HEADER MARKUPS

 
 

Noticias » Noticias » México

 Inquieta a Iglesia nulidad de bodas
10 de abril de 2007 12:20

Comentarios
 

Infosel Financiero (04-03-2005) MEXICO.- A la Iglesia católica le preocupa que hayan aumentado las peticiones de anulación matrimonial en México, expresó el presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) José Guadalupe Martín Rábago, publicó Reforma.

En promedio, en una diócesis mediana como León se aprueban 50 nulidades al año, agregó Martín Rábago.

En alrededor del 80 por ciento de las solicitudes de anulación se concede la separación, dijo el miércoles.

Por ello, el Obispo de Matehuala Rodrigo Aguilar, Presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Familiar, expresó que la Iglesia debe intensificar la preparación de las personas que van a contraer matrimonio.

La CEM presentó el miércoles el "Directorio Nacional de Pastoral Familiar", un libro de 254 páginas dedicado a defender el matrimonio y la familia.

El libro fue realizado por la Comisión que encabeza el Obispo de Matehuala, la cual también coordina una comisión de bioética cuyos objetivos son establecer las posiciones del clero respecto de la clonación, la medicina terapéutica, reproductiva y genética.

El nuevo documento sustituye al elaborado en 1984 y pretende responder a los retos y desafíos actuales que presenta la situación de la familia en México, de acuerdo con el Episcopado.

En el quinto capítulo del libro, reitera la indisolubilidad del matrimonio, como un sacramento ante Dios que el hombre no puede separar.

En ese contexto, Martín Rábago reconoció que en una Diócesis mediana como la de León se aprueban 50 nulidades al año, mientras que en la Arquidiócesis de México se aprueban 250 anulaciones.

"Qué pena que aumente... porque quiere decir que a los matrimonios acceden cada vez con mayor inmadurez", expresó en entrevista posterior a la presentación del libro.

Por ello, agregó Martín Rábago, la anulación matrimonial de Marta Sahagún no es un caso aislado ni excepcional en la Iglesia.

"Ha quedado la sensación de que esta declaración es inédita o casi nunca vivida en el País", expresó.

Como sacerdote en la arquidiócesis de Guadalajara, Martín Rábago fue juez del tribunal eclesiástico, y aprobó procesos de nulidad.

"En todos los casos en los que se pudo demostrar la inmadurez de una persona terminaron con una sentencia de declaración de nulidad", comentó.

El cardenal Joseph Ratzinger, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe del Vaticano promueve una reforma en la Iglesia para que una sentencia de nulidad matrimonial no tenga que ser aprobada por tres jueces canónicos, sino sólo uno, comentó el Obispo Aguilar.

Sin embargo, dijo que iniciativa tiene sus riesgos.

"No debe dar la impresión de que estamos abaratando el proceso, favoreciendo una actitud divorcística que en la Iglesia no puede existir, pues en la Iglesia no hay divorcio", sostuvo.

En octubre, el Papa, Juan Pablo II afirmó que los tribunales eclesiásticos no deben conceder con demasiada facilidad la nulidad del matrimonio.

"La indisolubilidad del matrimonio -explicó el Papa- es una enseñanza que viene del mismo Cristo. Por ello, el primer deber de los pastores y de los colaboradores pastorales consiste en ayudar a las parejas a superar las eventuales dificultades que experimenten".

El recurso a los tribunales eclesiásticos "debe ser la última solución", dijo Juan Pablo II durante la visita a Roma de Obispos de Estados Unidos.

En este contexto, el 8 de febrero el Cardenal Julián Herranz presentó en Ciudad del Vaticano la instrucción "La Dignidad del Matrimonio", un documento para guiar en los procesos canónicos de nulidad matrimonial a los jueces de los tribunales eclesiásticos.

"Este es un documento de tipo práctico, que sirva de guía inmediata para un mejor cumplimiento de su trabajo en los procesos canónicos de nulidad matrimonial", dijo el religioso.

Martín Rábago aseguró el miércoles que antes del desarrollo de la sicología, las principales causales de nulidad se referían a la impotencia sexual, pues se era incapaz de consumar el matrimonio.