Hoy es el día del niño... y yo me pregunto... ¿qué le voy a regalar a mis hijos?, ¿otro juguete? y es que... ¡su cuarto está repleto de juguetes, de todos los tamaños, formas y colores, los de última moda y de todos los precios!
Y la cruda realidad es que ¡no los usan! ¡mis hijos no se entretienen con nada! ¿Qué es lo que pasa?, ¿qué acaso los niños de esta época no se divierten con nada?
Estuve platicando con varias parejas de padres de familia y casi todos estuvimos de acuerdo en que no hemos sabido ser selectivos con los juegos, materiales y actividades que hemos escogido para nuestros hijos.
En el peor de los casos, hemos dejado que ellos mismos elijan basándose en modas y propaganda y muchas de las veces por el ansia de tener, ya que sin quererlo, hemos ido inyectando dosis de materialismo en nuestros hijos.
Vemos cómo muchos niños son expertos conductores de pequeños carros y motos de baterías, y sin embargo no saben aún coordinar los pedales de una bicicleta.
Otros por ejemplo, dominan los juegos de video aún teniendo mala letra y una pobre coordinación fina.
¿Es acaso que estos juguetes de moda de nada sirven? De ninguna manera, lo que sí es importante recordar es que los juguetes son las herramientas que los niños utilizan para jugar y es por medio del juego que el niño aprende, explora y experimenta el medio que lo rodea.
¡No los limitemos!, los juguetes pueden ser de gran ayuda para el desarrollo mental, físico, social de nuestros hijos si los seleccionamos adecuadamente.
Cuántas veces vemos a nuestros hijos jugando con cajas, formando aviones, casas, escondites.
Y otras ocasiones han dejado a un lado el robot, o el juguete "carro" usándolo un par de veces sólo para satisfacer su curiosidad o terminar rompiéndolo para conocer las partes que lo componen por dentro.
También nos encontramos con niños que piden, exigen a sus padres que les compren más juguetes pues "están aburridos" con los que tienen en casa.
Con los precios de los juguetes que piden los niños y la pobre calidad educativa de éstos (pistolas, mini carros, figuras de monstruos etc.), resulta casi imposible satisfacer estas exigencias, y en casi todos los casos, el niño debe esperar alguna fecha en especial que amerite la adquisición del artículo, ya sea cumpleaños, Navidad, Día del Niño, etc.
No es que esté mal hacer esperar al niño para adquirir eso que desea, lo grave está en no darle la debida importancia al juego, éste es básico, se puede decir que para el niño es lo más importante.
Entonces ¿por qué limitarlos a desarrollar sus capacidades?, ¿por qué esperar para proporcionar materiales de calidad? y lo que es peor, ¿por qué los saturamos de artículos materiales y juguetes que no les van a ayudar en lo absoluto?
Es aquí cuando la tarea de los padres es importante... ¡seamos selectivos con los juguetes de nuestros hijos!, un juguete bien seleccionado puede hacer por su hijo más de lo que usted se imagina.
El juguete correcto le ayuda a descubrir el amor por aprender y descubrir cosas nuevas.
¿Cuáles serían las características de un buen juguete?
- El juguete que se puede usar de diferentes maneras y que el niño puede manipular con sus propias ideas e imaginación.
- El juguete que puede "crecer" con el niño en más de una etapa de su desarrollo.
- El juguete que desarrolla diversas habilidades en uno solo: coordinación fina, cálculo mental, discriminación usual, etc.
- Juguetes divertidos, durables, atractivos y sobre todo seguros.
Algunas reglas de oro en cuanto a la seguridad de los juguetes podrían ser:
- Que no tengan puntas ni bordes con filo.
- Que no usen cuerdas largas que puedan ser causa de estrangulamiento.
- Cuidar que los materiales, colores y pintura sean no tóxicos.
- Preferir objetos de plástico durables (hay algunos que se rompen fácilmente).
- Cuidar que no contengan partes pequeñas que puedan tragar (ojos en monos de peluche, etiquetas pequeñas y figuras) y sobre todo...
- Mantener un criterio uniforme de los adultos en cuanto a la edad apropiada para cada juguete.
- Un juego electrónico podría ser un desperdicio para un niño de dos años ¡y peligro también!, pues puede romperlo y tragarse alguna de sus pequeñas piezas.
- Una sonaja para el niño de cuatro años, por aburrida, podría ser desbaratada en medio minuto.
En resumen, un buen juguete viene acompañado por placer y sentido de satisfacción para el niño que lo manipula.
Entre los juguetes "favoritos de siempre" encontramos:
De los O - 3 años:
El niño aprende a través de sus sentidos por lo tanto debe tener juguetes suaves como de tela, plástico, rompecabezas de piezas grandes, cuentos de hojas duras con figuras sencillas.
Asegúrese que estos juguetes vengan con colores brillantes, de preferencia escoja los colores primarios, (rojo, azul y amarillo); otras buenas opciones son: espejo irrompible y pelotas de diversos tamaños.
De los 3 a los 6 años:
Columpios, utensilios de carpintería, juegos de mesa simples, rompecabezas, grabadora, triciclos, materiales de arte, juegos que enseñen números y letras, que relacionen figuras, etc.
De los 6 a los 10 años
Rompecabezas, equipo de diversos deportes, (raquetas, pelotas, etc.) juegos de experimentos, juegos de imprenta, grabadoras, cámara, todo tipo de juegos de mesa, dominó, monopolio, modelos para armar aviones, barcos, etc.
De los 10 al adulto
Juegos de mesa, materiales de oficio, como construcción de modelos, colecciones (monedas, estampillas, etc.), rompecabezas complicados y juegos de palabras.
Podríamos mencionar una infinidad de juegos: la ronda, bebeleche, matatena, no terminaríamos fácilmente. Estos son sólo algunos.
Pero recordemos que el juguete más importante para nuestros hijos, el de más demanda, el de más influencia, el único de carne y hueso, somos ¡nosotros!
Algunos consejos prácticos serían:
- Visite con sus hijos no sólo las juguete-rías sino también, las librerías y tiendas de materiales didácticos.
- Forme en su casa una "Jugueteca" con materiales didácticos, juegos de mesa que fomenten las relaciones familiares y la comunicación.
- Tenga a la mano la "bolsa de la creatividad" compuesta por telas, estambres, materiales de desperdicio, cartones, etc. muy útil en días de lluvia.
- No olvide la biblioteca, no sólo con libros de cuentos sino también con historias de la vida real, atlas y libros de ciencias.
- Fomente en sus hijos el arte de coleccionar, ya sean piedras, monedas, estampillas.
- Hágale saber a su hijo que él mismo es el autor de su diversión, que su creatividad no tiene límite y lo mejor de todo: es auténtica.
