Ciudad de México.
En tanto la ciudad sigue con la incertidumbre de dónde se construirá el nuevo relleno sanitario -toda vez que el Bordo Poniente llegó al límite de su vida útil-, un problema al cual no se le ha podido poner un freno es el crecimiento desmedido de basura en el DF, las calles, paraderos y avenidas se ven afectados ante esta situación.
Tal es el caso del paradero constitución, que a falta de botes y un depósito de basura puede ser visto un panorama cotidiano de suciedad, contaminación y un foco de infección para los usuarios y la gente que labora en el lugar.
Aunque el eje central Lázaro Cárdenas no se queda atrás, las esquinas de éste eje son ocupadas para depositar los residuos de las casas y negocios aledaños. La falta de educación cívica, los improvisados carritos recolectores, la falta de camiones equipados de manera adecuada para separarla, entre otros factores, afectan a la población citadina.
