Encuesta
México.- En México el incremento de suicidios entre niños y adolescentes es preocupante, y la mayor parte de éstos tuvieron como antecedente la depresión y la inexistencia de un tratamiento adecuado para controlar este mal.
El subdirector de Enseñanza del Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía, Ricardo Colín Piana, indicó que la depresión tiene un origen genético que se desarrolla durante la niñez, se hereda como el color de ojos, piel o cabello y se detona de distintas maneras.
El también secretario de la Asociación Mexicana de Neuropsiquiatría destacó que los niños de entre ocho y nueve años, así como adolescentes que acuden al suicidio como "puerta de escape", tuvieron una fuerte carga genética basada en aspectos depresivos de sus padres.
A su vez, el director general del Hospital Psiquiátrico Infantil "Juan N. Navarro", Félix Higuera Romero, señaló que los casos de depresión se presentan en la etapa infantil con una prevalencia de 30 por ciento y pueden estar asociados también con déficit de atención, ansiedad e hiperactividad.
Explicó que en cada ciclo escolar se atienden en este hospital un promedio de tres mil niños con problemas de aprendizaje, derivado de la desintegración familiar.
De ahí que es alarmante el número de pacientes que presentan una conducta suicida, sobre todo varones. Las principales causas que orillan a esa decisión son: humillación familiar y escolar, aunque hay factores que la mantienen, como cuando descubren su preferencia homosexual y, por ello, son rechazados por la familia y la sociedad.
Ello obedece a una conducta impulsiva asociada a un cuadro depresivo al no encontrar apoyo familiar, por lo que quienes requieren de atención psiquiátrica y psicológica son aquellos con algún problema emocional y de comportamiento que interfiere con su funcionamiento como persona, con una tendencia al aislamiento.
Por otra parte, el Informe Salud México 2004 resalta que el manejo imprudente de las muertes por suicidio, la descripción y presentación de imágenes reales de quitarse la vida y el uso de términos como "suicidio exitoso", son factores que pueden influir en la frecuencia de estos actos.
La acción de quitarse la vida en ocasiones llega a ser manejada como heroico, y se suele subestimar el papel que juegan las enfermedades mentales en su epidemiología.
De acuerdo con este reporte, entre 1998 y 2003 las muertes por suicidio aumentaron 4.9 por ciento anual, cifra incluso superior al crecimiento de la mortalidad por diabetes.
Un estudio sobre el tema de la Dirección General de Evaluación del Desempeño de la Secretaría de Salud reveló un incremento del suicidio entre los adolescentes y adultos jóvenes en las últimas dos décadas.
Cifras de entre 1990 y 2000 señalan que la tasa de mortalidad por esa causa se duplicó en el grupo de edad de 11 a 19 años, con un aumento más marcado en las mujeres.
El incremento del consumo de drogas es, además, un factor que se relaciona con esta alza en la incidencia de suicidios, pero también están la calidad de vida de los jóvenes y sus expectativas para el futuro.
Datos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) señalan que 50 por ciento de los jóvenes manifestaron en una encuesta haberse sentido alguna vez tan deprimidos que se preguntaban si valía la pena vivir. Aproximadamente, 20 por ciento aseguraron tener un familiar o un amigo que había intentado suicidarse.
Aunque en México la prevalencia de este atentado contra la vida es bajo respecto al promedio mundial, las condiciones de vida familiar y del país propician un incremento, sobre todo en el sector de la población infantil y juvenil.
En México se reportan tres mil 379 casos de suicidio y ocupa el lugar 18 entre las causas de muerte general. Los hombres son quienes más fallecen por este motivo, pero las mujeres lo intentan más veces.
José Antonio Ortiz, médico adscrito del Centro Comunitario de Salud Mental en Cuauhtémoc, señaló que las festividades de la temporada decembrina, donde el ser humano manifiesta sentimientos de solidaridad, afecto y amor, son detonantes para desencadenar un cuadro de depresión y ansiedad que lleve a algunas personas al intento o incluso al suicidio.
Al respecto, el jefe del Servicio de Psiquiatría del Sistema de Transporte Colectivo Metro, Gonzalo Alemán, indicó en entrevista que en México el problema del suicidio es menor a otros países ya que la tasa por causas de muerte en salud pública gira en aproximadamente 3.7 por 100 mil al año y el índice mundial es de 11 por cada 100 mil habitantes al año.
"Es bajo, pero hay épocas en donde se incrementa como son los meses fríos y más cálidos del año", pues se complementa con la ingesta de bebidas alcohólicas en forma continua, lo cual sirve de disparador de sentimientos de frustración, expuso.
Ambos especialistas señalaron que el intento de suicidio es una situación patológica psiquiátrica que acompaña a diversas enfermedades como la depresión, el trastorno bipolar, el esquizofrénico, con trastornos de la personalidad y los adictos a sustancias como el alcohol.
Agregaron que los hombres se suicidan proporcionalmente cinco veces más que las mujeres, pero ellas cometen, también proporcionalmente, tres intentos suicidas más que los varones.
"Entre los medios que utilizaba la mujer no era tan exactos ni contundentes como los que usa el hombre, debido a que éste recurre al ahorcamiento, las grandes alturas y a las armas de fuego", explicó.
Sin embargo, de acuerdo con el Informe Salud México 2004, se ha registrado un incremento de suicidios en el sector femenino porque ahora emplean los mismos métodos que los hombres para quitarse la vida y han dejado de utilizar sustancias tóxicas.
De acuerdo con la Dirección General de Evaluación del Desempeño, de la Secretaría de Salud, el lugar donde se cometen los suicidios con más frecuencia es el hogar, con una frecuencia de 80 por ciento en los hombres y de 89 por ciento en las mujeres.
La vía pública es el lugar donde ocurren menos suicidios, con ocho por ciento en hombres y cuatro por ciento en mujeres.
El psiquiatra José Antonio Ortiz indicó que según estadísticas, 30 por ciento de los pacientes deprimidos graves terminan en suicidio o en el intento, pero con los psicofármacos y las terapias de apoyo con que cuenta el psiquiatra se pueden salvar.
En tanto, Gonzalo Alemán refirió que los factores potenciales de suicidio en el hombre es que sean mayores de 50 años, vivan solos, no tengan trabajo, dinero, familia ni religión; mientras que en la mujer influye que estén solas, sean viudas o divorciadas.
Respecto a las tasas de suicidio, Alemán detalló que en el ámbito mundial las tasas se distribuyen en mayores de 65 años, 40 por 100 mil; los casados, 11; los solteros, 20; los viudos, 24, y en los divorciados es de 40.
Sobre las profesiones, son los médicos lo que más se quitan la vida, al ubicarse la tasa de varones en 36 por 100 mil, mientras que en las doctoras es de 41 por 100 mil.
Les siguen psiquiatras, oftalmólogos, anestesistas, dentistas, policías, abogados y agentes de seguros, por el estrés y las presiones en las que viven.
Cuando una persona se suicida, coincidieron los psiquiatras, es que tiene una ruptura del contacto con la realidad, pues está inundado con sentimientos de rabia, tristeza, desamparo, desesperación y rompe todas sus barreras de autodefensa.
En ese sentido, recomendaron estar cerca de las personas que tengan síntomas de depresión y de aquellas que se mantienen aisladas o tristes, para tratar de animarlas.
Los especialistas destacaron la importancia de que la persona que tenga estos síntomas acuda con un especialista para que platique sobre su depresión y el problema sea atendido de inmediato.
