Washington.- En su último discurso sobre el Estado
de la Unión, el presidente estadounidense, Bill Clinton, realizó un
positivo balance de su gestión, subrayando los éxitos en la lucha
contra la pobreza y la continua expansión de la economía nacional.
En sintonía con los últimos dos discursos ante el Congreso, pero
esta vez sin el peso del escándalo Lewinsky, Clinton afirmó que los
estadounidense pueden sentirse felices de estar viviendo en los
tiempos actuales. "El estado de nuestra Unióin está mejor que nunca",
señaló el mandatario, que fue interrumpido numerosas veces por
aplausos.
Al mismo tiempo, anunció ambiciosas metas para el octavo y último
año de su presidencia, como un recorte de impuestos de 350.000
millones de dólares y la exigencia de una licencia federal para
portar armas, como consecuencia de la tragedia de Columbine School.
En el campo de política exterior, Clinton insistió en reclamar al
Congreso que apruebe el acuerdo que allanaría el camino para el
ingreso de China a la Organización Mundial de Comercio.