Enrique Gibert, uno de los creativos y publicistas más destacados de México (Foto R.Herrera © Derechos Reservados)
Enrique Gibert, uno de los creativos y publicistas más destacados de México, cerró su agencia el 31/III/09.
Este periodista argentino llegó a México en los años ’60 e ingresó de lleno a lo que fuera el boom publicitario de aquella época, iniciando del lado creativo y pasando después a encabezar varias agencias, participando en algunas de éstas como socio.
¿Quién no recuerda campañas tan memorables como la del auto Shadow de Chrysler o la sencilla “Que no te vean cara de what” de Interlingua?
Despedida
En sus propias palabras, Gibert escribió su despedida al medio:
“Llega a su fin una trayectoria profesional de 50 años. De ellos, han transcurrido 35 desde que el nombre Gibert pasara a formar parte de la razón social de una agencia.
“Me siento más que recompensado por la generosa oportunidad que hace medio siglo me brindó México. Creo haber honrado la ciudadanía que me concedió, cumpliendo siempre con mis obligaciones, trabajando con pasión, creando empresas y empleos.
“Quedan atrás Maqueda Gibert, Maqueda Gibert NCK, Maqueda Gibert FCB, Gibert, Gibert DDB y GibertQuattro.
“La simiente de la marca GIBERT® pervive en lo que hoy son agencias como Draftfcb o DDB México, como en buena parte de la historia de la publicidad mexicana de las últimas tres décadas.
“Nada de lo que logré hacer hubiera sido posible sin la guía de mis maestros. Sin socios como José Maqueda, FCB y DDB. Sin la confianza de anunciantes a los que ayudé a construir marcas a la vez que ellos ayudaban a construir mis agencias. Sin el invaluable apoyo de proveedores, medios e instituciones de la industria y sin el respaldo de la prensa especializada.
“Un reconocimiento profundo y muy especial al talento, entrega, entusiasmo y lealtad de tantos compañeros de trabajo con quienes compartí la ilusión de más de un proyecto y la alegría de materializarlos.
“La marca GIBERT® y yo mismo, somos el resultado de todo lo que aprendimos e hicimos juntos, en un oficio en el que maestros y discípulos se funden en una misma persona.
“Son muchos los que dieron mucho y es difícil mencionar a uno por uno. La lista sería más larga que los créditos de muchas películas y no me parecería justo que alguien se retirara de la sala sin haberlos leído íntegramente.
“Gracias, muchas gracias a todos”.