Fuente: DPA | 09:40 Hrs
Santiago de Chile.- La campaña pública que pretendería desplegar el ex dictador chileno Augusto Pinochet para reivindicar su nombre y su régimen tras su desafuero parlamentario, ha dividido a sus propios partidarios.
Mientras sus más cercanos adeptos creen que llegó la hora de que Pinochet se defienda abiertamente de las acusaciones criminales que lo tienen a las puertas de ser enjuiciado, otros seguidores temen que su exposición pública dañe los intentos de eximirlo del proceso por razones de salud.
"Es un simple reordenamiento de las cosas", dijo a Reuters José María Eyzaguirre, uno de sus defensores. "Estimamos que era necesario canalizar mejor las informaciones, de manera que éstas sean lo más adecuadas posibles".
Las causas contra el ahora anciano Pinochet derivan de las violaciones a los derechos humanos durante su dictadura, que inició al derrocar al desaparecido presidente socialista Salvador Allende en septiembre de 1973 y terminó en 1990.
El general retirado, de 84 años, reapareció públicamente el miércoles en una ceremonia en la fundación que lleva su nombre, donde se conmemoraron 27 años desde que asumió como comandante del ejército, meses antes del golpe contra Allende.
También inauguró un monumento a los uniformados muertos en actos "terroristas" desde la década de 1970 hasta la vuelta de Chile a la democracia, en 1990.
Pese a la expectativa que causó la presencia de Pinochet en la ceremonia, el ex dictador no hizo declaraciones ni pronunció un discurso, como se esperaba.
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