Encuesta
México.- El voto de los mexicanos en el extranjero, principalmente los millones que viven en Estados Unidos, avanzó hoy en el Senado, aunque el debate sobre la propuesta para permitir a los emigrantes participar en las elecciones quedó para mañana.
El dictamen de los senadores establece que los mexicanos que residen en el exterior podrían votar por correo en las elecciones presidenciales a partir de 2006.
Las tres comisiones legislativas que analizaron la reforma de la ley no lograron hoy el consenso con los grupos parlamentarios representados en el Senado para acelerar el trámite legislativo, pese a que la presidenta de la Comisión de Relaciones Exteriores para América del Norte, Silvia Hernández, esperaba que se lograse.
Los tiempos legislativos se han estrechado, pues en caso de que el dictámen se apruebe mañana, miércoles, la iniciativa tendría que ser enviada a la Cámara de Diputados para su debate y ratificación antes del 30 de abril, cuando concluye el periodo ordinario de sesiones.
Por lo pronto, el dictamen ya fue publicado en la gaceta parlamentaria del Senado para que los 128 senadores conozcan los términos propuestos en la reforma de ley y estén en posibilidades de votarlo mañana miércoles.
El presidente de la subcomisión del voto de los mexicanos en el extranjero en la Cámara de Diputados, Heliodoro Díaz, descartó hoy que la iniciativa que envíe el Senado se apruebe dentro del periodo ordinario de sesiones.
Sin embargo, Díaz dejó abierta la posibilidad de convocar a un periodo legislativo extraordinario para sacar adelante el dictamen.
"A mí me parece que es un tema en el que vale la pena hacer un esfuerzo de consenso a favor" de los mexicanos radicados en el extranjero, dijo Díaz.
"Creo que todo lo que pueda avanzar a favor de ir otorgando el voto a nuestros connacionales es un buen principio", agregó.
En febrero, la Cámara de Diputados aprobó una reforma a la ley electoral que permitiría a los mexicanos residentes en el extranjero votar en casillas (urnas) en las elecciones presidenciales y autorizó las campañas electorales fuera del país.
El proyecto de ley fue enviado al Senado para su análisis, discusión y aprobación a fin de que pueda convertirse en ley.
Sin embargo la autoridad electoral y la Cancillería calificaron de inviable la propuesta porque presentaba desafíos jurídicos, económicos y organizativos, difíciles de superar, principalmente en materia de instalación de casillas en el exterior.
Ante ello, los senadores reformaron la propuesta y ahora proyectan que los emigrantes mexicanos, que ya cuenten con credencial de elector y que según Hernández ascienden a cuatro millones, completen una solicitud expedida por el Instituto Federal Electoral (IFE) para expresar su intención de voto.
Cifras de la Cancillería citan que en EEUU se calcula que residen más de diez millones de personas nacidas en México y quince millones de individuos de ascendencia mexicana con el derecho a la doble nacionalidad, pero de todos ellos se estima que sólo cuatro millones cuentan con credencial de elector.
El poder de los mexicanos en el exterior, principalmente en Estados Unidos, también se refleja en los millonarios envíos de remesas a sus familiares en México, que el año pasado superaron los 16.000 millones de dólares.
Representantes de colectivos mexicanos en EEUU dijeron en días pasados que, en caso de no aprobarse la ley, tratarán de que sean castigados los partidos que se opongan a ella y limiten su participación.
"Los partidos deben pensar que los emigrantes tienen familiares y dependientes económicos en México sobre los que pueden incidir en el sentido de su voto para los comicios de 2006", dijo la semana anterior el delegado de la Coalición por los Derechos Políticos de los Mexicanos en el Extranjero, Raúl Ross.
-

- EFE - Todos los derechos reservados. Está prohibido todo tipo de reproducción sin autorización.
