
Aunque estén enamorados, aunque se quieran, aunque se diviertan juntos, hay hechos y situaciones que pueden llevar tu relación a pique.
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Ésta es una de las quejas más comunes entre las chicas, aunque no exclusiva del género femenino. Con que uno de los dos miembros de la pareja sienta que trabaja más que el otro en la casa de forma injustificada, está servido el conflicto.
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¿La rutina se ha instalado en tu vida? ¿Ya no te molestas en arreglarte para él? ¿No soportas estar siempre con su familia o metida en casa? ¿Te ha bajado la libido a los pies? Antes de buscar soluciones debes plantearte si sigues enamorada de él o se trata solamente de exceso de confianza, costumbre y confianza.
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Algunas veces son las circunstancias externas las que hacen tambalearse una relación. Las diferencias socioculturales o incluso las familias políticas pueden interponerse fuertemente entre dos personas por mucho que se quieran.
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Jamás te imaginaste que sería uno de esos hombres que se sienten amenazados porque su chica gana más que ellos o tiene un trabajo mejor, pero desde que te ascendieron intenta por todos los medios quitarte méritos o hacerte sentir por debajo de él.
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Éste es uno de los principales motivos de ruptura entre las parejas. Nadie puede saber a priori si va a llegar a ser infiel o no, pero hay personas que son infieles por naturaleza. El problema es la actitud que se adopte ante la infidelidad: mentiras, arrepentimiento, honestidad hacia uno mismo y hacia su pareja.
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El alquiler, las facturas, el coche, los niños, la hipoteca… Algunas veces tener una vida en común supone una pesada carga económica. Y si encima a alguno de los dos no le va bien en el trabajo, la preocupación se traspasa inevitablemente a la pareja.
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Algunas veces el trabajo acapara nuestra vida hasta el punto de dejar en un segundo plano a nuestra pareja. Todos tenemos obligaciones y responsabilidades y es lícito tener ambiciones laborales. Pero también hay que saber ponerse límites cuando el trabajo ocupa la mayor parte de nuestro tiempo.
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Convivir con una persona celosa puede llegar a convertirse en un infierno. Si al principio te encantaba que fuera posesivo y te halagaba que te quisiera sólo para él, en poco tiempo esta situación te resultará insoportable.
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La maternidad o la paternidad pueden suponer un grave cisma en una pareja. Ya no son sólo ellos los que retrasan el momento de ser padres; con su nueva posición social, son muchas las mujeres que posponen el asunto de los niños en favor de su carrera o su propia vida.
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Mucha gente que es fantástica con sus amigos o su familia, son tremendamente egoístas con su pareja. La causa puede estar en que no están acostumbrados a compartir sus cosas, su tiempo, su espacio o su vida con otra persona, o porque no se sienten lo suficientemente enamorados como para renunciar a su independencia.
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Una adicción a las drogas o al alcohol puede destruir el amor, la confianza y la complicidad que existe en una pareja. El problema surge cuando ya no podéis hacer juntos las cosas que antes os encantaban, cuando quien sufre la adicción empieza a mentir y a mostrarse agresivo.
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De todos, tal vez éste sea el problema más grave, porque impide la solución a todos los anteriores y puede ser el origen de un abismo insalvable en una pareja. Generalmente son ellos los que tienen más problemas de comunicación porque nosotras estamos acostumbradas a contárselo todo a nuestras amigas.
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Aunque estén enamorados, aunque se quieran, aunque se diviertan juntos, hay hechos y situaciones que pueden llevar tu relación a pique.
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