HEADER MARKUPS

 
 

Noticias » Noticias » El Mundo

 Mariposa Monarca
22 de octubre de 2003 00:00

Comentarios
 
Mariposa Monarca
Alberto Cabezas

Angangueo.- La mariposa Monarca, uno de los pocos insectos con hábitos migratorios, ha comenzado a llegar a México desde Canadá y EEUU.

No se sabe cuántas son ni sus patrones de conducta genéticos, pero las Monarca (Danaus Plexippus Linneo) acostumbran a hibernar en recónditos lugares naturales en bosques del centro de México.

Esta mariposa es un lepidóptero longevo, que llega a vivir hasta nueve meses y acostumbra a viajar por el continente americano en busca de temperaturas subtropicales, las más adecuadas a su organismo.

La necesidad de hibernar unos cinco meses al año hace que emigren desde lugares tan apartados como los bosques canadienses del sur de Ontario o los del nordeste de EEUU, en un largo periplo que supera en ocasiones los 5.000 kilómetros.

Como si de un éxodo bíblico se tratase, las mismas mariposas que parten de un lugar jamás regresan a él.

Así, las generaciones que hibernan en México desde finales de octubre hasta febrero o marzo y vuelan hacia el norte nunca volverán a este país, cosa que si harán sus "biznietas".

El destino final de sus viajes son los oyameles, árboles de la familia del abeto ubicados en bosques a más de 2.000 metros de altura sobre el nivel del mar donde se aparean antes de regresar a EEUU y Canadá.

En cada grupo viajero conviven hasta tres o cuatro generaciones de estos insectos, que pueden llegar a vivir doce veces más que otras especies de mariposas, que apenas duran tres o cuatro semanas.

"Buscan unas condiciones climáticas particulares que se encuentran en montañas del centro de México", explicó a EFE Jordi Honey, representante del Fondo Mundial de la Naturaleza (WWF).

El ecologista considera un verdadero espectáculo que todos los años mariposas que comienzan a emigrar en zonas tan distantes como Minnesota o Montreal puedan terminar en el mismo árbol de Michoacán.

Convertidas en símbolo del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) por los gobiernos de Washington, Ottawa y México, estas mariposas anaranjadas se han convertido en un auténtico catalizador del turismo rural y en fuente de ingresos para los municipios cercanos donde se concentran en el Estado de México y Michoacán.

Estas colonias pueden llegar a concentrar a unos 120 millones de ejemplares al año.

En 1986, cuando apenas eran los entomólogos y unos pocos lugareños quienes se adentraban en los bosques para observar las espectaculares asentamientos de mariposas Monarca, el Gobierno estableció por decreto un espacio protegido de 16.110 hectáreas.

La iniciativa sirvió para paliar parcialmente la galopante deforestación ocurrida en los veinte años anteriores, en los que se terminó con el 40 por ciento de los árboles, denuncia el WWF.

Esta organización considera que "el buen estado de los bosques es crítico para la conservación de las colonias de mariposa Monarca", que requieren de un especial microclima para sobrevivir.

Por ello ha establecido contactos con otras organizaciones ecologistas nacionales y extranjeras y con las autoridades mexicanas para expandir el área protegida, algo que se logró en 2000, cuando se llegó a 56.259 hectáreas.

Para Honey, el trabajo de años con las mariposas ha servido para que actualmente haya "un marco legal bastante bueno" y que las instancias oficiales estén apostando más por la coordinación a través del Foro Regional Mariposa Monarca, que aglutina a gobiernos federales, estatales y a varias ONG.

Para el responsable del Programa de Bosques del WWF, Carlos Galindo, hasta la fecha las autoridades han tratado de atajar el problema con una perspectiva demasiado local, cuando esta cuestión es más un asunto regional que sobrepasa a los 38 municipios donde hay limitaciones a las actividades rurales y agrícolas.

EFE

EFE - Todos los derechos reservados. Está prohibido todo tipo de reproducción sin autorización.