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Juan Pablo II:
Vida y obra del jerarca de la Iglesia católica
AP (02-02-05) CIUDAD DEL VATICANO.- El papa Juan Pablo II tuvo dificultades para respirar, durante un padecimiento gripal, y permanecerá internado unos días más, confirmó el miércoles el Vaticano, pero los signos cardiorrespiratorios eran normales y el pontífice de 84 años descansó por varias horas durante la noche.
"Durante la noche, continuaron las terapias de tratamiento respiratorio que permitieron estabilizar la situación médica", señaló el parte médico emitido por la Santa Sede. "Los niveles cardiorrespiratorios y metabólicos están actualmente dentro de la norma".
El pontífice tuvo "sólo una fiebre ligera", dijo el vocero papal Joaquín Navarro Valls, al dar detalles sobre el parte médico. Añadió a la Radio del Vaticano que el Papa permanecería "unos días más" en el hospital, pero aclaró que ello no debe ser "causa de alarma".
Juan Pablo II era atendido el miércoles por un cuadro de problemas respiratorios en el Policlínico Gemelli. Fue trasladado ahí el martes, desde el Vaticano, tras padecer un resfriado durante varios días, dijeron algunos jerarcas católicos.
Las fuentes dijeron que no esperan emitir más partes médicos el miércoles.
Navarro Valls añadió que Juan Pablo fue trasladado en una ambulancia al hospital, después de que los médicos consideraron que "podría ser atendido mejor ahí que aquí", en el Vaticano.
En respuesta a un reportero, el portavoz negó que el Papa haya estado inconsciente. "¡No, por el amor de Dios!", dijo.
Al salir del hospital, Navarro Valls dijo que el secretario del Papa oficiaba una misa en la habitación de la clínica, y que Juan Pablo estaba concelebrándola desde su cama, con la ayuda de otros sacerdotes.
El vocero desconocía si el Papa había desayunado.
"Me voy a casa, la situación está en calma", dijo Navarro Valls a los reporteros, tras pasar aproximadamente una hora en la clínica.
Juan Pablo fue llevado en una ambulancia que está permanentemente a su disposición en el Vaticano. Inicialmente, se le examinó en la sala de urgencias, antes de llevarlo a una habitación del hospital.
Los primeros indicios sobre el resfriado del Papa surgieron el lunes, cuando Juan Pablo carraspeó varias veces durante su discurso de 20 minutos desde la ventana de su despacho, abierta de par en par en uno de los días más fríos en Roma en los últimos años. La ventana fue abierta para que el pontífice soltara un par de palomas, símbolos de la paz, hacia la Plaza de San Pedro.
No se recuerda una operación semejante de seguridad en el hospital, ubicado a unos cuatro kilómetros del Vaticano. El Papa se ha internado ahí media decena de veces a partir de 1981, cuando resultó gravemente herido de bala en el abdomen, durante un atentado en la Plaza de San Pedro.
Los postigos de la habitación del Papa en el hospital estaban ligeramente descorridos, y dejaban apenas descubierta una rendija.
Numerosos periodistas y camarógrafos llenaron el vestíbulo del hospital, y la policía montó guardia afuera del edificio.
La cadena italiana SKY TG24 informó que el personal hospitalario que llegaba para el turno de la mañana debió aparcarse lejos del centro médico, de modo que no le fuera posible introducir a personas no autorizadas en los estacionamientos del Policlínico.
El papa tiene gripe y traqueítis laríngea aguda, así como "cierta dificultad para respirar". dijo Navarro Valls. El vocero, que tiene título de médico, negó informes de la prensa italiana de que el Papa fue sometido a una tomografía computada en el hospital. Descartó también que haya habido necesidad de practicar una traqueotomía.
