ISLAMABAD, PAKISTAN.- Varias personas resultaron heridas este viernes cerca del Centro estadounidense de Islamabad al producirse seis explosiones que sacudieron el centro de la capital paquistaní, unas horas antes de la entrada en vigor de las saciones de las Naciones Unidas (ONU) contra el vecino Afganistán.
De momento, ninguna organización reivindicó la autoría de estas deflagraciones.
Un automóvil estalló frente al Centro estadounidense en el barrio comercial de Islamabad poco después de las 11H30 (06H30 GMT) ocasionando varios heridos leves entre ellos un agente de las fuerzas del orden, precisó la policía.
Simultáneamente, otro coche con placa de la ONU explotó en las inmediaciones de la embajada estadounidense pese a las estrictas medidas de seguridad vigentes.
Hubo otras dos explosiones en el centro de la ciudad, una cerca de la torre Saudi Park y la otra en las cercanías de un edificio donde funcionan servicios gubernamentales, precisó la policía.
Un cuarto coche-bomba fue desactivado fuera del mercado Siraj, muy frecuentado por los extranjeros.
Esta serie de explosiones se produjo en momentos en que el sentimiento anti-estadounidense aumenta cada día en Pakistán y antes de que se apliquen las sanciones decididas por el Consejo de seguridad de la ONU contra Kabul.
Esta medida fue adoptada tras la negativa de las autoridades afganas a entregar al presunto terrorista Ussama ben Laden, acusado por Estados Unidos de atentados cometidos contra las embajadas estadounidenses en Kenia y Tanzania en agosto de 1998. Dichos ataques provocaron la muerte de 224 personas.
El régimen de los talibanes afirma la inocencia de ben Laden.
Pakistán, país gobernado por los militares tras el reciente golpe de Estado del mes pasado, es uno de los pocos aliados del régimen islamista fundamentalista de Kabul y este tema de las sanciones lo incomoda cada vez más.
Varias organizaciones religiosas islamistas consideran a ben Laden un héroe y se oponen firmemente a la solicitud de extradición formulada por Estados Unidos. Incluso uno de los jefes de un partido religioso lanzó hace dos días un llamado internacional al movimiento islamísta para que condene las sanciones y se solidarice con el régimen talibán.
ISLAMABAD .- El Commonwealth suspendió el lunes a Pakistán de la Organización tras el golpe militar del pasado martes, exhortándolo a restablecer la democracia, mientras el general Pervez Musharraf anunció que el gobierno será formado en un plazo de cuatro días.
El Commonwealth decidió por unanimidad suspender a Pakistán de la organización, la pena mínima en caso de golpe militar, y le concedió un plazo antes de establecer sanciones más rigurosas
"El Commonwealth condena el inconstitucional golpe de Estado militar que derrocó el pasado martes al gobierno paquistaní elegido democráticamente y lo califica como una seria violación de los principios políticos fundamentales del Commonwealth", indicó un comunicado en Londres.
Como consecuencia, los representantes paquistaníes no podrán asistir a ninguno de los foros que se celebren próximamente.
Pero el Commomwealth no recomendó otro tipo de medidas más severas como por ejemplo sanciones económicas.
La organización decidió también, al cabo de una reunión especial que se celebró en Londres, enviar a Islamabad una misión que tendrá "que señalar las nuevas medidas que podrían ser adoptadas si Pakistán persiste en sus violaciones" de los principios democráticos.
En Islamabad, un portavoz militar criticó la decisión del Commonwealth señalando que los militares pueden reivindicar una cierta legitimidad democrática ya que son apoyados por el pueblo de Pakistán. Asimismo, consideró injusto e inviable hablar de plazo para el restablecimiento del gobierno civil.
"No quiero precipitar la creación de un gabinete porque queremos los mejores para formarlo", dijo el "nuevo jefe del ejecutivo". Pero estará definido en tres o cuatro días, según declaró a unos periodistas.
El mismo día los militares anunciaron haber iniciado la retirada de tropas de la frontera internacional con India que había sido prometida por el general la víspera en una alocución.
"El regreso de las fuerzas armadas, que habían sido enviadas a la frontera en los últimos meses, empezó en la mañana del lunes", declaró el general Rashid Qureshi, que precisó que esta retirada comenzó tras la decisión de Musharraf de reducir la tensión con India, rival y vecino de Pakistán.
Esa retirada fue minimizada por el jefe del ejército indio general V. P. Malik, que señaló además que no era importante en términos militares.
En un discurso a la Nación, el general Musharraf anunció el domingo una "disminución de la tensión militar" unilateral a lo largo de la frontera con India, y una retirada de las fuerzas paquistaníes que fueron enviadas a las regiones fronterizas en un "pasado reciente".
Asimismo formuló votos para que esta decisión sirva de medida de confianza para un diálogo con Nueva Delhi "incondicional, equitativo y constructivo".
Sin embargo excluyó de esa medida la Línea de Control que separa India y Pakistán en la región de Cachemira, fuente de disputas entre ambos países que rechazan considerarla como una frontera internacional.
También afirmó que Pakistán seguirá suministrando "un apoyo moral, político y diplomático" a los combatientes musulmanes separatistas que luchan contra el ejército indio en esta región del Himalaya.
Musharraf anunció el domingo la creación de un Consejo Nacional de Seguridad (CNS) de seis miembros del que será el "jefe ejecutivo".
Bajo la responsabilidad del CNS, dijo Musharraf, Pakistán aumentará el ahorro interior, emprenderá una reforma fiscal "pragmática", se desprenderá de empresas públicas deficitarias, reactivará la agricultura y adoptará "estrictas" medidas de austeridad. Asimismo, Musharraf advirtió que la recuperación de los bienes del Estado robados será "continuada sin piedad".
Por su parte, la ex primer ministra Benazir Bhutto, dio una aprobación condicional a las declaraciones del general Musharraf.
El lunes los paquistaníes acogieron favorablemente el programa de Musharraf, incluidos los medios económicos.
La Bolsa de Karachi saludó su programa económico con un alza de 2% a la apertura que, según los analistas, es una muestra de confianza por parte de los hombres de negocios y de los inversionistas.
ISLAMABAD.- Los paquistaníes acogieron favorablemente este lunes el programa del nuevo hombre fuerte de Pakistán, general Pervez Musharraf, pero se inquietan porque no fijó plazo para un retorno a la democracia.
La Bolsa de Karachi saludó así el programa económico del general Musharraf con un alza de 2% a la apertura que, según los analistas, es una muestra de confianza por parte de los hombres de negocios y de los inversionistas.
Según los agentes de cambio, la orientación en alza del mercado es "el resultado de las promesas de mejoramiento de la situación económica hechas por el general Musharraf" en su alocución en la televisión el domingo en la noche.
El jefe del ejército, que llegó al poder por un golpe de Estado el martes, anunció la creación de un Consejo Nacional de Seguridad (CNS) de seis miembros del que será el "jefe ejecutivo".
Bajo la responsabilidad del CNS, dijo Musharraf, Pakistán aumentará el ahorro interior, emprenderá una reforma fiscal "pragmática", se desprenderá de empresas públicas deficitarias, reactivará la agricultura y adoptará "estrictas" medidas de austeridad.
Asimismo, Musharraf advirtió que la recuperación de los bienes del Estado robados será "continuada sin piedad".
"No tenemos motivos para no creer en su sinceridad personal", afirmó la analista Nasim Zehra, advirtiendo que el mundo "tenía que comprender" que Pakistán necesitaba una gran limpieza y que las condenaciones iniciales de la comunidad internacional cesarían con el tiempo.
No obstante, otro comentarista, Aslam Shaikh declaró que la ausencia de plazo fijo para un retorno a la democracia le recordaba "otra dictadura", la del general Zia-ul Haq que dirigió el país con mano de hierro de 1977 a 1988.
Por su parte, la ex Primer ministra Benazir Bhutto, dio una aprobación condicional a las declaraciones del general Musharraf.
Al tiempo que aplaudió su voluntad de luchar contra la corrupción y de reducir la tensión con la India, Benazir Bhutto apeló a un pronto retorno a las normas democráticas.
"Las fuerzas armadas no tienen la intención de quedarse en el poder más tiempo que el necesario para la restauración de la democracia en Pakistán", le
respondió de antemano el general Musharraf.
ISLAMABAD, Pakistán .- El nuevo hombre fuerte de Pakistán, el general Pervez Musharraf, anunció el domingo la creación de un Consejo Nacional de Seguridad, de seis miembros, que encabezará él mismo y que se encargará de dirigir el país.
En un discurso a la Nación, el general Musharraf anunció una "disminución de la tensión militar" unilateral a lo largo de la frontera con la India, país enemigo desde siempre, así como una retirada de las fuerzas paquistaníes que fueron enviadas a las regiones fronterizas en un "pasado reciente".
El Consejo Nacional de Seguridad (CNS) estará presidido por el general Musharraf y compuesto por jefes de la aviación y de la marina, así como por "expertos" en leyes, finanzas, relaciones exteriores e interiores, anunció el jefe de infantería en su discurso televisado.
El general golpista anunció la formación del CNS cinco días después del derrocamiento del gobierno del primer ministro Nawaz Sharif.
"Las fuerzas armadas no tienen la intención de quedarse más tiempo del que sea absolutamente necesario para la restauración de la democracia en Pakistán", afirmó.
"No permitiremos que el pueblo sufra una vuelta a la era de la falsa democracia sino que se dirija hacia una auténtica democracia", dijo.
Respecto a las relaciones con la India, el general Musharraf anunció "una disminución de tensiones unilateral en nuestras fronteras internacionales con la India", deseando que esta decisión sirva de medida de confianza para un diálogo con Nueva Delhi "incondicional, equitativo y constructivo".
El anuncio de esta disminución de tensiones refiriéndose a las fronteras internacionales parece excluir la Línea de Control que separa India y Pakistán en la región de Cachemira, fuente de disputas entre los dos países y que rechazan considerar como una frontera internacional.
Pero afirmó que Pakistán seguirá suministrando "un apoyo moral, político y diplomático" a los combatientes musulmanes separatistas que luchan contra el ejército indio en esta región del Himalaya.
En su discurso televisivo del domingo, el general Musharraf se refirió también al vecino Afganistán, otra región sensible, afirmando que trabajará para establecer un gobierno "verdaderamente representativo en Kabul".
Islamabad seguirá esforzándose para llegar a una "solución pacífica y justa" en el conflicto que está devastando Afganistán, precisó.
Pakistán apoya al régimen de los talibanes, o "estudiantes de teología",
en el poder en Kabul, y es el único país que reconoció a ese gobierno junto con los Emiratos Arabes Unidos y Arabia Saudita.
Los talibanes afirmaron el miércoles, un día después del golpe, que este fue "una reacción a las presiones extranjeras", ejercidas sobre Islamabad.
Islamabad.- La dictadura militar que derrocó el orden democrático esta semana en Pakistán confirmó hoy oficialmente que el primer ministro Nawaz Sharif y su equipo de gobierno no
seguirán en sus funciones.
En el anuncio realizado por la División de Gabinete se precisó que la decisión afecta a Sharif, sus quince ministros, cinco ministros subalternos, cuatro consejeros y ocho asistentes especiales.
La decisión ha sido tomada en prosecución de la proclamación del estado de emergencia ordenado por el dictador militar, general Pervez Musharaf, el 14 de octubre, según indica el comunicado.
La División del Gabinete funciona bajo orden del gobierno central y es responsable por el posicionamiento y transferencia del personal civil.
El anuncio fue realizado poco después de que Musharaf suspendiera el discurso televisado que iba a pronunciar esta noche para informar sobre el futuro gobierno del país.
Previamente se había dicho que Musharaf tenía previsto convocar a una comisión asesora de oficiales y tecnócratas.
Ayer un portavoz militar había anunciado un "gobierno de transición", pero sin aclarar si estaría compuesto por militares o civiles.
Observadores interpretaron como señal de buena voluntad para Estados Unidos el hecho de que Musharaf esté evaluando la posibilidad de firmar el Tratado General sobre la Prohibición de Pruebas Nucleares (CTBT).
El embajador japonés en Pakistán, Minoru Kubota, dijo tras una reunión con Musharaf que éste se manifestó de manera positiva respecto del CTBT.
India y Pakistán realizaron ensayos nucleares el año pasado pero luego, a presión de Estados Unidos, confirmaron que se sumarían al acuerdo.
El general Musharaf derrocó el martes pasado al primer ministro paquistaní, Nawaz Sharif, que tenía previsto destituirlo, y decretó el viernes el estado de excepción. El Parlamento, en tanto, fue disuelto de manera provisoria.
Sharif y Musharaf se distanciaron luego de que el primer ministro replegara en julio, tras recibir presiones de Estados Unidos, a los mercenarios paquistaníes de la parte india de Cachemira.
La Unión Europea (UE) condenó hoy duramente el golpe y amenazó con tomar medidas. En una declaración emitida al cierre de la cumbre celebrada en la ciudad finlandesa de Tampere, se señala que la Unión está preocupada sobre todo por la declaración del estado de excepción, la suspensión de las estructuras democráticas y la detención de miembros del gobierno.
La UE amenazó con bloquear los créditos de institutos financieros internacionales a Pakistán mientras no regresa la democracia al país.
También Estados Unidos y otros estados reclamaron un inmediato regreso a la democracia en Pakistán. Estados Unidos tiene previsto seguir recortando fondos de ayuda destinados a Pakistán, luego de que debido a los ensayos nucleares ya congelara gran parte del apoyo económico y militar.
Los estados del Commonwealth, por su parte, estudiarán la posibilidad de excluir a Pakistán del grupo.
WASHINGTON.- El presidente estadounidense, Bill Clinton, pidió sanciones contra Pakistán, informó este viernes la Casa Blanca, tras reconocer por primera vez que se había producido un "golpe de Estado" en ese país.
"El presidente pidió que se impongan sanciones porque se trata claramente de una situación en la que militares efectuaron un golpe de Estado contra un un gobierno democráticamente electo", declaró el portavoz de la Casa Blanca, Joe Lockhart.
El vocero reconoció, sin embargo, que Estados Unidos no podría ejercer mucha presión a través de sanciones.
"Prácticamente -declaró- tenemos ya un gran abanico de sanciones enm vigencia contra Pakistán, en gran medida a raíz de los ensayos nucleares que efectuaron el año pasado. Pero nuestros expertos examinan medidas suplementarias y serán anunciadas tan pronto estén elaboradas", agregó Lockhart.
El portavoz reiteró que Estados Unidos trata de convencer a las nuevas autoridades de regresar a un Gobierno civil democrático, al tiempo que precisó que no pedía el regreso al poder del derrocado primer ministro Nawaz Sharif.
"Los exhortamos a un regreso a las reglas democráticas. Pero en definitiva,la dirección que tomarán cuando avancen en esa dirección será de la incumbencia del pueblo paquistaní", dijo.
Varios periodistas se sorprendieron de esta posición porque señalaron que puede ser interpretada como una señal a todos los militares del mundo a derrocar a los gobiernos democráticos siempre y cuando sean reemplazados por otros gobernantes civiles. "No lo pienso" así, se apresuró a replicar Lockhart,y precisó que el golpe de Estado implicaría sanciones.
"Adoptaremos las medidas que sean necesarias. Decimos muy claramente que es del interés de Pakistán retornar a un gobierno civil democrático, lo más rápidamente posible", subrayó.
ISLAMABAD, Pakistán .- El jefe del ejército, general Pervez Musharraf, decretó el estado de urgencia en Pakistán en la noche del jueves al viernes, anunció la agencia oficial APP.
El general Musharraf, que encabezó el golpe de Estado del martes contra el primer ministro Nawaz Sharif asume, de ahora en adelante, el poder ejecutivo, y "todo Pakistán pasa bajo el control de las fuerzas armadas", precisó la proclamación oficial integral difundida por la agencia.
Tanto la Asamblea Nacional como el Senado y las asambleas provinciales del país, quedaron suspendidas, añadió la fuente que también indicó que la Constitución también quedaba suspendida.
Los ministros del gobierno de Sharif cesaron sus funciones pero el jefe de Estado, Rafiq Tarar permanece en su cargo pero debe someterse a la autoridad del nuevo jefe del poder ejecutivo, precisó la proclama difundida por APP.
La proclamación del estado de urgencia se produjo tres días después del golpe de Estado militar del general Musharraf, que derrocó al primer ministro Nawaz Sharif el pasado martes.
La revuelta del general golpista tuvo lugar horas después de haber sido destituido por Sharif, cuando las relaciones entre ambos llegaron a un máximo de tensión.
Pervez Musharaff, afirmó asimismo que proclamó el estado de urgencia tras "deliberaciones y decisiones" tomadas con los jefes de la marina, la aviación y el ejército.
La proclama no se refiere al problema del poder judicial y de la Corte Suprema, que por tanto continúa con sus funciones.
La proclama tampoco indica si se han suspendido las libertades públicas e individuales.
"Se trata de una ley marcial sin decirlo", afirmó I.A Rehman, responsible de una organización de defensa de los derechos humanos.
La proclamación del estado de urgencia se produjo luego de dos días de intensas consultas entre los jefes militares reunidos en Rawalpindi, ciudad donde se encuentra el Estado mayor del ejército e Islamabad, la capital.
ISLAMABAD, Pakistán .- Chaudhry Shujaat Hussain, ministro del Interior del derrocado gobierno del primer ministro paquistaní Nawaz Sharif, fue puesto este jueves bajo arresto domiciliario, indicó la policía.
Se colocó custodia policial en su vivienda en Islamabad, indicaron oficiales, quienes agregaron que Hussain se encuentra "bajo arresto domiciliario".
Las fuentes indicaron que previamente los policías se habían dirigido a la casa de Hussain en Lahore el jueves pero se fueron cuando supieron que se hallaba en Islamabad.
Sharif fue derrocado el martes por un golpe militar luego de que destituyó al general en jefe Pervez Musharraf.
Nawaz Sharif, su hermano y gobernador de la provincia de Punjab, Shahbaz Sharif, y varios miembros del gabinete se encuentran bajo "custodia preventiva".
Los golpistas en Pakistán clausuraron hoy el Parlamento y detuvieron a numerosos oficiales cercanos al gobierno, mientras el nuevo hombre fuerte del país, el general Pervez Musharaf, mantuvo reuniones secretas con sus generales.
Musharaf no decretó la ley marcial ni puso en funciones un gobierno militar, y tampoco hizo el anunciado discurso sobre el futuro del país.
El Parlamento tenía previsto sesionar mañana. Su clausura era considerada una señal de que Musharaf no tiene previsto un pronto restablecimiento de la democracia, a pesar de las advertencias internacionales.
El presidente estadounidense, Bill Clinton, reclamó la puesta en funciones de un gobierno civil.
La bolsa paquistaní cayó hoy más del veinte por ciento, mientras que el comercio de divisas fue suspendido hasta el 20 de octubre
WASHINGTON.- Estados Unidos podría pedir a las organizaciones financieras internacionales que suspendan su ayuda a Pakistán si el régimen militar se consolida en ese país asiático, afirmó este miércoles la Casa Blanca.
El portavoz de la Casa Blanca, Joe Lockhart, indicó que esto dependerá mucho del contenido de una declaración que el general golpista, Pervez Musharraf, dijo que haría en breve. "Estaremos observando muy de cerca", señaló Lockhart.
En cualquier caso, Lockhart manifestó que Estados Unidos hace "un llamamiento muy claro para que la democracia y el Gobierno constitucional se restaure lo antes posible en Pakistán".
Consultado sobre si Estados Unidos puede instar a la suspensión de la ayuda financiera a Pakistán, el portavoz presidencial manifestó: "No espero que ocurra algo esta mañana (...) necesitamos ver qué dirección van a tomar".
Pero, al tiempo, comentó que resulta "evidente que la situación política (en Pakistán) tendrá un impacto". Lockhart se negó a hablar de las posibles medidas de presión que Estados Unidos podría recomendar a las instituciones financieras internacionales.
El portavoz presidencial aseguró también que Estados Unidos carecía de más informaciones sobre la situación del depuesto primer ministro, Nawaz Sharif, y que estaba "en contacto constante" con India.
Musharraf derrocó el martes a Sharif, luego de que sus tropas rodearan la residencia del gobernante en Islamabad.
El presidente Bill Clinton, señaló Lockhart, fue informado a primera hora de la mañana de los últimos acontecimientos en el país asiático por su consejero de Seguridad Nacional, Sandy Berger.
ISLAMABAD, Pakistán.- Un día después que sus fuerzas derrocaron al gobierno democráticamente elegido de Pakistán, el jefe del ejército no dejó entrever hoy que se proponga dejar el poder pronto.
El derrocado primer ministro Nawaz Sharif permanecía bajo arresto domiciliario en Islamabad, la capital, donde las tropas leales al general Pervaiz Musharraf lanzaron ayer el golpe.
Frente a las oficinas del gobierno en la capital, veintenas de empleados públicos se agolpaban frente a los portones cerrados de las oficinas aguardando una respuesta de los soldados que montaban
guardia. Pero las tropas estaban en silencio.
``Nadie sabe cuál es la situación ni quién manda'', dijo un trabajador del gobierno, que no quiso dar su nombre.
Los soldados que vigilaban la residencia de Sharif se rieron de los periodistas que intentaron entrar y los hicieron alejarse. Los aeropuertos de todo el país seguían cerrados.
La noticia del golpe hizo que India pusiera a sus tropas en estado de alerta a lo largo de la frontera, dijo un alto oficial del comando norte de la India en Cachemira.
En una aparente advertencia a la India, Musharraf dijo que ``ninguna fuerza exterior'' debía tratar de aprovecharse de ``la situación prevaleciente en Pakistán... Preservaremos la integridad y soberanía de nuestro país hasta la última gota de sangre''.
El derrocamiento de Sharif se produjo menos de una hora después que el primer ministro anunció que había destituido a Musharraf como jefe del ejército para reemplazarlo con el general Zia Uddin.
Las tropas se movilizaron rápidamente en las ciudades principales. Pero los paquistaníes no parecieron afectados. Muchos bailaban en las calles y hacían flamear banderas, para celebrar la
caída de un gobernante cada vez más popular debido al deterioro de la economía y a una continua lucha del poder con adversarios políticos y los militares.
Los soldados tomaron control del edificio central de la televisión y cerraron el aeropuerto internacional de Islamabad. Otros se apostaron frente a las casas de altos ministros.
En un discurso televisado a la nación a las 3 de esta mañana, Musharraf acusó al gobierno de Sharif de ``destruir sistemáticamente'' las instituciones estatales y de llevar la economía al colapso.
``Deseo informarles que las fuerzas armadas se han movilizado como último recurso para impedir una ulterior desestabilización'', afirmó.
ISLAMABAD, Pakistán .- El jefe del ejército anunció esta madrugada que ha asumido el gobierno en Pakistán en la culminación de un golpe militar contra el gobierno civil elegido, al cual acusó de “destruir sistemáticamente” las instituciones del estado y conducir al país al colapso económico.
“Todos ustedes están bien conscientes del tipo de desorden e incertidumbre en el que ha caído nuestro país en tiempos recientes”, dijo el general Pervaiz Musharraf en un mensaje por televisión. “No sólo nuestras instituciones han sido mediatizadas y sistemáticamente destruidas, sino que la economía también está en un estado de colapso”.
Todo pareció empezar luego que el primer ministro Nawaz Sharif despidiera a Musharraf ayer martes temprano. Sharif nombró en el cargo a su hombre de confianza, el general Zia Uddin, ex jefe de los servicios secretos del país.
Hoy Sharif se encontraba bajo arresto domiciliario en la capital federal de Islamabad.
Musharraf acusó a Sharif de imponer “políticas en beneficio de sus propios intereses ... que han minado las propias bases de la federación de Pakistán”.
Las fuerzas armadas tomaron previamente el control de los medios de difusión, cerraron aeropuertos y cortaron los servicios telefónicos al exterior.
Los soldados rodearon la residencia del primer ministro en Islamabad, ocuparon las residencias de varios otros ministros y capturaron todas las instalaciones gubernamentales.
El discurso de Musharraf fue breve. Dijo que el golpe militar obedecía a una petición popular generalizada.
“Las fuerzas armadas han estado encarando un incesante clamor popular, desde todos los lados políticos, para remediar la situación nacional que había caído en un deterioro permanente”.
La enemistad entre Sharif y Musharraf se ahondó este verano cuando el primer ministro ordenó a los militantes retirarse del territorio indio en la región de Kargil, en Cachemira, poniendo fin a una agria disputa fronteriza de dos meses con la India.
Musharraf supuestamente orquestó la incursión a Cachemira, y el retiro de los militantes fue interpretado como una humillación para el ejército paquistaní.
El presidente norteamericano Bill Clinton presionó a Sharif a disponer la retirada por temor de que la lucha degenerara en una guerra total entre los dos rivales nucleares.
El poderoso ejército ha regido Paquistán durante 25 de los 52 años de su historia, y los golpes de estado militares han sido frecuentes. Pero el país tenía gobiernos libremente elegidos desde 1985.
En la medida en que el ejército ocupaba las principales instalaciones televisivas en la capital hoy, centenares de pakistaníes salieron a las calles para gritar “¡Viva el ejército!” En la ciudad natal de Sharif, Lahore, la gente también se congregó en las calles para vitorear a los militares.
Musharraf dijo que el país estaba en calma y bajo control militar y, en una aparente advertencia a la India, declaró que “ninguna fuerza extranjera se atreva a sacar ventaja de la situación actual en Pakistán”.
“Preservaremos la integridad y soberanía de nuestro país hasta la última gota de sangre”, dijo.
Musharraf había sido despedido por el primer ministro mientras el líder militar se encontraba de visita en Sri Lanka. Menos de una hora después del despido, destacamentos militares empezaron a avanzar sobre la ciudad y también en la capital de la provincia de Punjab, Lahore.
La Televisión Pakistaní súbitamente dejó de transmitir poco después de las 7 p.m. (1400 gmt) y testigos dijeron que presenciaron cómo los soldados saltaban una verja para capturar las instalaciones.
Musharraf regresó en avión a Paquistán y fue recibido por una numerosa tropa en el aeropuerto en la sureña ciudad de Karachi.
La inestabilidad en Paquistán arreciaría las tensiones en el Asia meridional, donde se encuentran dos de las más nuevas potencias nucleares, India y Paquistán, que libraron combates este año en una disputa por la dividida región himalaya de Cachemira.
El ejército de la India entró en estado de suprema alerta a lo largo de la frontera, dijo un alto oficial en la comandancia norteña india de Cachemira.
Al preguntársele si la situación en Islamabad había suscitado dudas sobre el control de las armas nucleares en Paquistán, el vocero de la Casa Blanca, Joe Lockhart, dijo a su vez en Washington que “no se me ha mencionado semejante inquietud”.
Los soldados rodearon y cerraron el aeropuerto internacional de Islamabad, en tanto se vio a otros ocupar las residencias de varios de los ministros principales, incluso el ministro de Relaciones Exteriores Sartaj Aziz y el ministro de Información Mushahid Hussein.
Las líneas telefónicas internacionales de la capital fueron cortadas, y la televisión comenzó a transmitir aires nacionalistas e imágenes de soldados y unidades blindadas paquistaníes en desfiles. Se proclamó un festivo bancario para mañana, a todas luces para evitar una fuga de capitales.
