Encuesta
Suscríbete al boletín de Mujer y recibe los artículos más interesantes de la semana
México. El filósofo y matemático griego Pitágoras expresó alguna vez: “Ante todo, respetaos a vosotros mismos”. Y así es, el respeto empieza por ti. ¿Cómo? Al aceptarte tal como eres, con defectos y virtudes, y cuidarte física, mental y emocionalmente. No se puede dar lo que no se tiene. Si no conoces los parámetros de lo que te lastima u ofende, es difícil evitarlo con los demás.
La maestra Norma Contreras García, directora del Centro de Atención Psicológica en Intervención en Crisis y Estrés Postraumático (CAPYCEP) y académica de la UNAM, habla al respecto: “El principio del respeto es el proceso de aceptarte y decir: ‘Éste soy yo, con mis defectos y mis virtudes. En momentos puedo ser muy inteligente y en otros puedo tardarme más en dar una respuesta acertada. Así como soy fuerte, puedo ser frágil. Me acepto, me cuido y no me lastimo”.
El respeto se entiende tal y como lo ejercitas en ti cotidianamente. No puedes hablar de respeto a ti mismo si no comes, si no descansas, si tu cuerpo te pide ir al médico y no vas. Si practicas estos planteamientos, ya puedes preguntarte: ¿Cómo respetar a la otra persona?
Erich Fromm, en su libro El arte de amar, señala: “El respeto no es miedo ni temor; es la capacidad de ver a las personas tal cuales son, estar conscientes de su carácter único como individuos”. El objetivo radica en que las personas crezcan y se desarrollen por su propio bien, empleando su propio estilo de hacerlo.
Continúa en la siguiente página
Suscríbete al boletín de Mujer y recibe los artículos más interesantes de la semana
Y es que el respeto en ocasiones se confunde con la idea de ser cortés, amable o muy educado. Sin embargo, va más allá porque es posible ser irrespetuoso de forma cordial y muy diplomática, al tratar de imponer ideas, criticar, juzgar, minimizar o descalificar. No respetas, en la medida que lastimas.
Al respecto, la maestra Contreras García afirma: “En tus momentos de soberbia, depresión o enojo, tal vez te funcione quedarte callado. Pero si alguien te pide opinión sobre alguna situación específica, expresa tus puntos de vista sin lastimar. Una forma de comenzar es: ‘No sé si lo que te voy a decir te parezca fuerte. Te he observado y espero no lastimarte, pero esto es lo que creo…”.
La especialista agrega: “Cuando tú respetas al otro, estás ante una especie de boomerang, porque fortaleces tu propio valor como persona. Si todos funcionáramos con base en el respeto, seríamos más plenos, satisfechos y tolerantes respecto a los defectos y virtudes del que está frente a nosotros. Por ende, no habría tanta violencia ni trasgresión hacia los demás”.
En la medida que te quieras y aceptes, podrás brindar una mejor calidad de amor a tus seres queridos. Hoy puede ser un buen momento para que te tomes algunos minutos y reflexiones sobre la forma en la que vives este valor.
ESCRÍBENOS

-

- Terra - Todos los derechos reservados. Está prohibido todo tipo de reproducción sin autorización.
