"La astrobiología es el estudio del origen y desarrollo de la vida en el universo. Gracias a esta actividad se han podido conseguir recursos para proyectos de investigación en diferentes planetas, como los recientes descubrimientos en el satélite de Júpiter, Europa, donde los océanos tienen una gran profundidad, 100 kilómetros, a diferencia de la Tierra donde se alcanzan 10.; o en un satélite de Saturno, con una atmósfera semejante a la nuestra, donde el agua está congelada y en el cual se han encontrado procesos de evolución química semejantes a los que dieron vida en la tierra; pero sin duda el planeta más interesante es Marte…” comentó el Dr. Rafael Navarro Gonzáles, del Laboratorio de Química de programas y estudios planetarios del Instituto de Ciencias Nucleares de la UNAM , quién junto al Investigador del Instituto de Ciencias Básicas de la Universidad Veracruzana, Dr. Luis Cruz Kuri, desarrollan un proyecto muy importante de Terraformación en el Planeta Marte, a partir de estudios en el Pico de Orizaba.
"Ha sido muy importante la participación de la Universidad Veracruzana en este proyecto a través de sus investigadores, al cual se han unido el Dr. Fred Raineyd, de la Universidad Estatal de Louisiana y del Dr.. Christopher MacKay, del Centro Espacial de la NASA. Gracias a este trabajo interdisciplinario de investigación en el Pico de Orizaba se ha logrado establecer una línea de trabajo interdisciplinaria en aspectos tan importantes como la meteorología, la biología, la química y la astronomía, para poder descifrar si es posible la vida en otro planeta. Pero no como nos la imaginamos, semejantes a nosotros mismos, sino que pueden ser otras formas de vida macroscópica o microscópica, nosotros estamos en ese proceso.”, mencionó el Dr. Navarro, quién ofreció este martes 27 de enero una interesante conferencia junto con el Dr. Fred Reynet en el auditorio de la Dirección General de Investigaciones de la UV, abriendo un espacio en su trabajo de investigación.
El Dr. Navarro recordó que el 1975 la nave Vikingo tomó muestras y experimentos en el suelo de Marte para buscar compuestos orgánicos en las dos caras del hemisferio. Como ahora se sabe, solo se encontró agua en los polos y en el subsuelo; los investigadores encontraron que tampoco existe vida macroscópica o microscópica, que el suelo es muy oxidante y reactivo, además de que no tiene materia orgánica. También se pudo hacer una comparación entre la Tierra y Marte, por ejemplo, la temperatura es de menos 60 grados centígrados, mientras que en nuestro planeta tenemos un promedio de 15 grados ; la luz solar llega con menos intensidad a Marte, y la presión es mucho menor a la que contamos en la tierra.
Sin embargo se puede sembrar vida. Y de eso se trata el trabajo de los investigadores. La próxima misión a Marte que tratará de buscar otras formas de vida está programada para el año 2009. Dependiendo del resultado de las investigaciones, si no hay vida se seguirá buscando en las zonas polares donde se encontró el hielo; si no la hubiera en ese lugar, se colonizará Marte, según declaraciones del Presidente norteamericano George Bush. El proceso de colonización y terraformación serían el siguiente paso.
A través de la terraformación se aumentaría la temperatura del planeta por medio de la liberación de ciertos gases, en un proceso de súper invernadero, derritiendo los polos y cubriendo con el agua lagos y ríos. Se pretende crear una atmósfera respirable para humanos, a través de cianobacterias, para lo cual se requerirá un proceso de cuando menos mil años.
Un objetivo más en este proceso será la introducción de plantas como líquenes, musgos, pastos y árboles, así como animales que se puedan adaptar al ambiente, para finalmente formar colonias humanas. Esto podrá suceder, señala el Dr. Navarro, a fines del presente siglo.
En el Pico de Orizaba se observa esta idea de Terraformación a partir del glaciar que se derrite y pasa por un proceso hacia su base de hielo, agua, pastizales y bosques. El Pico es un modelo y se estudia su gran línea de pinos, la más alta del mundo, en una elevación considerada la tercera en América después del Aconcagua en Argentina y el MI Mc Kin Key de Alaska.
En el Pico se registra la temperatura, se mide la humedad, la luz, la temperatura del suelo hasta 40 centímetros, para conocer los microbios que viven en el subsuelo, entre otros aspectos del proceso de investigación que lleva más de 5 años de registrar valiosa información.
Posterior a la conferencia el Dr. Navarro hizo un reconocimiento a Nuestra Universidad por su apoyo a este proyecto que seguramente brindará una nueva visión, no solo de los que sucede en otros galaxias, sino también para comprender lo que podemos hacer en nuestro propio planeta.


