ROMA.- Un barco que transportaba a inmigrantes se volcó en el Mediterráneo, muriendo al menos 22 pasajeros y dejando decenas desaparecidos, según informes difundidos el lunes. El barco iba destinado a Italia.
En días recientes cientos de personas han arriesgado sus vidas en travesías similares, algunos viajando en lanchas neumáticas. El Mediterráneo se ha visto inundado de africanos y ciudadanos del Medio Oriente que aprovechan el mar tranquilo y las temperaturas moderadas para intentar introducirse a Europa a través de Italia.
Bajo una nueva política italiana, algunos de los que son detenidos han sido enviados de regreso a Libia, sin recibir ninguna oportunidad de solicitar asilo.
Esta política atrajo críticas del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, de Amnistía Internacional y de Médicos Sin Fronteras.
"Muchos de los hombres y mujeres que se dirigen a Italia están realizando viajes peligrosos para huir de la guerra y la persecución", dijo Stefano Savi, director de Médicos Sin Fronteras en Italia, en un comunicado difundido el fin de semana.
"Italia tiene el deber de ofrecer a estas personas la posibilidad de obtener estatus de refugiados a través de procedimientos que establecen las leyes nacionales", agregó.
El bote que se volcó frente a la costa de Túnez atrajo la atención sobre los peligros que enfrentan los inmigrantes cuando intentan llegar a Europa, muchos a bordo de botes pequeños y desvencijados.
La embarcación se dirigía de Túnez a Italia con 70 marroquíes y cinco tunecinos a bordo, informó la agencia noticiosa oficial TAP de Túnez. Los equipos de rescate salvaron al menos a 11 personas, pero se reportaron 42 desaparecidos, afirmó la agencia, sin decir cuándo ocurrió el accidente.
