Recuerda España a víctimas de matanza terrorista de Madrid.
Foto: Reuters
Madrid.- Diversos actos cívicos e institucionales conmemoraron el jueves el sexto aniversario de los atentados contra los trenes de cercanías de Madrid, en los que murieron 191 personas y otras 2,000 resultaron heridas.
Coronas de flores y dolorosos silencios marcaron esta jornada de recuerdo, en la que una de las principales asociaciones de víctimas del país pidió al gobierno que combata la presunta impunidad con la que los terroristas se refugian en algunos países, mencionando específicamente el caso de Venezuela.
El Congreso de los Diputados, con el gobierno representado en pleno, guardó un minuto de silencio en memoria de los 191 fallecidos el 11 de marzo de 2004. Aquel día, en vísperas de unas elecciones, varios miembros de una célula islamista colocaron 10 bombas ocultas en mochilas en diferentes trenes de la red de cercanías de Madrid que explotaron en plena hora punta, con los vagones llenos de pasajeros.
"La memoria nos salva y protege de un segundo crimen, que sería el del olvido", dijo el presidente del Congreso, el socialista José Bono, en una breve intervención. "Sabemos que nadie muere del todo mientras que no se olvide".
En el centro de Madrid, el alcalde de la ciudad, Alberto Ruiz Gallardón, depositó una corona de flores en el monumento de cristal erigido en la glorieta de Atocha, muy cerca de la estación de ferrocarriles donde estallaron algunas de las bombas.
"Han pasado seis años, pero los recuerdos están ahí y hay que aprender a vivir con ellos", dijo Angeles Domínguez, de 56 años, quien viajaba en uno de los trenes y resultó herida en el atentado.
Domínguez participó en una de las ceremonias convocadas para conmemorar el día. En el Parque del Retiro, unas 100 personas se congregaron en el Bosque del Recuerdo, un espacio en el que cipreses y olivos recuerdan a los muertos en el ataque.
Familiares y víctimas del 11-M, pero también de la organización vasca ETA, fueron colocando claveles blancos en cada uno de los árboles de este jardín de la memoria, mientras sonaba de fondo la música de un chelo.
Al término del encuentro, se leyó un manifiesto en el que se pidió a las autoridades políticas que los delitos de terrorismo sean considerados de lesa humanidad y que el gobierno español impida que algunos estados se conviertan en santuarios para asesinos.
"Necesitamos luchar desde la cooperación entre estados para evitar situaciones como la de Venezuela, convertida en santuario de terrositas", dijo el comunicado, refiriéndose al reciente auto judicial que vincula al gobierno de Hugo Chávez con ETA y la guerrilla colombiana de las FARC.
"Si para acabar con estos santuarios debemos pedir a nuestros gobierno mano dura o un boicot económico, deberíamos poder hacerlo sin complejos", añadió.
El documento estaba firmado por la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M y la Asociación de Víctimas del Terrorismo, esta última una de las organizaciones más representativas del país y que en su mayoría agrupa a afectados por los atentados de ETA, que a lo largo de su historia ha asesinado a más de 825 personas.
En cuanto a los responsables de los atentados de hace seis años. Los siete líderes de la célula islamista que organizó la matanza se suicidaron menos de un mes después de los atentados detonando una gran cantidad de explosivos en la casa que tenían alquilada en la localidad madrileña de Leganés, causando la muerte de un agente de las fuerzas especiales.
En 2007, 28 personas, fundamentalmente islamistas de Marruecos y el norte de Africa, fueron juzgados y 21 de ellos condenados por su relación con los ataques.
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