
Para mantener la celulitis a raya hay que tener una alimentación que combata las toxinas y el estreñimiento, rica en fibra.
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Para limpiar tu aparato digestivo y eliminar toxinas, efectúa una depuración con zumos vegetales, exprimiéndolos y licuándolos en el instante y tomando medio litro antes de cada comida y cena, que deben ser moderadas. Algunos de los vegetales más adecuados son: apio, hinojo, espinacas o manzana. Otra opción consiste en ingerir sólo frutas, hortalizas o verduras de la temporada.
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Además de prevenir la anemia, las verduras, hortalizas y alimentos ricos en hierro deben estar presentes en tu mesa, porque la carencia de este mineral favorece la aparición de la celulitis y dificulta su eliminación. Presta especial atención al hierro, si sigues un régimen para adelgazar muy estricto, que puede inducir deficiencias nutricionales, y si tienes menstruaciones abundantes.
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Reduce el consumo de sodio, el cual no sólo está presente en la sal de mesa sino en los productos precocinados, ahumados y embutidos. En vez de la sal refinada, que favorece la retención de líquidos, usa la marina 'completa' o 'gorda', que contiene decenas de minerales y da más sabor con menos cantidad. Utiliza más especias vegetales para condimentar.
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La cola de caballo, la salvia y el té verde, son plantas medicinales eficaces para eliminar los líquidos y las toxinas. Otras tisanas que ayudan a evitar la celulitis son el taraxaco, la menta, el hinojo y el espino blanco.
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Aunque una dieta baja en calorías ayuda a combatir la celulitis, este problema también ataca a las mujeres delgadas. En todo caso, ten en cuenta que tanto las dietas ricas en grasas, que fomentan la obesidad, como los regímenes demasiado estrictos, aceleran y empeoran la celulitis.
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Toma al menos dos litros de líquido al día: de ellos ocho vasos de agua, entre comidas, y el resto en infusiones, caldos, zumos naturales y bebidas 'light', salvo alcohol. La hidratación facilita el trabajo de los riñones, la depuración orgánica, la circulación, la eliminación de líquidos, y ayuda a que actúe la fibra, para mejorar tus evacuaciones.
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Los alimentos fritos, pesados, envasados, procesados o refinados, o con aditivos, conservantes, colorantes o sustancias artificiales, además de dificultar la digestión y aportar azúcares y grasas, aumentan la acumulación de toxinas. En cambio, los alimentos crudos, cocidos al vapor, biológicos, naturales e integrales, se digieren y asimilan mejor, aportan más nutrientes y menos compuestos tóxicos.
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Las comidas ricas en fibras vegetales, que confieren humedad y volumen a las heces, facilitando su formación, movimiento y eliminación intestinal, son un valioso aliado para prevenir y aliviar el estreñimiento, que aumenta la acumulación de toxinas en sus tejidos. Las frutas, verduras, legumbres y cereales completos, son las mejores fuentes naturales de este compuesto.
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Este mineral, que trabaja 'en equipo' con el sodio, para regular la cantidad de agua presente en el organismo y el delicado mecanismo que determina su distribución, es uno de los suplementos más prescritos por los médicos. Su carencia, además de fomentar el acné y la piel seca, altera el equilibrio hídrico. Lo encuentra en las frutas y frutos secos, hortalizas crudas, coles, plátano y berenjenas.
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Para las carnes y pescados, utiliza la parrilla, plancha, brasa, hervido, horno y papillote. Las verduras, siempre que puedas, tómalas crudas, o en su defecto hechas al horno, la plancha, hervidas, al vapor o en microondas. Los huevos puedes consumirlos pasados por agua, escalfados, revueltos o en tortilla.
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Para mantener la celulitis a raya hay que tener una alimentación que combata las toxinas y el estreñimiento, rica en fibra.
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