Estados Unidos y Rusia se enfrentarán el jueves en los cuartos de final del Mundial de básquetbol de Turquía, tras ganar este lunes sin problemas a Angola (121-66) y Nueva Zelanda (78-56) respectivamente, con lo que revivirán uno de los duelos míticos de este deporte.
Sin la tensión y el equilibrio de los Estados Unidos-Unión Soviética del pasado, el actual 'Team USA' parece muy superior a los jóvenes rusos, que sólo consiguieron despegar ante los 'kiwis' en la recta final, logrando un resultado engañoso, que no refleja sus apuros de la primera mitad.
Mucho más autoritarios estuvieron los norteamericanos en su paseo sobre los angoleños, a los que superaron por 55 puntos en una auténtica exhibición de fuerza, que deja a los muchachos de Mike Krzyzewski a apenas tres victorias de romper la 'maldición' y reconquistar un título que se les escapa desde 1994.
El equipo llegaba al encuentro con el referente del triunfo del 'Dream Team' de Michael Jordan y Magic Johnson sobre los angoleños por 68 puntos (116-48) en la cita olímpica de Barcelona-1992, y aunque no pudo igualar el margen sí se mostró letal en ataque, superando incluso la puntuación a favor de aquel día.
Los 121 conseguidos al final del encuentro suponen además la mayor anotación de un equipo en este torneo, superando los 106 que habían conseguido ante Croacia en el debut y los 112 con los que Serbia arrolló a los jordanos en un partido del grupo A.
'Hemos estado muy bien, estoy muy contento con cómo jugamos, con nuestra motivación. Hemos sido una gran versión de nosotros mismos', comentó Krzyzewski tras el encuentro.
En la pegada del equipo volvieron a tener un peso importante la estrella Kevin Durant, que sumó 17 puntos al final del choque, y el capitán Chauncey Billups (19 puntos), de nuevo soberbio en el tiro exterior, con cinco de siete en triples.
El reparto de protagonismo fue la base del éxito, como viene siendo habitual en Turquía-2010, con los doce habiendo aportado puntos y Krzyzewski apostando por su sistema habitual de rotaciones, repartiendo los minutos en pista para sellar un triunfo coral, sin depender de las individualidades.
La fiesta estadounidense, bajo la atenta mirada del cineasta Spike Lee, que se ha convertido en los últimos días en el hincha número uno de su equipo en Estambul, se vio seguida de un Rusia-Nueva Zelanda que prometía más, pero en el que ambos estuvieron muy imprecisos.
Los rusos terminaron ganando de manera cómoda (78-56), tras un gran último cuarto, pero en la primera mitad tuvieron serios problemas por su falta de puntería, antes de controlar bien la situación en la segunda.
Los neozelandeses se despidieron de la competición tras cortar su racha de tres victorias consecutivas, en un partido en el que comenzaron muy bien (2-9 y 13-15 final en el primer cuarto), pero en el que pagaron caros sus errores en defensa y la falta de acierto de su estrella Kirk Penney.
El ex alero de Los Angeles Clippers, segundo máximo anotador de la primera fase del torneo, acabó con 22 puntos, pero su aportación llegó demasiado tarde, con 11 de ellos en un último cuarto sin tensión, en el que su equipo nunca dio la sensación de poder remontar.
Por el lado ruso, el héroe de la noche fue Andrei Vorontsevich, que sumó 18 puntos (pleno de tres de tres en triples) y que lideró el despegue del equipo en la segunda mitad.
El martes, día en el que se clausurarán los octavos, el plato fuerte será el duelo sudamericano entre Argentina y Brasil, que se verá precedido por el Lituania-China, en el que los europeos son claros favoritos.
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