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México.- Sergio acaricia con ternura “la panza” de Laura, su mujer. Están a la espera de su primer hijo después de 5 años de casados. Sin embargo, ambos se han preguntado en su interior: “¿El nacimiento del pequeño alterará nuestra relación de pareja?”.
La llegada de los hijos puede desencadenar la aparición de un fenómeno que los especialistas han bautizado como “Síndrome de Elvis Presley”. Cuentan que el Rey del Rock no volvió a tocar a su amada Priscila después del nacimiento de Lisa Marie, porque se había convertido en la “sagrada madre” de su hija.
“Muchos varones pasan por esta situación. Y es el momento de retomar la relación y acudir con un terapeuta de pareja o un sexólogo, que no solamente atienda disfunciones sexuales sino que ayude a mejorar la vida en pareja”, explica el doctor David Barrios, sexólogo, director y fundador de Caleidoscopía.
Muchos hombres y mujeres piensan que el embarazo y la crianza de los hijos apagan la llama de la pasión en la vida de pareja. “La mayoría de las personas piensan así. Por ello, empieza a darse un alejamiento inconsciente. Sin embargo, esto no tiene por qué ser de esta manera”, apunta el doctor Barrios.
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Una vez que la pareja se consolida en el matrimonio o en una relación más estable, el trabajo, la convivencia diaria, los problemas económicos o la llegada de los hijos pueden erosionar su vida en común.
“Para evitar esto, hay que trabajar nuestra relación día con día, -detalla el doctor Barrios-. La vida en pareja no debe ser algo que nos quitamos cuando salimos de la recámara o que dejamos en casa para ir a trabajar o que debamos olvidar cuando nos convertimos padres. Recordar que “somos pareja de alguien” en todas nuestras actividades, es una forma de mantener la pasión en cada momento de nuestra vida de pareja”.
Además, explica la doctora Adriana Guadalupe López García, también sexóloga, terapeuta de pareja y miembro de la Asociación Mexicana para la Salud Sexual, A. C.: “Tenemos que darnos el tiempo para ser empleados, amigos, compañeros, padres y amantes. Debemos asignar un momento para cada uno de nuestros roles y no mezclarlos, porque terminaríamos inmovilizados”.
Y explica: “Por ejemplo, los hombres son capaces de hacer las veces de un mueble con varios cajones: hay uno destinado para los amigos, otro para el trabajo, uno especial para la vida en pareja, etcétera. Nada se mezcla. La mujer es como un mueble con un gran cajón donde pareja, trabajo, hijos y todo lo que conforma su vida, se juntan. Por eso, las mujeres tenemos que trabajar sobre esta división de nuestras actividades como personas, porque tenemos la capacidad para ser madres, esposas y profesionales sin problemas y de manera independiente”, puntualiza la doctora.
Ambos especialistas afirman que acudir con un profesional ayudará a superar la “novatada” de ser padres por primera vez. Para el doctor Barrios, “así podrán trabajar como pareja para no caer en la mistificación de la maternidad. La mujer puede ser madre, pero sigue siendo una mujer con deseos e inquietudes.
La maternidad no la hace intocable”. Por otro lado, el hombre puede ser padre, pero sigue siendo la pareja de su mujer sin lugar a sustituciones de ningún tipo. Su retoño no lo va a reemplazar en el amor de su pareja. Los hijos afianzan una relación que, si es sólida, podrá florecer y hacerles crecer a los dos como personas, como pareja, y como familia.
