Lo más sobresaliente de esta revisión, que lleva a cabo trimestralmente, es el hecho de que por primera vez en 2.5 años, las expectativas del crecimiento mundial para el siguiente año (en este caso, 2010) se revisaron al alza (cuadro anexo).
Desde X/07 y hasta IV/09, las previsiones se estuvieron deteriorando de manera continua, tanto para el crecimiento a nivel global, como para las principales regiones del mundo; lógicamente, el deterioro se acentuó a partir de X/08. En esta ocasión, la mejoría fue generalizada para todas las regiones aunque, como es lógico, con diferentes magnitudes y matices.
Panorama general
y por regiones
Para 2010, el FMI prevé un crecimiento de la economía mundial de 2.5%, lo que significa un aumento de 0.6 puntos porcentuales sobre su pronóstico de IV/09 (1.9%). El principal factor detrás de este incremento es el cambio en las expectativas con respecto a los países desarrollados, ya que mientras que hace tres meses la previsión era de 0% de crecimiento, ahora pasó a uno positivo de 0.6%.
Asimismo, para los países en desarrollo mejoró su expectativa de crecimiento de 4.0% a 4.7%, aunque se debe tener en cuenta que el primer grupo de países representa más del 60% del PIB mundial.
Dentro de los países desarrollados la mejoría más significativa (por su peso relativo) es la de EUA, que ahora se espera tendrá una moderada recuperación (0.8%) en 2010, frente al estancamiento previsto anteriormente. Y a pesar de que se espera que Japón tenga un mayor crecimiento (4.7%), éste será después de una contracción considerablemente más fuerte que la estadounidense en 2009.
En cuanto a Europa (Zona Euro), es la única región del mundo que se espera continuará en recesión, o para fines prácticos estancada, en 2010.
Por último, en el caso de Brasil y México, las dos mayores economías latinoamericanas, sus pronósticos para el año próximo también mejoraron, aunque para México aplica la misma consideración que en el caso de Japón: su mayor crecimiento relativo obedece en buena medida a la caída mucho mayor que Brasil en este año.
La recuperación en EUA
A pesar de la expectativa crecimiento positivo en 2010, vale la pena destacar que los datos disponibles hasta VI/09 no muestran todavía ninguna señal clara y sostenida de recuperación de la economía estadounidense. Más bien, lo que sí parecen indicar es que “ya tocó fondo” o, en otras palabras, que dejó de empeorar.
¿Es realista, entonces, esperar un crecimiento positivo el próximo año? Es probable que sí, debido principalmente a lo que constituye quizá la mayor fortaleza estructural de la economía de EUA: la flexibilidad de sus mercados para ajustarse.
Dada la magnitud de la crisis financiera y sus impactos en sectores clave como el de bienes raíces y el automotriz, es claro que el proceso de ajuste va a llevar un periodo relativamente largo. Sin embargo, una vez que ha detenido su deterioro y evitado un colapso total, el proceso de ajuste se acelerará y relativamente rápido comenzarán a aparecer signos de recuperación en diversos sectores de la economía.
Aunque pudiera parecer paradójico, uno de los sectores que ha comenzado ya a mostrar esos signos es el financiero (ciertamente, con una buena dosis de apoyos gubernamentales).
La economía mexicana
La recuperación esperada, si bien modesta, de EUA en 2010, evidentemente es una buena noticia para México; no obstante, existen algunos aspectos importantes a considerar.
En primer lugar, la profundidad que tendrá la recesión en 2009. De hecho, como se puede apreciar en el cuadro, de las regiones y países considerados, los pronósticos del nuestro sufrieron un significativo deterioro entre IV-VII/09 (compárese, por ejemplo, con el caso de Brasil). Además, todavía no hay elementos para afirmar que la economía mexicana “ya tocó fondo” en el segundo trimestre del año.
Por otra parte, una diferencia fundamental con la economía norteamericana es la falta de flexibilidad de la economía mexicana. Esta rigidez es el resultado de todos los cuellos de botella, la ausencia de reformas estructurales y las distorsiones y falta de una competencia efectiva en muchos mercados. Lo anterior implica que la recuperación será más lenta en México.
Finalmente, es importante tener en cuenta que, comparado con la caída del PIB de 2009, un crecimiento de 3.0% el próximo año es sumamente modesto, ya que a ese ritmo, se necesitarían más de dos años consecutivos de crecimiento solamente para retornar a los niveles de actividad económica previos a la crisis. Por lo tanto, si bien el panorama externo comenzará a mejorar el año próximo, la recuperación del crecimiento en México será muy gradual.