Cambie sus paradigmas ...

Mario Borghino

Mario Borghino, mario@borghino.com.mx (Foto NEO © Derechos Reservados)

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Desarrollar el tema de paradigmas siempre ha sido para mí fascinante, ya que uno se auto descubre con ellos. Un paradigma es un conjunto de reglas que definen límites y nos dice que hacer para tener éxito pero dentro de esos limites. El éxito de un paradigma viejo se mide en la capacidad de resolver sus problemas con las reglas establecidas.

Es decir, repitiendo el modelo de éxito que uno ya conoce por años. Todo cambio revolucionario en una empresa, es por definición, un cambio de paradigma. Curiosamente, las personas que cambian los paradigmas casi siempre son externas ya que aquéllos que han propuesto el mismo cambio dentro de su empresa las han rechazado.

La resistencia es un mecanismo de protección de sus ideas anteriores basadas en viejos paradigmas exitosos. Lo que nos lleva a concluir que cuanto más exitosa hayan sido sus ideas anteriores más condicionarán la oportunidad de encontrar nuevas ideas.

Dado que la evidencia del éxito limita el nuevo horizonte de las ideas revolucionarias. Por ello hemos observado por años que las ideas revolucionarias no surgieron dentro de la empresa sino nacieron de personas que quizás no tenían nada que ver con ella.

Así como Steve Jobs un joven ingeniero, inventó la primera computadora personal en un garaje y no IBM. Dell creó una empresa de venta directa de computadoras y no Hewlet Packard o Starbucks revoluciona el negocio de las cafeterías y no los italianos que llevan generaciones con sus extraordinarias cafeterías.


Cambiando
Paradigmas

Las personas que revolucionan una idea cambian el paradigma sin tener garantía de su éxito ya que no hay antecedentes históricos con que comparar. Por ello los fundamentos para innovar y cambiar no siempre son muy racionales sino mas bien intuitivos, mas bien aspiracionales. Pregúntese por qué el correo no inventó una empresa como Federal Express, o por qué las tarjetas de crédito no fueron inventadas por los bancos, siendo ése su negocio.

Cuanto más cerca uno está del negocio más se dificulta revolucionar nuestras ideas. Cuando una persona cambia de paradigmas su percepción acerca de ese negocio cambia radicalmente para siempre. Por más de un siglo comimos pizza sentado en un restaurante, hasta que Domino’s cambió el concepto del negocio para siempre y al mundo. Por ello es que dos personas pueden ver exactamente en una misma dirección y ambos interpretar cosas diferentes.

Mientras uno ve un gran negocio, otro lo considera un fracaso total o ni siquiera se le ocurre esa opción. Por dicha razón es que algunas empresas sólo “mejoran” y otros “innovan” revolucionando de raíz el modelo de negocio que tenían. No es lo mismo el modelo de negocio que siempre vieron los supermercados mexicanos al que vio Wal-Mart siendo exactamente el mismo negocio.

No es lo mismo el circo tradicional al Cirque du Soleil, que ha sido toda una revolución en el mundo y creado por unos trapecistas que hacían sus malabares en las calles de Toronto en Canadá antes de hacerse famosos.

Cuando un paradigma cambia todo vuelve a cero. Es decir se crea una nueva forma de hacer negocio nunca vista. Así lo vio Mc’Donalds, Dell, Wal-Mart o Starbucks que crearon una nueva visión en negocios que siempre existieron pero con cambios que revolucionaron su esencia.

Si ud. quiere cambiar pregúntese: ¿Qué es imposible hoy por hoy hacer en su empresa, pero que de poderse hacer, cambiaría radicalmente su negocio?


Características clave para reflexionar

1).- Los paradigmas, cambian el viejo eslogan de: “Lo creeré cuando lo vea” a “Lo veré cuando lo crea” Es un problema de cambio mental.

2).- Si cree demasiado en su paradigma actual su mente se paralizará y no podrá encontrar una idea nueva para sacar su negocio adelante.

3).- Si comprende que sus paradigmas viejos no le dejarán ver los nuevos podrá tener mas control de sus ideas.

4).- Es importante que no confunda el borde del camino con el horizonte. Sus grandes ideas están detrás de toda idea ya existente.

Concluyendo: No olvide que nada fracasa más que el éxito. Sus viejas ideas funcionan como barreras infranqueables para encontrar nuevos horizontes que le permita reinventar su negocio. El verdadero descubrimiento no sólo consiste en buscar nuevas tierras sino en ver con ojos diferentes su negocio. Sólo así podrá ver la inmensidad de las nuevas oportunidades.

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