Oklahoma City/Memphis, EU.- Tras el paso de violentos tornados por los estados norteamericanos de Oklahoma y Kansas en los últimos días, al menos 47 personas han perdido la vida.
Según los últimos datos oficiales, el número de víctimas fatales asciende a 47 en Oklahoma, Kansas y Texas. En Oklahoma cotinuaban desaparecidas al menos 100 personas, y aún quedaban decenas de
cuerpos sin identificar.
Sin embargo, los equipos de bomberos y de policía no creen que la cifra de víctimas mortales vaya a ser mucho más elevada.
Los daños materiales son cuantiosos. Sólo en Oklahoma, donde quedaron destruidas cerca de 3.000 casas, se estiman en 225 millones de dólares.
Equipos con bulldozers llevaron a cabo ayer intensos trabajos para despejar las áreas en varios estados de la Unión devastadas el lunes por la noche, la madrugada y las últimas horas del martes.
De acuerdo con informes de los medios, en Oklahoma y Kansas se contaron un total de 76 tornados, y se habría tratado de uno de los diez "ataques" meteorológicos de este tipo más fuertes en la historia de los Estados Unidos.
Texas fue azotado por los tornados, que provocaron la muerte de una anciana de 77 años en la cercanía de la ciudad de Texarkana, una veintena de heridos y daños a una docena de viviendas. También hubo
tornados en Nebraska y Dakota del Sur.
La mayoría de las víctimas se produjo en los suburbios de Oklahoma City, donde unos 1.500 edificios quedaron destruidos o dañados. El gobernador de Oklahoma, Frank Keating, comentó que a raíz de los
tornados han desaparecido localidades enteras, y llamó a los ciudadanos a que alberguen a los afectados.
El presidente Bill Clinton declaró a once distritos del estado de Oklahoma y uno de Kansas zonas de catástrofe. Está previsto que el mandatario estadounidense llegue el sábado a la zona para tomar
cuenta personalmente de la situación.
De los 76 tornados, 45 se contaron en Oklahoma, casi la misma cantidad que en un año completo. Los vientos alcanzaron velocidades de más de 400 kilómetros por hora. El tornado más fuerte tuvo una
amplitud de 1,6 kilómetros, y -en opinión de las autoridades nacionales-, fue extremadamente raro. En Kansas los tornados fueron 14, 12 en Nebraska, tres en Texas y dos en Dakota del Sur.