Hacía muchos años que México no vivía los efectos de una epidemia, mucho menos que sus habitantes se vieran sujetos a una serie de medidas nunca antes vistas: cierre de escuelas, suspensión parcial de las actividades económicas, medidas de prevención en materia de salud, etc.
Para evitar la propagación del virus y proteger a los habitantes, el gobierno federal ordenó la suspensión de las actividades escolares por más de dos semanas y las familias mexicanas se enfrentaron con la problemática de qué hacer con sus hijos durante este tiempo. Los cines, museos, teatros también estaban cerrados, y la recomendación era quedarse en casa. Las familias se encontraron ante una nueva situación: cómo mantengo a mis hijos ocupados, qué hacemos durante estos días de cuidados y prevención.
Entretener a los hijos
Como una respuesta ante la emergencia sanitaria, el Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) y el Consejo de la Comunicación, congruente con su misión de generar campañas de beneficio social y en apoyo al fomento de la unión entre los mexicanos, lanzaron la campaña “Es hora de estar en Familia” con la finalidad de mejorar el estado de ánimo de las familias proponiendo acciones de convivencia.
Mediante esta iniciativa, el Consejo de la Comunicación sumó esfuerzos con el DIF, el gobierno federal, los gobiernos estatales y municipales, organismos de la sociedad civil, así como con empresas y medios de comunicación, destacando la importancia de estar unidos en momentos complicados y aprovechar el tiempo que se tenía que pasar en casa llevando a cabo actividades que motivaran la comunicación, la cultura y el fortalecimiento de la familia.
Sabemos que en una situación de emergencia se generan sensaciones de estrés, angustia, ansiedad y depresión que pueden repercutir en nuestra salud físico-emocional así como causar conflictos al interior de las familias tales como peleas, discusiones, enojos.
Estas situaciones pueden intensificarse cuando las familias se ven en la necesidad de extremar precauciones, y como en este caso, a la recomendación de quedarse en sus casas y evitar contagios.
El Consejo de la Comunicación se dio a la tarea de trabajar en apoyo a las familias mexicanas promoviendo actividades para prevenir el surgimiento de conflictos y enojos, reconociendo la importancia de crear mecanismos para mejorar el estado de ánimo de los mexicanos fomentando actividades que generaran momentos alegres y de entretenimiento. Aprovechar estos momentos que debíamos pasar en casa invitando a las familias mexicanas a fortalecer la comunicación y la convivencia al interior del núcleo familiar. Invitándolas a sacar lo mejor de una circunstancia difícil.
Los valores y acciones que buscamos fomentar vía la campaña “Es hora de estar en familia” son: comunicación, generosidad y solidaridad, convivencia y diversión, buen ánimo, prevención y cultura.
Internet, también
Para dar a conocer la campaña, creamos la página de Internet: www.eshoradeestarenfamilia.com, a través de la cual propusimos ideas y consejos para los padres de familia y sus hijos, sobre cómo aprovechar su tiempo en casa con actividades que podían realizar como familia.
La página cuenta con la colaboración de diversas organizaciones de la sociedad civil que compartieron sus dinámicas familiares. Asimismo, lanzamos tres convocatorias a nivel nacional de concursos de dibujo, de cuento y canción con temas relacionados a qué aprendieron en estos días de convivencia familiar, cómo es la unidad de México en momentos de emergencia e invitándolos a compartir la historia de su familia.
La respuesta de la sociedad en general ante esta emergencia fue muy positiva. Gracias a la participación ciudadana se evitó la posibilidad de la expansión del virus. Las familias se quedaron en sus casas, tomaron en cuenta las medidas sanitarias y aprovecharon el tiempo en divertirse, comunicarse y cuidarse.
Seguramente todos aprendimos mucho en estos días, nos comunicamos mejor, compartimos nuestros miedos y alegrías, nos divertimos, reímos y disfrutamos en familia. Aprendimos a cuidarnos y a tomar responsabilidad por nuestra salud y la de quienes nos rodean.
Lo importante de ahora en adelante es no perder estos canales de comunicación y convivencia en familia, por el contrario, valorar esta experiencia y sacarle provecho, seguir trabajando todos los días en el fortalecimiento del núcleo familiar, porque convivir en familia no debe ser únicamente en las situaciones de emergencia; ¡todos los días debe ser hora de estar en familia!