Ciudad de México (México). Dice Shakira en una de sus canciones: "Se me acaba el argumento y la metodología cada vez que se aparece frente a mí tu anatomía...". Esa sonrisa que te derrite, su cabello impecable, su voz, hace que en segundos se te olvide que te dejó plantada la última vez o que no te ha llamado en cuatro días.
¿Te ha pasado? Casi todas nos hemos involucrado en algún momento con un "Mr. Big" -el seductor galán que nunca se dejaba atrapar y siempre se salía con la suya en la popular serie "Sex and the City"-. Pero cuando esto se convierte en una constante, vale la pena que empieces a preguntarte por qué.
Analizando a Mr. Big
Raquel Liberman, psicóloga y psicoterapeuta especializada en terapia individual, familiar y de pareja, indica que este tipo de hombre se caracteriza por privilegiar sus necesidades por encima de las de su compañera. "Toma más dinero para gastos personales, lleva una vida más confortable que su novia, manipula la situación del noviazgo y lo hace eterno sin consolidar; no comparte con ella sus espacios sociales, los amigos, familia, las parrandas, etcétera", explica.
La especialista añade que esto se debe a que no ha logrado consolidar una figura masculina madura y por lo general es un "hijo de mamá", es decir, su lealtad está puesta en la figura materna, a menudo de manera inconsciente y como consecuencia de su historia familiar. Por esta razón, las mujeres no ocupan un lugar igualitario en su vida sino más bien suplementario, y en consecuencia son incapaces de formar una verdadera unidad.
¿Qué puedes hacer si te encuentras en esta situación? A continuación te ofrecemos algunas alternativas:
1. No lo justifiques ni te conformes con menos. Él siempre tendrá una excusa para quedarte mal: El trabajo, la familia, los amigos. No permitas que te ponga al final de su lista de prioridades. Exígele el mismo lugar que tú le das. Si sientes que algo va mal en la relación o que algo falta, seguramente es verdad. Darse cuenta de la situación es el primer paso hacia una relación equitativa, y a menudo el más difícil.
2. Habla. Expresa con claridad tus deseos, molestias y expectativas. Define también, junto con él, en qué tipo de relación se encuentran, pues a partir de ello tendrás la claridad para marcar tus propios límites. Un diálogo constructivo que provoque una confrontación saludable hará que la relación crezca y mejore.
3. No confundas al amor. Una fuerte atracción física, la pasión o incluso el miedo a la soledad, a menudo se confunden este sentimiento. Pero no olvides que éste viene acompañado de compromiso, respeto y comunicación. Si no existe equidad, si los momentos malos exceden a los buenos y sientes que mereces algo más, pero permaneces al lado de esa persona, probablemente te encuentres en una relación de codependencia.
Una mujer plena se relacionará con alguien que tenga su mismo nivel de desarrollo emocional, como quien busca reflejarse en un espejo. "La mujer que se da su lugar y se coloca en un plano de igualdad con su pareja, crece. Y en el momento que lo hace y se presenta así ante este hombre, quizá a él no le interese, es un riesgo que se corre, pero es mejor poder soltar una mala relación que estar aniquilando la autoestima personal y la propia dignidad", señala Raquel Liberman.
No pierdas de vista que para formar una pareja donde haya amor, equidad y respeto, se requiere entrega, compromiso, madurez, responsabilidad y capacidad de detectar las necesidades afectivas de la otra persona. Además, con seguridad en ti misma, respeto hacia tu persona y una alta autoestima, serás tú la que resultará mucho más seductora.
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