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AP (02-09-04) MOSCÚ.- Los sujetos armados que tomaron centenares de rehenes en una escuela en el sur de Rusia liberaron el jueves a 31 mujeres y niños, informaron las autoridades.
El centro de operaciones policiales y un funcionario regional confirmaron que 26 mujeres y niños fueron puestos en libertad en un primer momento, y que en otro fueron puestos en libertad y tres mujeres y dos niños.
Lev Dzugayev, asesor del presidente de la región Ossetia del Norte, confirmó que 26 mujeres y niños habían sido liberados. Un grupo de familiares de los rehenes se aglomeró en torno a Dzugayev tratando de averiguar quién había sido liberado.
Un reportero de Associated Press Television News vio a dos mujeres y por lo menos tres niños en brazos de los soldados, y un toma de APTN mostró cinco mujeres y tres niños.
Los asaltantes mantienen a más de 350 rehenes en la escuela en Ossetia del Norte, una región fronteriza con Chechenia.
La vocera parlamentaria regional Fátima Kabalova dijo que varias ancianas y un grupo de niños fueron liberados, pero no mencionó cifras precisas. Agregó que la liberación no fue anunciada públicamente para evitar la avalancha de los medios informativos y de los ansiosos familiares.
Las autoridades en el cuartel de operaciones de la crisis dijeron que la liberación ocurrió tras la mediación de Ruslan Aushev, y ex combatiente de la guerra en Afganistán y ex presidente de la vecina región de Ingushetia, que goza de enorme respeto en la región rusa del norte del Cáucaso.
La televisión rusa mostró imágenes de soldados con uniformes camuflados que llevaban bebés, uno de ellos envuelto en una manta y otro sin camisa. Dzugayev dijo que la liberación fue el "primer éxito" y dijo esperar que ocurran otros.
La liberación ocurrió después que dos explosiones de gran potencia estremecieron el jueves la escuela en el sur de Rusia donde varios sujetos armados mantienen a centenares de rehenes, entre ellos decenas de niños.
Una nube de humo negro emanó de la zona aledaña a la escuela después de los estallidos, ocurridos unas 30 horas después que el lugar fue tomado por los asaltantes. La policía había acordonado el perímetro de la escuela y no era posible saber qué había ocurrido.
Horas antes, el presidente Vladimir Putin había prometido hacer todo lo posible por salvar la vida de los rehenes. Los secuestradores al parecer habían amenazado con volar el edificio si la policía lo asaltaba, y con matar rehenes si alguno de sus camaradas era abatido o herido.
En sus primeros comentarios públicos desde que fue asaltada la escuela el miércoles por la mañana, Putin dijo que "nuestra tarea principal es, por supuesto, salvar la vida y preservar la salud de los rehenes".
A medida que las negociaciones transcurrieron intermitentemente por teléfono durante la noche, la identidad de los asaltantes o sus exigencias siguen siendo difusas.
El pediatra Leonid Roshal, que medió en el asalto de un teatro moscovita en el 2002 por un grupo de insurgentes chechenes, encabeza las negociaciones. La cadena rusa de televisión NTV dijo que Roshal, cuya participación exigieron los asaltantes, les prometió un salvoconducto, pero la oferta fue rechazada.
Un funcionario de seguridad, que habló a condición de guardar el anonimato, dijo el jueves por la mañana que murieron 16 personas _ 12 dentro de la escuela, dos en un hospital y otras dos cuyos cadáveres siguen tendidos frente al edificio y que no han podido ser retirados debido a los disparos _ además de resultar heridas otras 13.
El asalto ocurrió un día después que una presunta atacante chechenia se suicidó al detonar una carga explosiva que llevaba frente a una estación del tren subterráneo de Moscú, matando a nueve personas, y una semana después que murieran otras 90 al estrellarse dos aviones al parecer dinamitados por atacantes suicidas que viajaban en ellos.
El asalto ocurrió el primer día del ciclo escolar ruso, cuando tradicionalmente muchos de los padres acompañan a sus hijos a la escuela. Los informes dijeron que el ataque ocurrió antes de una ceremonia previa al inicio de clases. Los atacantes llegaron en un camión cubierto, del tipo empleado para el transporte de tropa.
Los asaltante advirtieron que dinamitarán la escuela si la policía intenta ocuparla y obligaron a los niños a pararse frente a las ventanas, dijo el vocero policial Alexei Polyansky.
La escuela se encuentra en la ciudad de Beslan, 15 kilómetros al norte de Vladikavkaz, capital de Ossetia del Norte, república rusa que tiene fronteras con la violenta Chechenia.
Las autoridades sospechan que el reciente atentado dinamitero moscovita y el asalto de la escuela son obra de los separatistas chechenes y sus simpatizantes, aunque carecen de pruebas directas.
Dzugayev, el ayudante presidencial de Ossetia del Norte, dijo que los breves contactos con los captores indican que tratan a los niños "más o menos aceptablemente", y que los tienen segregados de los adultos.
