ISLAMABAD, PAKISTAN.- Varias personas resultaron heridas este viernes cerca del Centro estadounidense de Islamabad al producirse seis explosiones que sacudieron el centro de la capital paquistaní, unas horas antes de la entrada en vigor de las saciones de las Naciones Unidas (ONU) contra el vecino Afganistán.
De momento, ninguna organización reivindicó la autoría de estas deflagraciones.
Un automóvil estalló frente al Centro estadounidense en el barrio comercial de Islamabad poco después de las 11H30 (06H30 GMT) ocasionando varios heridos leves entre ellos un agente de las fuerzas del orden, precisó la policía.
Simultáneamente, otro coche con placa de la ONU explotó en las inmediaciones de la embajada estadounidense pese a las estrictas medidas de seguridad vigentes.
Hubo otras dos explosiones en el centro de la ciudad, una cerca de la torre Saudi Park y la otra en las cercanías de un edificio donde funcionan servicios gubernamentales, precisó la policía.
Un cuarto coche-bomba fue desactivado fuera del mercado Siraj, muy frecuentado por los extranjeros.
Esta serie de explosiones se produjo en momentos en que el sentimiento anti-estadounidense aumenta cada día en Pakistán y antes de que se apliquen las sanciones decididas por el Consejo de seguridad de la ONU contra Kabul.
Esta medida fue adoptada tras la negativa de las autoridades afganas a entregar al presunto terrorista Ussama ben Laden, acusado por Estados Unidos de atentados cometidos contra las embajadas estadounidenses en Kenia y Tanzania en agosto de 1998. Dichos ataques provocaron la muerte de 224 personas.
El régimen de los talibanes afirma la inocencia de ben Laden.
Pakistán, país gobernado por los militares tras el reciente golpe de Estado del mes pasado, es uno de los pocos aliados del régimen islamista fundamentalista de Kabul y este tema de las sanciones lo incomoda cada vez más.
Varias organizaciones religiosas islamistas consideran a ben Laden un héroe y se oponen firmemente a la solicitud de extradición formulada por Estados Unidos. Incluso uno de los jefes de un partido religioso lanzó hace dos días un llamado internacional al movimiento islamísta para que condene las sanciones y se solidarice con el régimen talibán.