Fuente: EFE | 08:00 Hrs
Bruselas, Bélgica.- Los ministros de Exteriores de la UE se mostraron hoy, lunes, dispuestos a redoblar sus esfuerzos por la estabilización política y el desarrollo económico de los países de los Balcanes para su futura integración en las estructuras europeas.
Los Quince aprobaron también la reanudación plena de la entrega de los Fondos TACIS de ayuda a Rusia, paralizados a comienzos de este año por la actuación de Rusia en Chechenia.
La actuación de la Unión Europea (UE) en los Balcanes centró hoy el debate que inauguró la presidencia semestral francesa, en el que todos los socios apoyaron la convocatoria de una cumbre en otoño, que se celebraría en Croacia, con los países de esa zona.
Francia eligió hablar de los Balcanes en su primer debate porque ahora "se trata de encajar el acercamiento de los Balcanes occidentales a Europa, que es la clave de su estabilización y
democratización", señaló el ministro francés de Exteriores, Hubert Vedrine.
La cumbre que se pretende organizar en octubre o noviembre en Croacia tendría por objetivo clarificar los compromisos entre la Unión y los Balcanes, establecer claramente las condiciones y las etapas de un acercamiento de esos países a la UE y explicar los nuevos instrumentos que la Unión ha establecido para ello.
El Representante de la Política Exterior de la UE, Javier Solana, explicó que ese paso adelante es necesario "porque nuestras sociedades no estarán realmente seguras mientras los pueblos de los Balcanes occidentales no disfruten de estabilidad duradera".
El debate puso de relieve la gran preocupación que existe entre los Quince por la permanencia de Slobodan Milosevic al frente de la República Federal de Yugoslava (RFY), y el malestar que han
provocado sus últimas decisiones de enmendar la Constitución para restar poder a Montenegro y poder ser reelegido.
"La RFY y en particular Serbia está entrando en un periodo especialmente peligroso. Milosevic, habiendo perdido la mayor parte de su apoyo popular, se aferra desesperadamente al poder", sostuvo Solana.
La mayoría de los ministros coincidieron en ese análisis y el secretario de estado español para Asuntos Europeos, Ramón de Miguel, consideró que con las últimas decisiones Milosevic "dio una nueva prueba de que su único proyecto político es mantenerse en el poder a toda costa".
En la actual situación, "plantear una elección directa por los ciudadanos de su candidatura es simplemente una burla a la democracia", agregó.
Los Quince están de acuerdo en propiciar la democratización y el relanzamiento económico de los países de la región, acelerando los acuerdos de estabilización y asociación con Croacia, Albania, Macedonia y Bosnia-Herzegovina lo antes posible.
Algunos países, como Alemania, el Reino Unido y Holanda abogaron por acelerar esos acuerdos y por abrir además los mercados de la UE a los productos de esa región.
El secretario de estado alemán, Christoph Zoe pel, consideró que hay que "relativizar el problema" que puede suponer para los socios
de la UE, ya que se está hablando "de cuatro países que reúnen 30 millones de personas, la mitad de la población de Francia y menos de
la de España".
Al igual que Holanda, Alemania abogó por abrir los mercados de la UE a los productos de esos países.
Holanda especificó incluso que se deben incluir los productos agrícolas, a lo que España, con cierto apoyo de Italia y Grecia, se opone si no se establecen contingentes concretos.
España teme que con la apertura, esa región se convierta en un coladero por el que penetren en la Unión productos de otros países.
En el debate, Ramón de Miguel reiteró también la postura española de que las millonarias ayudas que se prevén para los Balcanes no se obtengan a costa de las destinadas a otras regiones, como América Latina o el Mediterráneo.
La asistencia "no debe ir en detrimento de otros compromisos ya adquiridos y de un adecuado equilibrio geográfico de la acción exterior de la UE" que los Quince decidieron en la cumbre europea de Berlín (marzo de 1999), advirtió el Secretario de Estado español.
Sostuvo asimismo que la ayuda no debe concederse sin "un estricto control de su utilización, que garantice la efectividad real de la asistencia" y si no se respetan "una serie de requisitos básicos" de reforma política y económica.
Varios ministros cuestionaron también la eficacia de las sanciones impuestas a Yugoslavia por la crisis de Kosovo, que, algunos, como la finlandesa, consideraron que el régimen de Belgrado "las está utilizando a su favor".
Todos los Derechos Reservados EFE Copyright 2000
|