Sexualidad
Foto: Getty Images
El sexo por el sexo
Los sexólogos están de acuerdo: el comportamiento sexual de las mujeres sigue estando fuertemente determinado por su educación y su entorno.
Fisiológicamente, ambos sexos son diferentes, pero no es cierto que todos los hombres tengan más necesidades sexuales que todas las mujeres. La clave está en que las mujeres tienen más capacidad para contenerse y controlarse.
Si piensa en las conversaciones con sus amigas, aunque sexualmente estén bastante liberadas, seguro que no son muchas las que dicen poder disfrutar del sexo por el sexo, sino más bien todo lo contrario.
¿Usted también es de las que dicen que le cuesta muchísimo irse a la cama con alguien a quien no quiere? Pues está muy equivocada: sólo es cuestión de reeducarse sexualmente. Y, sobre todo, de abandonar de una vez esa idea de que una mujer que se va a la cama con quien quiere, se labra una mala reputación. Ellos sí lo hacen y nadie los critica.
Usted también necesita sexo
La sexualidad es una parte fundamental en la vida de una persona porque:
1. Descarga tensiones.
2. Le hace producir serotonina.
3. Le ayuda a quemar calorías.
4. Le hace estar más guapa.
5. Mantiene en forma su aparato reproductor y su mente.Y sí, se puede practicar sexo sin amor, y no pasa nada.
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No le hablamos de algo arriesgado, súper excitante o de un acto de enajenación, sino de algo natural que sólo tiene la importancia que usted quiera darle. Todo depende de su actitud y de que sepa establecer sus propias reglas.
Cuando se trata de sexo, no debe importarle quién tome la iniciativa; piense que si no quiere, no tiene por qué estar más con esa persona. Se trata de algo que hace simplemente porque le apetece, igual que ellos.
Con esto no queremos decirle que esté siempre a la caza de los hombres, sino que cuando sienta la necesidad de tener sexo, no esperes a enamorarse de alguien para tenerlo.
Quiero pasarla bien...
Exactamente de eso se trata, de pasar un buen rato con alguien. Así que si conoce a alguien que le guste, que le produce morbo o que le parezca que está muy guapo, no deje pasar la oportunidad (si es te corresponde).
Tenga claro que no está haciendo nada malo, ni se va a traumatizar por ello. Además, por suerte para usted, lo va a tener fácil porque ellos rara vez van a rechazar la oportunidad de tener sexo. Su máxima: aprender de los hombres en este sentido.
Tómeselo con sentido del humor. Piense que ha hecho algo excitante y diferente. Y, por qué no, tal vez de una noche de sexo pueda surgir algo más.
¿Ya le ha decidido? Pues mentalícese para pasar la noche de su vida. Totalmente prohibido ser pasiva o tener complejos con alguien que, a lo mejor, no vuelves a ver. Si ya sabe que es capaz de tener un orgasmo y qué posturas y cosas te ayudan a conseguirlo, pongalas en práctica y no dude en guiarlo.
No le tenga miedo al fracaso. Piense que tampoco es cierto que a ellos les vaya siempre bien la primera vez con alguien. Muéstrese segura de si misma y actúe. Si a los dos les va bien, seguramente se repetirá. Si la cosa sale regular, tranquila, todo está en practicar...
¡Importantísimo! Lleve sus preservativos
En el sexo esporádico queda totalmente prohibido hacer tonterías. Si no usa protección, sí que tendrá remordimientos justificados al día siguiente. Por muy excitada que esté o mucho que insista él, jamás tenga relaciones sexuales con un desconocido sin usar un método anticonceptivo seguro.
¿Cuál?: el preservativo, pues es el único que la protege de las enfermedades de transmisión sexual.
Pero no espere que sea él quien los lleve. En su bolso debe haber siempre un par de preservativos, si es que quiere tenerlo siempre todo bajo control. Usted es la primera responsable de su sexualidad y de su salud. Y, además, en su bolso nadie tiene por qué verlos.
Otro consejo útil es que evite usar juguetes eróticos que no sean suyos y, si lo son, no se olvide de lavarlos muy bien después.
Además de la protección, para que todo sea más agradable con un desconocido, propóngale que tengan una ducha juntos antes de irse a la cama.
¿En su casa o en la mía?
Mejor en la suya. Así, al día siguiente, será él quien tenga que irse y usted quien se quede tranquilamente durmiendo. Además, así podrá utilizar su propio baño y sus cosas para estar perfecta.
Pero si se trata de un desconocido total, no se arriesgues a irse a su casa. Mejor un hotel céntrico donde pueda pedir un taxi con facilidad o llamar al personal de servicio si hay algún problema.
Además, ir a un hotel es muy cómodo para ambos y mucho más excitante: nadie invade la casa del otro, ni su intimidad, y la atmósfera de misterio se mantiene intacta.
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