Sin embargo, cuando menos lo notas, ya estás actuando exactamente como ellos y estás con una persona que es igualita a lo que más odias de tus padres y que siempre intentaste evitar. Es difícil evitarlo si no eres conciente del patrón que estás repitiendo. Para evitarlo, te sugiero los siguientes pasos:
Anota en una hoja todas las cosas que amas y en otra las que alucinas de tu papá (o tu mamá si eres hombre) sé muy honesto, pues es importante para encontrar información útil.
Continúa en la siguiente página
Suscríbete al boletín de Mujer y recibe los artículos más interesantes de la semana
Uno o varios días después, sin ver y sin pensar mucho en tu lista previa, haz un listado de tus parejas anteriores, especialmente las más significativas, y enumera algunas de sus características negativas y positivas más destacadas. Revisa qué cosas se repiten más en las cosas buenas: esto te ayudará a saber qué es lo que buscas en una pareja, por ejemplo: atención, tiempo y ternura (que tal vez tenga que ver con lo que sientes que te faltó en casa).
De forma que puedas hacer consciente tu búsqueda de estas características en una pareja, separándolas de aquellas que no te gustan. El saber qué necesitas es muy importante para buscarlo, pero también para dártelo a ti mismo, pues generalmente buscamos en los otros cosas que creemos que nosotros no tenemos, pero que si exploras bien, verás que sí están dentro de ti. Así que una buena estrategia para evitar caer en relaciones destructivas, es que no busques que el otro te provea de cuanto necesitas y empieces a dártelo tú. Puedes tratar de ser menos exigente y duro contigo mismo, consentirte y dedicarte tiempo para lo que te gusta. Verás que al sentirte bien, podrás relacionarte mejor con los otros.
Después analiza la parte que no te late de tu papá y encuentra las coincidencias, por ejemplo, tal vez encuentres que la mayor parte de tus novios fueron irresponsables y poco comprometidos, y que ese fue el motivo de que la relación terminara; después compara las coincidencias de estas listas con la de tu papá y te sorprenderá encontrar muchas semejanzas. Es importante que estés muy abierto para darte cuenta de las cosas que repites pero puedes cambiar, pues la defensa más sencilla es cerrarnos y no aceptar lo que está mal.
El asunto central es que te des cuenta de que si bien tú no elegiste a tu papá o mamá, sí has elegido a todas tus parejas, por lo que estas decisiones sí han dependido de ti. Y por lo mismo, puedes cambiarlas. Por ejemplo, si siempre conoces a tus novios en el reven, y tu sueño es formar una familia, después de analizar tus listas y ver que todos tus ex han sido irresponsables y poco comprometidos, probablemente habrá que cambiar un poco la estrategia, el círculo y los lugares donde conocer gente.
Es necesario también que nos demos cuenta de que las parejas que elegimos son como nosotros. Si analizas un poquito más, verás que muchas de esas características que consideras negativas, tú también las tienes, pues normalmente proyectamos en los demás aquello que nos es muy difícil aceptar en nosotros mismos. Así que si las personas con quienes te relacionas no quieren compromisos, hazte una pregunta muy honesta ¿Qué pasa con tu propia capacidad de comprometerte? De esta forma podrás trabajar primero en los aspectos que a ti te falta por madurar y en consecuencia, encontrarás gente que esté a tu altura. Mucha suerte.
ESCRÍBENOS

