MÉXICO.- Hoy los mexicanos acudimos a las urnas para renovar los 500 escaños de la Cámara de Diputados, en unos comicios que influirían sobre la capacidad del presidente Vicente Fox para cumplir con su larga lista de promesas, formuladas durante la campaña que lo llevó a un histórico triunfo hace tres años.
Las elecciones del domingo serán las primeras a nivel nacional desde que Fox ganó los comicios presidenciales, el 2 de julio del 2000.
Se espera que la votación transcurra en calma, pese a que la campaña proselitista estuvo llena de denuncias de actos indebidos -incluidas quejas sobre compra de votos por parte de algunos partidos y supuestas infracciones electorales de los clérigos católicos, quienes instaron a la ciudadanía para que no vote por partidos que apoyen el aborto o el matrimonio entre homosexuales.
En las elecciones del 2000, Fox fue el primer candidato en vencer al Partido Revolucionario Institucional (PRI), que ocupó la presidencia en forma ininterrumpida durante 71 años. El domingo, como en aquellos comicios, varios observadores fueron emplazados en todo el país para prevenir y reportar cualquier irregularidad.
Los votantes elegirán además a los gobernadores de seis estados, así como a numerosos legisladores y funcionarios locales.
Los funcionarios del PRI anticiparon que la votación del domingo marcará un repunte histórico para su partido.
"Estamos muy optimistas y muy contentos con el proceso, vemos un partido que remontó poco a poco el marcador en algunos distritos, donde nos era adverso, y estamos preparados para tener el mayor número de diputados, de alcaldes y de gobernadores", dijo esta semana el líder nacional del PRI, Roberto Madrazo, en la ciudad-balneario de Puerto Vallarta, en la costa del Pacífico.
Durante la primera mitad de su mandato sexenal, Fox tuvo numerosas disputas con el Congreso, donde ningún partido tiene la mayoría absoluta y el PRI cuenta con el número más grande de asientos.
El presidente no logró que fuera aprobada su versión de una ley de derechos y cultura indígenas, su reforma hacendaria ni un proyecto para abrir la industria eléctrica a la participación privada. Incluso, los legisladores le impidieron en una ocasión viajar a Estados Unidos, bajo el argumento de que pasaba demasiado tiempo fuera del país.
- AP - Todos los derechos reservados. Está prohibido todo tipo de reproducción sin autorización.
