México.- El secretario de Gobernación, Carlos Abascal Carranza, planteó la necesidad de fortalecer las leyes y las instituciones a fin de enfrentar las nuevas formas de delinquir del crimen organizado en el país.
Entrevistado al término de un desayuno con representantes de los medios de comunicación, el funcionario negó que el Estado haya sido rebasado por la violencia, aunque reconoció que hace falta organización para prevenir y corregir las conductas ilícitas.
Abascal Carranza señaló que las estadística muestran que se ha controlado la delincuencia en diferentes partes del país y que los esfuerzos tendientes a ese objetivo están dando resultados.
No obstante, los avances de esas acciones debe percibirlos la ciudadanía, por lo que es necesario hacer un esfuerzo para que los ojos de los mexicanos así lo vean, anotó.
Hizo énfasis en la necesidad de realizar renovados esfuerzos para abatir el fenómeno de la delincuencia o al menos para mitigarlo de manera sensible a los ojos de la población para que prevalezca una sensación de seguridad.
Abascal Carranza expuso que la violencia es un fenómeno omnipresente en las sociedades contemporáneas. "Basta voltear a ver a otros países para darnos cuenta de que es uno de los retos de los estados democráticos contemporáneos".
Planteó que ese fenómeno tiene su sustento, por un lado, en un abandono de los principios cívico-éticos de la convivencia entre los ciudadanos en diferentes partes del mundo y, por otro, en la voluntad de algunas personas de ir al margen de la ley a obtener la ganancia de lucro indebido.
Esto, comentó, tiene que ver particularmente con el narcotráfico, aunque también hay otras formas de crimen organizado, por ejemplo el tráfico de personas, que es tan delicado.
Al referirse a las ejecuciones registradas recientemente en varios puntos del país, mencionó que en ningún caso es justificable ni admisible la pérdida de una sola vida humana, ni siquiera la de un delincuente, "porque una vida humana es inapreciable, tiene un valor infinito".
Externó que la paz es una corresponsabilidad compartida de todos los mexicanos. Pero, ciertamente, añadió, la autoridad tiene un papel muy importante porque las relaciones humanas no son entre ángeles, sino entre personas con ambiciones, derechos, obligaciones, enfoques y condiciones diferentes e, incluso, contrarias.
Indicó que se avanzará en el tema con apoyo a la reforma penal judicial propuesta por el presidente Fox, fortaleciendo los municipios y los estados, además de mantener estrecha coordinación con la Secretaría de Seguridad Pública, la Procuraduría General de la República, el Ejército, la Armada y los cuerpos de seguridad del país.
En el acto, el encargado de la política interior del país mencionó que la dependencia a su cargo pondrá énfasis en la gobernabilidad, la paz y la estabilidad.
Consideró que ese tema es muy importante, porque representa la corresponsabilidad de toda la sociedad. Y es que, mencionó, la democracia se construye sobre el cumplimiento de la ley de todos y cada uno de los ciudadanos.
Expuso que en la medida en que cada uno esté comprometido con el cumplimiento de la ley, la estabilidad, el equilibrio y las relaciones entre las personas, se garantizará paz y una estabilidad.
En cambio, en la medida en que grupos de la sociedad pretenden estar al margen de la ley y arrebatar por la fuerza lo que la misma ley no les otorga, se rompe el orden y el equilibrio.
Por otra parte, el titular de Gobernación externó que la institución a su cargo pondrá todo su empeño en la construcción de condiciones para que el diálogo político sea fructífero y eficaz y afirmó que por ese motivo renunció al Consejo Político del PAN.
Pero, comentó, para que haya diálogo se requiere el concurso de todos los liderazgos políticos, la voluntad de todos los que tienen una responsabilidad y amor a México como para poner los intereses del país por encima de los personales o de grupo.
Explicó que ese diálogo tiene dos grandes vertientes: que se construyan acuerdos tendientes a resolver grandes temas, así como crear condiciones de civilidad política para que la competencia electoral transcurra en paz y en un marco de civilidad democrática.
Ello, con el fin de que la ciudadanía llegue al 6 de julio de 2006 a elegir de manera libre el destino de México.
En cuanto al ánimo de los dirigentes políticos con los que se ha reunido, lo describió como "razonable".
"No es un ánimo extraordinariamente optimista, pero tampoco pesimista. Me he encontrado con una actitud muy racional y equilibrada en todos aquellos con quienes he tenido contacto hasta el momento y confío en seguir confirmándolo", anotó.
- Notimex - Todos los derechos reservados. Está prohibido todo tipo de reproducción sin autorización.
