Por: Alberto Martínez
Fuente: Reforma | 08:36 Hrs
México, D.F.- Venta de alcohol, abuso sexual, faltas cívicas, consumo de drogas, portación de armas e incluso secuestro son algunos de los delitos en torno a los centros escolares registrados por la Secretaría de Educación Pública (SEP) en escuelas de educación básica del Distrito Federal.
Las estadísticas de la Dirección de Emergencia Escolar revelan que hasta julio pasado se tenían registrados mil 151 delitos diversos, algunos cometidos dentro de los planteles, la mayoría de ellos de educación básica, que comprende primarias y secundarias diurnas.
Más allá de las cifras, los hechos que se presentan en escuelas secundarias son muy delicados y reveladores, como se pudo constatar con los testimonios de alumnos en escuelas de diferentes Delegaciones políticas.
"A mí me asaltaron con una metralleta aquí en la esquina de la escuela, la traían en una bolsa. Yo pienso que era de juguete, pero quién sabe. Sentí miedo, les dije que no traía nada y me dejaron ir, esto fue a principio de año", relata un estudiante de segundo año de secundaria, en la Delegación Gustavo A. Madero.
El joven agrega en su relato que entre sus compañeros hay integrantes de pandillas. "Muchos de aquí que están en las pandillas son los que asaltan, sobre todo a la salida de la escuela entre 14:00 y 14:30 horas", confió.
El Director del plantel, quien solicitó omitir su nombre para evitar represalias de los vándalos, dio referencias sobre cómo influye la delincuencia de la zona de Aragón en los estudiantes del plantel que dirige.
"En esta escuela son cinco casos de adicción los que detectamos en el ciclo escolar anterior. Los jóvenes recibieron ayuda y orientación a través de los Centros de Atención Juvenil.
"Se dice que en torno a la escuela hay venta de droga. Incluso una de nuestras alumnas era adicta como su padre. (Ella) se drogaba para olvidar que su padre se drogaba", señala el Director.
Además en la zona se presentó el secuestro de un joven que fue interceptado por varios sujetos, cuando el menor caminaba hacia el plantel.
"Un alumno de primer ingreso que venía a la escuela fue secuestrado. En 15 días se comunicaron con la familia y fue liberado, previo pago del rescate. El niño quedó traumado y ya no vino a la escuela. Necesitó tratamiento psicológico. Sabemos que no tuvo nada que ver con los estudiantes, fue por dinero solamente, pero nos afectó mucho al plantel", explica el Director de otra escuela.
También los casos de abuso y acoso sexual rondan a los niños y niñas de escuelas de educación básica.
"Casos de acoso sexual dentro del plantel no tenemos, los profesores y trabajadores son muy respetuosos de los niños; sin embargo, fuera de la escuela hemos sabido de niñas que son perseguidas por sujetos que quieren 'acariciarlas'. Una vez llamé a la policía, pero no detectaron a nadie", relata un Director.
Las Primarias no se "escapan"
En la zona de Gustavo A. Madero, cerca del Reclusorio Norte, una maestra de primaria confiesa que hace algunos años, cuando laboró en la zona, fueron varios los casos en los que se encontró a niños con armas de juego que llevaban a la escuela y que pretendían utilizar para jugar durante el recreo.
"Supongo que los niños llevaban las armas porque en la zona hay mucha delincuencia, quizá porque algún familiar las 'olvidaba' y el niño sólo la tomaba", relata la académica.
Juan Téllez, Director de la escuela Abraham Castellanos, ubicada en la Plaza del Estudiante, a un lado del corazón del barrio de Tepito en la Delegación Cuauhtémoc, explica su experiencia sobre inseguridad cerca y dentro del plantel.
"El año antepasado localizamos a un niño de quinto año, que traía una grapa de coca. El maestro lo localizó y nos dimos a la tarea para ver qué había pasado, el niño nos dijo que se la había encontrado en la entrada de la escuela.
"Seguimos indagando, platicamos con la mamá y nos dimos cuenta que nunca se la encontró (la cocaína) en la escuela. Lo que pasa es que en la vecindad donde él vivía se dedicaban a vender droga, entonces en un operativo, sacaron todas las grapas, las mandaron al baño, le jalaron, se cayó una, que fue la que se encontró el niño y se la trajo para acá. Afortunadamente el maestro habló con los padres para que tuvieran más cuidado y hasta ahí", explica Téllez.
"Los niños no vienen bajo efecto de las drogas, pese a que viven en lugares en donde en ocasiones se venden.
Afuera del plantel tampoco hemos detectado la venta de estupefacientes. Sabemos que se comercializa en las inmediaciones, dos calles hacia Tepito.
"De armas blancas, sí hemos encontrado a niños con navajas de tipo casero que aquí las usan como sacapuntas, se les han quitado, pero no hemos tenido problemas por riñas", explica el Director.
Sin embargo, agrega que más que delincuencia infantil, se enfrentan a casos de violencia intrafamiliar, pues algunos menores llegan al colegio marcados y golpeados. En esos casos se advierte a los padres que de continuar se dará aviso al DIF para que tome cartas en el asunto.
Juan Téllez también denuncia que el plantel, que tiene más de 50 años de antigüedad, presenta una grieta que atraviesa todo un salón, lo que representa un riesgo en caso de temblores, por lo que pidió apoyo a las autoridades para reparar la cuarteadura.
En las escuelas de nivel preescolar, también se presentan índices de inseguridad.
Hace dos años, las educadoras del jardín de niños "Luis Morquío", en la Delegación Álvaro Obregón, fueron víctimas de un asalto al concluir las clases.
Las docentes fueron amagadas y encerradas en los baños, de donde fueron rescatadas minutos después por el personal de intendencia del plantel.
El atraco, donde los delincuentes robaron dinero, material escolar y un automóvil, lo recuerdan muy bien las madres de familia, quienes desde entonces prefieren ir a recibir a los niños dentro del salón.
El acceso a la escuela está restringido sólo a los familiares que tienen una credencial para identificarse.
"Son como tres o cuatro veces las que han venido a robar al plantel, escapan por la barranca, aquí hay muchos mariguanos, las patrullas no hacen nada a menos que les demos dinero", relata Mercedes Trujillo, vecina de la colonia Puente Colorada, en Álvaro Obregón.
En Busca de Protección
Los casos de delincuencia cerca y dentro de los planteles son diversos. Las estadísticas sólo revelan números, pero detrás de cada cifra hay una cara, un relato y un recuerdo amargo.
Por ello, la mayoría de los directores, padres y alumnos afectados por la inseguridad solicitan la presencia de elementos de Seguridad Pública en las inmediaciones de los planteles.
Otros piden la presencia de la policía para erradicar a los vendedores de droga, pues muchas de estas personas, según los directores, primero regalan la droga para después venderla, cuando ya se generó la adicción.
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